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domingo, 16 de febrero de 2020

Las acróteras del poder

Hoy el diario digital, El Español, publica un magnifico y acertado artículo firmado por Pedro J. Ramírez


Pedro J. Ramírez ( Logroño, 26-03-1952) Licenciado en periodismo en la Universidad de Navarra. Ejerció durante el curso 1973-74  de profesor de literatura española contemporánea en el Lebanon Valley College ( Pensilvania), siendo nombrado en el año 1996, doctor honoris causa. Fue director del Diario 16 durante 9 años. Director del diario El Mundo, durante 25 años.Pedro J. Ramírez, ha colaborado y colabora con otros medios de comunicación. Habiendo recibido numerosos premios y es autor de mas de una docena de libros.

Por considerar elblogdefcosvi que dicho artículo puede ser del interés de nuestros seguidores, lo incluimos en el blog. 


Pedro J. Ramírez


Las acróteras del poder


por: Pedro J. Ramírez

Diario Digital, El Español

16/02/ 2020


El viernes 19 de abril de 1793 el diputado moderado Mazuyer pidió que la Convención Nacional Francesa interrumpiera el orden del día para tratar un asunto de la máxima urgencia.

En este momento se prepara la ejecución de una mujer, de una desgraciada cocinera que ha proferido expresiones contrarias al civismo. Esa mujer no estaba en sus cabales cuando utilizaba ese lenguaje. Se dice que estaba bebida. Pido que se aplace la ejecución de la sentencia.


Magnifica Ilustración de: Javier Muñoz



Se refería al caso Catherine Clère, una criada de 56 años que había sido juzgada la víspera por el Tribunal Revolucionario por unos hechos ocurridos, cinco semanas atrás, sobre la medianoche. Según diversos testimonios la señora Clère había sido detenida tras gritar varias veces "¡Viva el rey!", entonar canciones revolucionarias, alterando su letra para denostar a los jacobinos, y criticar el miserable sueldo de sus hijos reclutados para el Ejército.

El Tribunal le había aplicado el decreto que condenaba a muerte a cualquiera que hiciera exaltación de la Monarquía y la carreta que la conducía a la guillotina estaba a punto de salir de la cárcel del Palacio de Justicia.

Los dos bandos de la Convención se enfrentaron entonces en un debate casuístico. Isnard, portavoz de los moderados, alegó que la ley estaba concebida para castigar a "quien mantenga opiniones contrarrevolucionarias exprofeso", pero no a "una mujer que no sabe nada de política".

Augustin Robespierre, hermano de "El Incorruptible", replicó que lo aprobado era "una ley contra la Monarquía" y que, por lo tanto, "todo el que habla contra la ley es un monárquico". Era el silogismo perfecto de la sofística revolucionaria.

El debate se extendió entonces a los límites de la libertad de expresión y el propio Maximilien Robespierre se empleó a fondo: "Es más preciso que nunca mantener en toda su severidad estas leyes revolucionarias que sofocan el germen del monarquismo y el federalismo, flagelos que perderían a toda la República".

El semanario Revolutions de Paris especularía en su número siguiente sobre si la larga intervención de algún "prolijo orador" no habría impedido llegar a tiempo de salvar la vida de la señora Clère. Pero lo cierto es que cuando su cabeza fue separada del cuerpo, en la que hoy se denomina Plaza de la Concordia, la Convención Nacional ya había votado rechazar la petición de clemencia.

"Reconozco que cuando, el martes pasado, pregunté a mis tres contertulios de , Los desayunos de TVE, si eran partidarios de convertir en delincuente a quien grite "¡Viva Franco! ¡Arriba España!" en un espacio público, tenía en la cabeza la historia de la señora Clère, incluida en mi libro; El primer naufragio. No porque vea, por supuesto, el riesgo de que en España se vaya a guillotinar a nadie por sus ideas, salvo en sentido metafórico, sino porque los argumentos justificativos de la pretendida tipificación como delito de la apología del franquismo son los mismos que utilizaban entonces los "diputados de la Montaña"

"La coalición sanchopablista ha decidido aplicar la máxima de que "no se ejerce la dictadura impunemente... si es de derechas"

El principal de todos es el carácter intrínsecamente criminal del régimen anterior. De igual manera que, al decir de Saint-Just, "no se reina impunemente", la coalición sanchopablista que nos gobierna ha decidido aplicar la máxima de que "no se ejerce la dictadura impunemente... siempre que sea de derechas". Es decir que, más allá de sus actos concretos -que en cuarenta años de franquismo hubo, lógicamente, de todo- lo que merece una persecución retrospectiva es la propia naturaleza de aquel sistema de poder.

Con el agravante de que, así como Luis XVI fue juzgado apenas cinco meses después de su derrocamiento, el proceso a la sombra de Franco se desarrolla cuarenta y cinco años después de que el dictador muriera en la cama y casi ochenta después de que concluyera la fase más aguda de la represión vinculada a la postguerra.

Sin tener en cuenta tampoco que, al mismo tiempo que los españoles padecíamos esa dictadura que tan expeditivamente se tilda de "fascista", en Portugal, Grecia, la mayor parte de América Latina y muchos países de Asia y Africa había regímenes equivalentes y en toda la Europa del Este, la Unión Soviética y China imperaban las dictaduras comunistas.

Por eso, mucho más útil que alancear ahora esos fantasmas del pasado, me parecería que los altos cargos del PSOE y Podemos cuyos padres o abuelos tuvieron algún protagonismo en aquel régimen -hay casos muy notables-, o incluso mera afinidad ideológica con sus valores, trataran de explicar, a través de sus recuerdos infantiles, cuáles fueron los mecanismos sociológicos que permitieron la consolidación, durante tanto tiempo, de algo que ahora presentamos como epítome de lo abyecto.

¿Eran todos los que, por activa o por pasiva, edificaron o respaldaron aquel régimen "verdugos voluntarios" de Franco, por utilizar el término de Daniel Goldhagen sobre la Alemania nazi? Tal vez una respuesta, ajustada en su complejidad a la envergadura de esa pregunta, contribuiría a abortar, con más eficacia que la inclusión de la exaltación del franquismo en el Código Penal, el auge de la ultraderecha que tanto parece preocupar a los colaboradores de Pedro y Pablo.

"¡Menudo lío!", exclamó una de mis colegas de tertulia, cuando sugerí algo parecido. Y tanto que lo fue... ¿Cómo es posible que quienes propugnan la "desjudicialización" de un proceso de sedición flagrantemente en marcha, pretendan "judicializar", con el atizador del Código Penal, la pervivencia de los exánimes rescoldos del pasado?

El maniqueísmo político consiste en sustituir el análisis del intrincado universo de tonalidades grises, que casi siempre conforma la realidad, por la simplificación estereotipada de un mundo en blanco y negro, en el que todo se reduce a la pugna entre el bien y el mal. Por eso, cualquier grupo político que se erige en vanguardia del progreso e intérprete del interés social, lo primero que hace es inventar o maximizar el peligro atribuible a un enemigo, al que se presenta como la encarnación del mal.

Si Vox no existiera, el PSOE y Podemos tendrían que inventarlo, en la medida en que su auge les sirve de pretexto para sus desafueros, de factor de cohesión entre sus parroquianos y de elemento de distracción frente al gran público. Eso sin contar con el fraccionamiento de la oposición y las contradicciones que induce en el PP, al intentar liderarla.

"El maniqueísmo político es sustituir el análisis del intrincado universo gris, por la simplificación del mundo en blanco y negro"

En realidad Vox es un tigre de papel que ruge mucho en los escenarios pero es incapaz de articular soluciones en los despachos. La entrevista de TVE a Santiago Abascal lo puso en evidencia el jueves por la noche. Su propuesta de "elegir" a los inmigrantes, teniendo en cuenta de qué países procede el puñado de delincuentes que participan en "violaciones grupales", denota una xenofobia tan rupestre como la de la alcaldesa de Vic, cuando apela al "aspecto físico" para distinguir al "catalán autóctono" de otras variedades de primates.

¿Y qué decir de que su alternativa a que pueda haber algún colegio en el que se cometan excesos en las sesiones de educación sexual, sea que en ningún colegio se ofrezca ningún tipo de educación sexual? Y que la justifique en que, el mero hecho de entrar en la materia, atenta contra la "inocencia" de los niños. Como si volviéramos al "sadismo en nuestra infancia", Vázquez Montalbán dixit, cuando nos hacían creer que las poluciones nocturnas eran pecado y la masturbación, causa de enfermedades mortales. 

"Vox no es un peligro sino un espantapájaros, frente al que la izquierda se define, a modo de antagonismo purificador. A la disposición natural del PSOE a practicar ese juego, acrecentada en el nuevo "tiempo histórico" de Zapatero, se unen ahora los relatos complementarios de Podemos, con su épica contra el capitalismo y el imperialismo, en la que hasta un tirano como Maduro adquiere carácter redentor, y Esquerra Republicana, con su patrioterismo tribal, en el que la sangre derramada en el martirio de Companys se convierte en el santo óleo que mana de la herida luminosa abierta en el traje de presidiario de Junqueras"

Por supuesto que todo es un falaz cómic para adultos, resumido en el fumetti de la intervención de Gabriel Rufián, tras abrir las puertas del salón, para irrumpir con modales de vaquero en la sesión de control parlamentario: "Que la izquierda haga de izquierda, frente al fascismo de corbata, toga y uniforme". Le faltó añadir un "ahí lo dejo", escupiendo la colilla por la comisura de los labios.

Nadie les tomaba en serio, ni a Pablo Iglesias ni a él, ni a las propias portavoces socialistas, mientras estaban en la oposición o incluso gobernaban en funciones; pero ahora tienen la potestad de cincelar las acróteras del nuevo poder, legítimamente constituido.

Como los amantes de la arquitectura y los lectores de Lope de Vega saben, las acróteras son, en sentido estricto, los zócalos que adornan los frontones de los templos y, en sentido amplio, las propias figuras decorativas que rematan esas cimas. Máscaras de terracota, pegasos alados o símbolos religiosos. Como escribe el "Fénix de los Ingenios" en La Filomena, "en vez de musas, las funestas aves/ cantaron, por los frisos y acróteras/ por las pizarras altas y arquitrabes/ fúnebres himnos, alternando fieras".

Las acróteras eran, en definitiva, los exhibicionistas puntos sobre las íes, mediante los que se definía caprichosamente la identidad e incluso la intención de cada templo. Algo así como las patas de animales, colgadas del cinturón, que distinguían a cada tribu india o, según Tom Wolfe, el periódico bajo el brazo con el que, en la era analógica, cada lector se presentaba ante los demás. La boina, la gorra, el pañuelo anudado a la cabeza, el bombín, el canotier o el sombrero de copa. Dime lo que te pones ahí arriba y te diré quién eres.

Claro que lo importante no son esas señales de humo emitidas desde la cumbre de la montaña, a modo de flores reventonas sobre el ojal de la geografía política, sino lo que suceda en el interior del recinto. Me reitero en que a Sánchez e Iglesias los juzgaremos por los dos grandes baremos de la unidad e igualdad de la España constitucional, por un lado, y de la evolución de las cifras del paro, por el otro.

"Conocemos ya cuáles son las acróteras que, a modo de títeres de un teatrillo de marionetas, los nuevos gobernantes han colocado sobre el guiñol de su poder"

Tras la entreguista reunión con Torra y la nueva senda de estabilidad que sólo aspira a mantener el nivel de desempleo actual, ninguno de los primeros síntomas en ambos frentes son demasiado alentadores, pero es de justicia aplazar, incluso el más provisional de los veredictos, hasta una fase más avanzada del partido. No seré yo quien opine sobre nada antes de que haya sucedido.

"En cambio, sí que conocemos ya cuáles son las acróteras que, a modo de títeres de un teatrillo de marionetas, los nuevos gobernantes han colocado sobre el guiñol de su poder. Y ya que el perezoso sueño de la razón no llegó a tiempo de detener aquella traqueteante carreta que llevó a la guillotina a la pobre cocinera que había gritado "¡Viva el rey!", espabilémonos ahora para movilizar los valores liberales, en contra de la criminalización de las ideas que detestamos. "Freedom for the thoughts that we hate" (Libertad para los pensamientos que odiamos, en palabras del juez Holmes, presidente del Tribunal Supremo de los Estados Unidos."

No vaya a ser que, de tanto perseguir un franquismo inexistente y un fascismo imaginario, terminemos reinventándolos, mediante la morbosa seducción que sobre los adolescentes ejerce lo prohibido.

No vaya a ser que dentro de otras cuatro décadas, cuando lo que se proponga sea prohibir la apología del separatismo racista y reaccionario o de las dictaduras bolivarianas y sus compañeros de viaje, lo pertinente resulte emplazar a los hijos y nietos del actual régimen en ciernes a que expliquen por qué sus padres y abuelos pudieron abrazar o siquiera justificar doctrinas y conductas tan aberrantes como las de Junqueras y Maduro.

No vaya a ser que las flamantes acróteras de hoy sólo sirvan de "señales", como en la canción de Rodrigo Caro a aquella Itálica famosa, trocada en "campos de soledad, mustio collado", de un "despedazado anfiteatro", enterrado en las ruinas del mañana.

martes, 21 de mayo de 2019

El Estado humillado: golpistas en el Congreso

El diario digital, Vozpópuli, edita a nuestro juicio un magnifico y acertado artículo de opinión, sobre lo que a juicio de elblogdefcosvi, consideramos una  más de las centenares perversiones democráticas que en estos últimos años se están produciendo en nuestro País.  

Un magnifico artículo, firmado por Félix Madero (La Puebla de Almoradiel, Toledo). Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, cursó también estudios de Ciencias Políticas y Sociología y actualmente es profesor de Teoría y Técnica de la Información en radio en la Universidad Francisco de Vitoria. Colaborador en diversos medios de comunicación. 

Por considerar que el artículo de opinión puede ser del interés de nuestros lectores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.



El Estado humillado: golpistas en el Congreso


Estos cuatro jinetes de la mediocridad política independentista se ríen, en realidad se cachondean, en realidad, y ustedes me perdonaran la ordinariez, se descojonan de nosotros.



Los presos secesionistas, este lunes en el Congreso. Fotografía Vozpopuli


Alfredo Pérez Rubalcaba tenía un termómetro político elemental y certero para medir su satisfacción:  Mira, cuando veo a un etarra reír, cuando sale en la televisión uno de estos y mira a la cámara y esboza una sonrisa entonces no tengo nada que pensar ni razón alguna para preguntarme cómo me encuentro: si ellos ríen a mí me toca llorar”.

La verdad es que era y es una forma simple y rápida de saber cómo estamos sin necesidad de hacernos demasiadas preguntas. Rubalcaba lo decía por los asesinos que se reían de las víctimas, por los en que un juicio se carcajeaban ante el testimonio del familiar… Lo decía por estos y por los que le daban y les siguen dando cobertura política y ofreciendo sus votos manchados al presidente del Gobierno en funciones. Si ellos están bien, los demás estamos mal. Y eso es lo que hoy siente uno al ver los reportajes de la televisión con marchamo de fiesta y tono de bodorrio en el que los presos golpistas catalanes han convertido su aparición en el Congreso. Sonrisas, apretones de mano, rostros emocionados, besos y abrazos por todo el Congreso.

Para no variar se han reído del auto del Supremo en el que se les autorizaba a acudir personalmente a las Cortes para acreditarse y nada más. Ese auto  alertaba de que debían estar vigilados en todo momento y reclamaba a las Mesas que dirigen ambas Cámaras que esos trámites se resolviesen "sin dilación para que sean reintegrados al centro penitenciario a la mayor brevedad posible". ¿Sin dilación? ¡Pero si llegaron en coches oficiales y sentados en la parte de atrás!

"Para no variar, se han reído del auto del Supremo, al que se les autorizaba a acudir personalmente a las Cortes para acreditarse, y nada más"

Tejero entró como los canallas entraron siempre en las Cortes, con subfusiles y pistolas y gritos de; " que sesienten coño"  y aquello de  “estén quitecitos porque a la mínima se mueve esto”, que decía un subteniente harto de tragos mientras acariciaba el gatillo de su arma reglamentaria. Tejero y unos cuantos más fueron a la cárcel y perdieron el honor para siempre. Estos de ahora, tan golpistas como aquellos, han entrado para confirmar su hazaña y reafirmarse en el escarnio contra una nación, país, patria, yo que sé, algún termino habrá para definir el sito en el que vivo, de forma gratuita y mendaz. Les da la gana. Les sale gratis. Les gusta el sitio. Disfrutan del ambiente. Y se ríen, se ríen mucho estos cuatro jinetes de la mediocridad política que en nombre de la libertad, la democracia y la libertad de expresión quieren terminar con la nación, país, patria –elija usted lo que quiera sin que le llamen fascista-, en la que vivimos.

Ellos se ríen, en realidad se cachondean, en realidad, y ustedes me perdonaran la ordinariez, se descojonan de nosotros y aquí paz y después gloria.  Cómo entender si no que Junqueras proclame todo ufano y en la sede en la reside nuestra soberanía que quiere apoyos y votos para llevar a Cataluña hacia la libertad. ¡Dios!, sólo le ha faltado al añorado Labordeta cantándole que “habrá un día en que todos al levantar la vista veamos una tierra que ponga libertad”.

Cuando ellos ríen, nosotros no. Cuando confirman lo barato que les sale la juerga nosotros apagamos la televisión incapaces de soportar tanto escarnio. Junqueras habla de la necesidad de llevar la libertad a Cataluña donde el adoctrinamiento y supremacismo impera y no hay nadie en el Gobierno que sea capaz de defendernos. Aquí han estado recogiendo el acta de diputados españoles los enviados del que nos llama bestias con forma humana, los mensajeros y compañeros de la señora aquella de la cruz de San Jordi que llamó cerda a Arrimadas… Qué oportunidad ha perdido el presidente en funciones, que mañana será presidente en toda regla, de ejercer de lo que dice su tarjeta: Presidente del Gobierno de España. ¿De qué España señor Sánchez, de qué país, patria o nación?

"Cuando ellos ríen, nosotros no. Cuando confirman lo barato que les sale la juerga, nosotros apagamos la televisión, incapaces de soportar tanto escarnio"

Ante insultos como el de ayer en el Congreso nos preguntamos si esta forma de mofarse de la legalidad sería consentida en otros países que llamamos de nuestro entorno. Ahí les dejo para terminar lo que me envía un buen amigo, por si les sirve para confirmar que no todo está perdido, y que hay naciones capaces de serlo contra aquellos que las quieren destruir.

Constitución de Alemania, artículo 21: “Son inconstitucionales los partidos que, según sus fines o según el comportamiento de sus adherentes, tiendan a trastornar o a poner en peligro la existencia de la República Federal de Alemania”.

Y nada más amigo lector. No se haga preguntas cuando se interesen  por su estado de ánimo. Sobre todo si, como es el caso, los ve reír ahora que han ido de visita a la casa de todos los españoles. ¿Eso dicen que es, no?

jueves, 29 de noviembre de 2018

Cataluña: el coste de ignorar los problemas reales

El diario El Mundo, en el día de hoy, en su editorial edita un acertado artículo. Por ello, entendiendo que puede ser del interés de nuestros lectores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.


Huelguistas, 29 de noviembre, queriendo entrar en el Parlament de Catalunya. Foto de Marta Pérez  




Cataluña: el coste de ignorar los problemas reales



El Mundo 

Editorial 

a 29/11/2018


"A veces nos distraemos con cuestiones que no son las esenciales. Que si 85 días de lista de espera, que si tendrían que ser 82...". Las impresentables palabras de Eduard Pujol, portavoz parlamentario del partido de Puigdemont y Torra, a cuenta de la huelga de médicos de atención primaria reflejan el ninguneo al que el independentismo ha sometido los problemas reales de los ciudadanos de Cataluña. La farsa del procés ha devenido en un lamentable espectáculo que no solo ha desafiado la unidad territorial, sino que ha enterrado la preocupación institucional por la calidad en la prestación de los servicios públicos. Esta anomalía empieza a ofrecer visos de cambio. Las movilizaciones de distintos colectivos sociales -desde la huelga médicos hasta los bomberos, pasando por los estudiantes- ha emergido con tal virulencia que ayer se registraron incidentes a las puertas del Parlament. La coacción nunca es un instrumento de protesta aceptable, pero buena parte de responsabilidad en lo ocurrido se debe a los mismos políticos que, cuando les conviene, agitan la calle como ariete de su torpe, asilvestrada y tóxica estrategia.

La especialidad del secesionismo es esconder las miserias de su tarea de gobierno atizando el victimismo y culpando al Estado de todas las calamidades resultantes de su pésima gestión. El cinismo alcanza desde hace años niveles delirantes, pero tuvo su primer punto de inflexión en la dura senda de ajustes iniciada por Artur Mas. Desde entonces Cataluña ha recortado un 27% el gasto sanitario, en contraste con el 9% de media del resto de las comunidades. A ello se suma la precariedad laboral de bomberos y docentes interinos, así como el incremento disparatado de las tasas universitarias.

Nada de eso ha conducido al secesionismo a dejar de dilapidar tanta energía política en un proyecto ilegal como es la segregación. Que aún hoy, después de conocer los daños económicos y sociales del proceso soberanista, los adláteres de Puigdemont y Junqueras insistan en la autodeterminación como bálsamo de Fierabrás da la medida exacta de su impúdica catadura moral. Pero siendo esto lacerante, aún lo es más la servidumbre de Sánchez prometiendo más recursos al títere de Torra, no para mejorar el sistema sanitario sino para seguir alimentando la discordia. Por no hablar del papel de tonto útil que está dispuesto a representar Podemos, que ya se ha abierto a aprobar las cuentas del Govern para 2019 y apuntalar la mayoría soberanista. Precisamente, la Generalitat acumula ocho prórrogas presupuestarias. Es la constatación del fracaso y la mentira de los timoneles del independentismo, cuya falta de escrúpulos los ha llevado siempre a relegar los servicios públicos y la estabilidad económica como meros apéndices de su obsesión separatista.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Rebelión o rebelión

El diario, El Mundo, en sus páginas de Opinión, adjunta un certero e interasnte articulo, firmado por Jorge de Esteban Licenciado en Derecho y en ciencias políticas por la Universidad Complutense de Madrid, completó sus estudios en la Sorbona de París. Profesor agregado de Derecho político de la Universidad Complutense. Ha sido profesor visitante  en las universidades de Michigan, California (Berkeley) y Harvard. Ha ocupado diversos cargos en diversas importantes Universidades.  En 1983-1988 fue el embajador de España en Italia. Ha sido colaborador en diversos importantes medios de comunicación. 

Jorge de Esteban es autor de varios libros de diverso carácter técnico, ha recibido diversos premios y reconocimientos por su amplia labor. Es catedrático de Derecho Constitucional presidente del Consejo Editorial de El Mundo

Por considerar que el artículo firmado por Jorge de Estaban en el diario El Mundo, puede ser del interés de nuestros seguidores, lo insertamos en elblogdefcosvi.



Rebelión o rebelión


por: Jorge de Esteban

diario, El Mundo

Opinión 

a 01/11/2018




El Gobierno de Pedro Sánchez, y él especialmente, no parecen darse cuenta de que están sentados sobre un barril de pólvora que en cualquier momento puede estallar si siguen colaborando con los separatistas y sus compañeros de viaje. Y digo colaborando, porque el denominado vicepresidente efectivo del Gobierno, Pablo Iglesias, manifestó al salir de su visita oficial a Junqueras, en su despacho carcelario, que "el Gobierno tenía que cuidar a la mayoría que mediante la moción de censura nombró presidente a Pedro Sánchez".

Y, en efecto, la está cuidando hasta tal punto que para lograrlo, no importa que se desdiga de lo que dijo cuando estaba en la oposición ("creo que clarísimamente ha habido un delito de rebelión", dijo en mayo), manifestando ahora lo contrario ya que es lo que necesita para seguir sentado inconscientemente en el barril. Para empezar, lo más importante, según le transmitió presuntamente, el líder de Podemos tras la audiencia palaciega con Junqueras, es que bajo ningún concepto se puede comenzar el juicio oral de los golpistas, manteniendo la imputación del delito de rebelión, regulado en el artículo 472 del Código Penal. A tal fin, el presidente Sánchez resucitó, para coaccionar al Tribunal Supremo, hace unos días, la interpretación que hace muchos años expuso Federico Trillo sosteniendo que no puede haber rebelión sin armas, es decir, sólo los militares como el general Sanjurjo pueden organizar una rebelión, según nos cuenta la documentada novela histórica que acaba de publicar Luis María Cazorla. Pero antes de entrar en el análisis de lo que se debe entender por rebelión, según una interpretación lógica, merece la pena que señalemos que el presidente de la Generalitat es un perfecto ignorante de lo que debe ser un Gobierno democrático. En efecto, Joaquín Torra, con la humildad y realismo que le caracterizan, advierte al Gobierno de que "no aceptará ninguna sentencia que no sea la libre absolución de los encausados". En otras palabras, para él la ley no tiene importancia y no hay que cumplirla, lo mismo que las sentencias del más alto tribunal, pues afirma también que "estamos en la puerta de un juicio que sabemos de antemano que será una farsa". 

Como se ve, para Torra el Estado de derecho tiene el mismo valor que un Estado de derechas, por decir algo, y, por consiguiente, hay que combatirlo, porque su Gobierno tiene como único objetivo "construir un Estado que traduzca en acción y conducta las inspiraciones colectivas derivadas del procés". Pero Torra ignora que la política debe ser un compromiso por la justicia, es decir, por la voluntad de aplicar el derecho y por la comprensión del derecho, es decir, por el cumplimento de la ley. Sin embargo, la conducta de los separatistas catalanes ha abierto hace años otra puerta que ha sido la que les ha llevado a desvirtuar el derecho y a la destrucción de la justicia. Precisamente por eso sus dirigentes, todos presuntamente culpables, unos están en la cárcel y otros son prófugos. Creo que hay que recordar a Torra, por si no lo sabe o por si lo ha olvidado, lo que escribió San Agustín y se enseña en todas las Facultades de Derecho del mundo civilizado: "quita el derecho y entonces, ¿qué distingue al Estado de una gran banda de bandidos?". Sentencia que no sólo sirve a los gobernantes separatistas catalanes, sino que también habría que recordárselo, por si acaso, a ese pseudoGobierno que preside Pedro Sánchez por ahora. 

Y vayamos ahora al problema de la definición del principal delito que se atribuye a los encausados: el de rebelión, aparte de alguno más. A mi juicio, las opiniones que se han formulado hasta ahora, si no me equivoco, se han centrado fundamentalmente en el párrafo primero del artículo 472, que dice: "son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes". El problema, por tanto, surge en la palabra "violenta", es decir, según muchos juristas y, por supuesto, los propios separatistas catalanes, mantienen que no hubo violencia en los actos que se les imputan. Porque para ellos la violencia consiste en la utilización de armas e incluso en la existencia de heridos graves o muertos. Evidentemente, no hubo armas, entre otras cosas, porque los golpistas no necesitaban usar la violencia física en todos los casos puesto que ya poseían el poder, pero sí utilizaron una violencia institucional que fue determinante. Por lo demás, a pesar de lo que afirman los imputados, también recurrieron a la violencia, según expuso el Ministerio Fiscal de forma impecable: "los querellados se valieron de la población en incesantes actos de insurrección pública, desobedeciendo o resistiendo colectivamente la autoridad legítima del Estado, ocupando al efecto carreteras, calles o edificios públicos, y sometiendo a los agentes de la autoridad a un incesante acoso en actos que alcanzaron dimensión suficiente para colmar el elemento de violencia que requiere el tipo" (Auto de la magistrada Carmen Lamela de 31 de octubre de 2017). En definitiva, esta descripción de la rebelión se identifica con la acepción del diccionario de la Real Academia, que es la que me parece más acertada: "acción violenta o contra el natural modo de proceder". Sea como fuere, no voy a entrar aquí en disquisiciones filológicas, aunque hay que reconocer que la violencia no sólo es física, sino que puede ser también psicosocial en forma de insultos, amenazas, mentiras, menosprecio, aislamiento, acoso. Todo esto existió y basta para comprobarlo el testimonio de muchos catalanes no separatistas que lo tuvieron que sufrir.

Ahora bien, lo importante para mí, en este caso, no es el análisis de los medios violentos que se utilizaron durante los meses de septiembre y octubre de 2017, sino el fin de lo que perseguían, y que es lo que convierte a su acción en una verdadera rebelión o rebelión. Se atribuye tal vez erróneamente a Nicolás Maquiavelo la famosa frase "el fin justifica los medios", pero sea quien fuere su autor auténtico, la han utilizado cínicamente muchos políticos, entre ellos Napoleón, aplicándola a su política. Como vimos, el artículo 472 del CP señala que son reos de rebelión los que busquen "cualquiera de los fines siguientes". Para el legislador basta con que se persiga uno de los siete supuestos que se enumeran. Pues bien, en el caso del golpe de Estado institucional realizado por el Gobierno y la mayoría parlamentaria de separatistas catalanes, lo que pretendían era alcanzar tres de los siete fines enumerados. El primero: derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución; el segundo: destituir o despojar en todo o en parte de sus prerrogativas y facultades al Rey o Reina u obligarles a ejecutar un acto contrario a su voluntad; y el quinto: declarar la independencia de una parte del territorio nacional. En resumidas cuentas, estos objetivos no se consiguen jugando en una tómbola, sino que de acuerdo con la frase de que "el fin justifica los medios", la forma de conseguir los tres fines consistía en utilizar los medios adecuados, legales o ilegales, esto es, actos de violencia física, psicosocial o jurídica. 

Por consiguiente, lo decisivo para definir el delito de rebelión no consiste, a mi juicio, en analizar los medios que se han empleado, sino en insistir en los tres objetivos que se perseguían y que estuvieron a punto de conseguir por la pasividad del Gobierno de Rajoy. Lo grave es que continúan queriendo obtenerlos todavía mediante la desobediencia, los desórdenes en la calle y la creación de nuevas herramientas independentistas, como la Crida y el Consejo de la República, o como se llame. Pero, sobre todo, con el chantaje a un presidente del Gobierno que ha vendido su alma a separatistas, neochavistas y neocomunistas, ya que necesita sus votos para poder seguir en La Moncloa. Ahora bien, esta presunta traición del presidente del Gobierno a su patria, que podría rectificar mediante la inmediata convocatoria de elecciones, puesto que le sobran votos según el CIS, no fraguará en ningún caso porque la mayoría de los españoles de bien, el Rey y el Tribunal Supremo no lo consentirán. De ahí que, como ya he dicho en otro artículo, hoy estar a favor de la Corona no significa ser monárquico, sino defender la unidad de España aun siendo republicano de corazón. Por el contrario, estar a favor de la República no significa que se vaya a implantar una democrática para todo el territorio nacional, sino que sin duda surgiría, como ya conocimos en 1873, una fragmentación de España semejante a la que sucedió en Yugoeslavia hace tan solo 28 años y, por supuesto, no de forma pacífica.

En definitiva, lo que sí se anticipó Maquiavelo es que el Estado dispone del monopolio de la violencia legítima para defender su unidad y conservación, como también advirtió agudamente Max Weber. Estas son las palabras del escritor florentino, en El Príncipe: "debéis saber que hay dos maneras de combatir: una, con las leyes; y otra, con la fuerza; la primera es propia del hombre; la segunda lo es de los animales, pero como muchas veces la primera no basta, conviene recurrir a la segunda". De ahí que habría que recordar a Torra, ante sus continuas bravatas que al final quedan en nada, que las palabras se gastan cuando se usan sin que las preceda el pensamiento en contraste con la realidad.

viernes, 19 de octubre de 2018

SIEMPRE IGUAL DE DESAFORTUNADO TORRA

Joan Ferran (Barcelona, 1951) Licenciado en filosofía y letras y diplomado en historia contemporánea por la Universidad Autónoma de Barcelona.Ha desempañado labores profesionales en el sector de la enseñanza. Fue asesor técnico de la primera tenencia de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona (1988-1990), pasando  a ser el director de Promoción Cívica del Ayuntamiento de Barcelona (1990-1992)- Fue  diputado del Parlament de Catalunya por la provincia de Barcelona durante las legislaturas del 1992 hasta la del 2010.  Fue miembro de la Comisión Ejecutiva del PSC (2000-2011). Primer secretario PSC de Barcelona en el periodo 2001 al 2008.

Joan Ferran es a su vez escritor, autor de diversos libros, entre ellos:Maleïda Crosta (2009), Esperando a Noé entre el Diluvio y la independencia  (2015) y  Apùntes de necio (2016). 



Colaborador  en varios medios de comunicación, y poseedor de El blog d' en Joan Ferran, donde  publica sus artículos, el último es el que  adjuntamos en elblogdefcosvi, por considerar que puede ser del interés de nuestros seguidores, dado lo acertado del mismo y la socarronería de su pluma. 


 Joan Ferran 


SIEMPRE IGUAL DE DESAFORTUNADO TORRA



CAT 2018, TIERRA DE ULTIMÁTUM 



por: Joan Ferran

El blog d'en Joan Ferran

a 19/10/2018

Hagan la prueba. Entren en internet y coloquen en el buscador la palabra tierra. De inmediato se abrirán múltiples ventanas y enlaces a seguir. Muchas de ellas se referirán a series de televisión de éxito que han ocupado el ocio de miles de nuestros conciudadanos. Tierra de gigantes, Tierra de reyes, Tierra de lobos, etc. E incluso les saldrá en pantalla Tierra de faraones, dirigida por Howards Hawks, con la actuación estelar de la inolvidable Joan Collins… La palabra tierra da mucho de sí. Tanto que no pasará demasiado tiempo hasta que algún listillo, a la búsqueda de titular sugerente, la asocie a nuestro entorno y nos atrape con un: ‘Cataluña, tierra de ultimátum’. Visto lo visto estos días en la cámara catalana, razones y referentes no le faltarán. En el último pleno del Parlament el presidente Quim Torra volvió a la carga por partida doble. Emplazó, de nuevo, a Pedro Sánchez a mover ficha a pesar de que la atmósfera, tras las declaraciones del 1-O, olía a chamusquina. El vicario de Puigdemont en la Ciudadela incluso se atrevió a poner fecha de caducidad a su ultimátum: noviembre. En un ataque de fe revelada afirmó, impertérrito y sin sonrojarse, que el crédito de Pedro Sánchez se había acabado. Pero no se lo pierdan, todo eso lo verbalizó tras perder una docena de votaciones. A más de uno le gustaría adivinar si el envite de Torra al presidente español iba cargado de soberbia, o solo de estulticia e improvisación. 



¿Quieren más ‘Tierra de ultimátum?  Sí, el de la ANC lanzado al Govern según el cual, si no se implementa la República Catalana antes del 21 de diciembre, comenzará el sarao. Por boca de la economista Elisenda Paluzie el secesionismo ha puesto unos deberes a Quim Torra que se pueden resumir con un: ‘O república ya, o paso al lado y vete a casa’… La asociación independentista ha actualizado, al alza, las aspiraciones de su estrategia política en el plenario de su secretariado. Tan inspirados y seguros de su fortaleza están que han decidido que la única vía factible, y deseable, es la unilateral. Ya saben, aquella consistente en arriar la bandera española, soltar a los presos, controlar el territorio, sin AVE, y los CDRs patrullando… Allá ellos con su irresponsabilidad, luego vendrán las lamentaciones si les aplican el 155. Las páginas de nuestra historia están repletas tanto de personajes iluminados, como de visionarios quiméricos, a la búsqueda de una vía exprés, para llevar a término sus utopías caiga quien caiga. Junto a políticos sensatos, reflexivos y ponderados han proliferado también aventureros, turiferarios, aprovechados e insensatos. Salvando las lógicas distancias del tiempo y las ideologías, he recordado el sindicalismo revolucionario, pero posibilista, de Salvador Seguí -El Noi del Sucre- y de Ángel Pestaña. Ellos tuvieron que sortear, en múltiples ocasiones, el radicalismo de la FAI y la demagogia de sus adversarios de clase. Hoy, en esta Cataluña de ultimátum barato, es más necesario que nunca que impere el reino de la sensatez frente al radicalismo verbal, el personalismo cesarista y el postureo. Lo otro es parálisis política, fractura social y decadencia como sociedad.

jueves, 18 de octubre de 2018

Juego de patriotas; y de traidores

El diario digital vozpópuli, en su sección de opinión, incluye un buen articulo del periodista Jorge Vilches ( 1967)  Licenciado en Historia por la Universidad San Pablo-CEU, Doctorado en Ciencias Políticas y Sociología, es profesor de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos en la Universidad Complutense de Madrid investigador invitado en el Centro de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de La Sorbona (París IV) y en la Universidad de Roma La Sapienza

Jorge Vilches, es escritor, con diversas obras escritas, y colabora con distintos medios de comunicación, entre ellos el diario digital vozpópuli, en el cual ha escrito para el día de hoy el articulo publicado en vozpopuli, del cual, únicamente discrepamos del buen artículo escrito por Jorge Vilches, de tachar a la formación política Podemos de comunistas, lejos están de ello y más próximos al tanto  populismo político existente en la actualidad (pobre ciudadanía). Están, a nuestro juicio, tan lejos  del comunismo, como lo puede estar, a nuestro criterio, el PSOE del socialismo y de la socialdemocracia.

Jorge Vilches

Por considerar que es un acertado  artículo de opinión el escrito por Jorge Vilches que lo adjuntamos en elblogdefcosvi, por entender que será del interés de nuestros seguidores.



El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias. Efe/Zipi




Juego de patriotas; y de traidores


La rendición de Sánchez y los suyos al discurso y a los objetivos de los que quieren romper lo existente supone aceptar una legitimidad, no verificada en las urnas, por encima de la legalidad


Por: Jorge Vilches

diario digital vozpópuli 

opinión

a, 18.10.2018



La podemización del PSOE de Pedro Sánchez es cada día más evidente. No se trata de un viraje ideológico, no llega a tanto el Doctor, sino de la aceptación del lenguaje, las formas y los propósitos de Podemos. En realidad es el sueño de Lenin: la bolchevización de organizaciones de izquierdas rivales, más numerosas, para ponerlas a su servicio. El proceso se inició aprovechando la debilidad provocada por la lucha interna en el socialismo desde octubre de 2016, y que concluyó con la elección de Pedro Sánchez, el populista, frente a Susana Díaz, la apparatchik.

Rendido a la supuesta superioridad moral y política de Podemos, Sánchez comenzó un acercamiento retórico y táctico a la formación de Pablo Iglesias. No pretendía solo captar los votos de la izquierda, esos millones de electores conquistados por los chavistas, sino de abrir el abanico posible de aliados políticos y parlamentarios. De hecho, Podemos fue el apoyo espiritual del golpe de Estado en Cataluña: defendieron la autodeterminación como “derecho de los pueblos”, con el objetivo de propiciar la destrucción del orden constitucional.

Sánchez asumió el apoyo de Podemos y de los independentistas en la moción de censura, haciendo así suyo, quiera o no, la supuesta precariedad de la Constitución, su inadecuación a los tiempos, y la necesidad de revisar los fundamentos de la convivencia. Es como si nos encontráramos, gracias a la estrategia populista, en una situación prepolítica en la que se desechan las bases del sistema por nocivas para la comunidad, y se abre la veda para un nuevo régimen.

Han empezado por restar legitimidad al Senado porque allí carecen de mayoría. Y siguen con el desprecio a la Mesa del Congreso por la misma razón

La rendición de Sánchez y los suyos al discurso y a los objetivos de los que quieren romper lo existente supone aceptar que hay una legitimidad no verificada en las urnas, que está por encima de la legalidad. Esto ha puesto en marcha el concepto de “patria”. Los podemitas, bien conocedores, como señaló el marxista Zizek, que la política empieza con la batalla del lenguaje, se empeñaron en dotar de un contenido propio a dicho concepto. Debían arrebatárselo a la derecha, decían, porque envolviéndose en la patria podían justificar el derribo del régimen y la construcción de uno nuevo. Sí; chavismo puro.

El concepto de “patria” lo llenaron de un populismo que finalmente ha hecho suyo Sánchez y su gobierno bonito. La patria es la gente, los de abajo, los desheredados, las personas en el umbral de la pobreza ,otro término relativo que habría que revisar, que sufren por el espíritu y la letra de un régimen pensado solo para los de arriba. A partir de ahí, los populistas, y ahora también los del PSOE, identifican su política como “patriótica”. Por eso, el Doctor habla de “justicia social” con unos PGE que devuelvan “la ilusión a la gente”, que revierten los recortes, para repartir la riqueza y combatir la desigualdad.

La apropiación de la patria y de lo patriótico permite a socialistas y populistas la exclusión del adversario y del opositor, como hemos visto en Cataluña y el País Vasco. El disidente se convierte en un “traidor a la patria”, en un apóstata que vive a espaldas del pueblo para beneficio de oscuros intereses. Es el típico giro autoritario de todos los populistas, ya sean socialistas o nacionalistas. Se convierten en los únicos y verdaderos intérpretes y portavoces de la patria y, por contra, el resto son enemigos de la gente.

Iglesias está aplicando el sueño de Lenin: la bolchevización de organizaciones de izquierdas rivales, más numerosas, para ponerlas a su servicio

No basta que esta estrategia autoritaria tenga las instituciones, sino que debe utilizar a los medios de comunicación afines para que denosten personal y profesionalmente a los adversarios. De esta manera, crean el conflicto, el juego amigo-enemigo que expuso Carl Schmitt, que permite la modificación de lo prepolítico.

Empezaron por restar legitimidad al Senado porque allí carecen de mayoría. Siguieron con el desprecio a la Mesa del Congreso por la misma razón. A esto sumaron acercamientos a los golpistas con propuestas de tratamiento a los políticos presos que se saltan el más mínimo sentido de la separación de poderes, o con un referéndum de “autogobierno”. Continuaron con el falseamiento de leyes, como la de Ley de Violencia de Género, para saltarse el veto presupuestario. Para colmo, el “vicepresidenteIglesias va a la cárcel a negociar los PGE con Junqueras, y permiten insultos al Rey.

Los comunistas han tenido siempre una estrategia para tener el poder, no solo para estar en él, como Sánchez. Para eso despliegan una táctica lenta y contundente, jugando con las ambiciones y las debilidades de todos, capaz de transformar la mentalidad social y el régimen. Y están triunfando.

Los populistas de Podemos han conseguido con Pedro Sánchez gobernar sin ganar una convocatoria electoral, retrasar elecciones para debilitar más el sistema, saltarse el control institucional para contraponer la legalidad a una supuesta legitimidad de la gente que temen someter a las urnas. El frentepopulismo está constituido en España, y aventura tiempos difíciles para la economía y la convivencia. Atentos, que como escribió el liberal venezolano Carlos Rangel, “una manera de equivocarse en política es tener razón antes de tiempo

martes, 10 de octubre de 2017

Artículo 155 de la Constitución Española





No es posible mediar nada, lo único posible es 

negociar la reforma de la Constitución


Por: Francesc Costa

A 09/10/2017



De ser gobierno de España, ya hubiera aplicado aquello que el artículo 155 de la Constitución Española me permitiera, que no es la anulación de la Autonomía, todo lo contrario, en defensa de la misma y del interés general, muy principalmente el de Catalunya.


Hace demasiado tiempo que Catalunya está introducida en toda irracionalidad y vorágine política con adversas repercusiones sociales, económicas y de prestigio de país.  Consecuencia de una prolongada cadena de actos políticos llenos de antidemocracia, cinismo, egocentrismo, desconsideración, insensatez, osadía y alevosía, todo ello conjuntado en un agresivo y absoluto desafío por parte del gobierno de la Comunidad Autonómica de Catalunya   al Estado Español. Con el agravante que el pleito transformado arguaciamente en independencia, ha terminado interiorizándose en un 49% de la ciudadanía de Catalunya (18% aproximado de un respetuoso sentimiento independentista de años, de cuna, procedente de sus predecesores y entorno), provocándoles a su vez en una mayoría el sentimiento de la inquina hacia el Estado Español, según se les ha ido imbuyendo mediáticamente y con ello, el deseo irracional de independizarse de España

Han existido y existen más que suficientes motivos para aplicar el artículo 155 de la Constitución Española (existió el momento, lo fue los pasados días 6 y 7 de septiembre en el Parlament de Catalunya, a raíz de las ignominiosas decisiones antidemocráticas de los de la argucia política disfrazada de “independencia” etc.), como también los ha habido para aplicar el artículo 116, como al igual de la intervención de los Tribunales de Justicia. Dado que el gobierno autonómico de Catalunya y la coalición electoral que lo sustenta han incumplido de forma escandalosa y reiterada todas las normas y reglas del Estado de Derecho, es más, prácticamente se han burlado del mismo, con el correspondiente y continuado aplauso y vitoreo de dos serviles sometidas organizaciones, mal llamadas entidades civiles. 

Entendiendo que toda obligada intervención legal, más sobre aspectos en que en la ciudadanía está tan poralizada y sensibilizada, esta debería ser paralela de las correspondientes explicaciones del portavoz del Gobierno Central o bien del ministerio Fiscal, etc. dependiendo de quien las ejecutara y dirigidas a la opinión pública.
Explicaciones que a mi criterio deberían ser totalmente alejadas de cualquier partidismo político, únicamente circunscritas a la ley, y a su vez poseedoras de pedagogía y sensibilidad suficientes, con la finalidad de que la ciudadanía en general pueda comprender las razones de la legal intervención, al igual que por parte del llamado Mundo Occidental. No dando lugar dado el bajo nivel político existente, conjuntado a su vez con la prioridad del voto antes que de la ética democrática y política a que se inicie el “interesado” mensaje tan manido, de la “justicialización de la política”. 
En Catalunya, las continuas atrocidades políticas cometidas no se pueden solucionar hoy con política, como seria estimable, se ha llegado demasiado lejos con las constantes irregularidades democráticas, constitucionales y estatutarias efectuadas por el gobierno Autonómico de Catalunya y de los de la argucia política disfrazada de Independencia, etc. etc.   
Desde el día 3, 48 horas posteriores a la farsa del “referéndum”, fecha en la que se debía de ejecutar la independencia, pero…una vez más fueron de farol, continúan manteniendo en vilo a la ciudadanía, con todo el enorme perjuicio que ello significa.  Vencido el plazo de las 48 horas, la mayoría de los medios de comunicación y determinados políticos, incluidos los principales actores políticos sedicionistas, éstos sin enmendar la insensata actitud desafiante de proclamar unilateralmente la independencia del estado español, hablan y hablan de mediación.

Mediación que hasta el propio actor principal, el president de la Comunidad Autonómica de Catalunya demandaba que esta fuera de carácter internacional.  ¡Hasta a la Iglesia!, al parecer se le ha solicitado que intercede en favor de la mediación. Ya una parte de la misma, representada por 400 clérigos se dirigieron el pasado mes de septiembre al Papa Francisco para que intercediera a favor del ilegal referéndum. ¡Cómo es posible tal irreverencia, pedirle al Santo Padre que mediará a favor de una ilegalidad, una farsa, una amoralidad política, una utilización egoísta de la ciudadanía! Pero…que se está haciendo, se está refutando la frase que Jesús citó a los fariseos; “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Por lo que me atrevo a decir, que Dios me guarde de estos clérigos, alejados a mi criterio de lo que representa el cristianismo).

En mi opinión, no es posible mediación alguna, dado de que no se trata de un estado con respecto a otro estado. Se trata del gobierno de una de las 17 comunidades autonómicas del Estado Español que ha puesto a éste en todo un brete. Infringiéndose reiteradamente la Constitución Española, el estado de derecho, haciéndose caso omiso a las órdenes judiciales y no respetándose las más mínimas reglas democráticas.

En el muy supuesto que fuera posible una negociación por interés de Estado, que no alterara al conjunto del mismo, su composición, por ello sin de espaldas al mismo, esta debería ir acompañada previamente de una renuncia del gobierno Autonómico de Catalunya al insensato “procés independentista y sin condicionar las correspondientes y diversas acciones judiciales que puedan existir. Aun así, sería muy difícil que se pudiera llegar a entender el negociar con unos representantes de unas organizaciones políticas pertenecientes a un Gobierno Autonómico, tenedor de un elevado grado de insolencia y además poseedor de un único pensamiento político y sin respetar cualquier otro.  A su vez, causante de toda una atrocidad política, mediática y social, sobre la cual no existe en años, parangón alguno en los países democráticos del llamado mundo occidental, obligándonos a retroceder a la Europa de principios del siglo XX.

Lo único que se podría iniciar y con visión de estado es la negociación para la reforma de la Constitución Española, principalmente sobre las Comunidades Autonómicas y revisión de algunos aspectos, aquellos aspectos que podrían resultar  más eficaces para  el bien general del País y de las propias Comunidades Autonómicas, también están aquellos aspectos a revisar y que pueden afectar  a los Estatutos Autonómicos, incluido el Estatuto Autonómico de Catalunya del 2006, cercenado por el Tribunal Constitucional el año 2010, a causa de un recurso presentado por el Partido Popular (el cual habría que restituir y a su vez aplicar las reformas constitucionales que se pudieran efectuar

Se ha llegado a este punto tan grave y extremo, por la colectiva irresponsabilidad de la clase política con respecto al incumplimiento constante de la Constitución Española, por la dejadez pedagógica de la misma en las escuelas, todo lo contrario de muchos de los países democráticos de nuestro entorno. De haberse efectuado, hoy seguramente se tendría en España una mayoría de la ciudadanía que hubiera hecho suyo la multinacionalidad, la multiculturalidad y el multilingüismo de España, toda una riqueza. Los nacionalismos conservadores español y catalán han impedido que sea así, posibilitándolo a su vez por miopía política y de la carencia de altura de miras del resto de los partidos políticos. De haber sido, seguramente la mayoría de la ciudadanía hubiera rechazado la utilización partidista e interesada que los partidos políticos han hecho y hacen de las diversas culturas existentes en España.  Y hoy, así estamos.

Una irresponsabilidad encabezada por los que hoy han situado a Catalunya en toda una auténtica adversidad general. Éstos, los de la argucia política disfrazada de independencia, etc. etc. Principalmente CDC, hoy PDeCAT (un cambio de nombre a causa de la corrupción y presunta), con sus políticas cortoplacistas, de las reivindicaciones constantes y del victimismo (rechazaron en su día el concierto económico, el instrumento jurídico que regula las relaciones tributarias y financieras ante la Administración General del Estado, el mismo que posee el país vasco), argucia política que les permitió gobernar 23 años consecutivos. Éstos son los responsables junto con ERC, de la gravísima situación en la que éstos últimos años se encuentra Catalunya, nunca se hicieron los deberes, solo se fue tirando de la rifeta (rifa). Y hoy con una parte del pueblo engañado y sin que nadie, supiera abrirles los ojos y ahora parece no desean abrirlos. 

No es nada baladí, lo ocurrido, lo que puede ocurrir con el gobierno de la Comunidad Autonómica de Catalunya el cual ha creado unos negativos y alarmantes precedentes que obligan a una profunda reflexión política y que a su vez debería de ser de autocrítica, existen todos los motivos. Que sin duda obligan a unas determinadas consideraciones sobre la Constitución Española y a los Estatutos Autonómicos, por ejemplo; sobre las transferencias y competencias a las Comunidades. Ello a raíz del continuado mal uso de determinadas transferencias y competencias que se han efectuado por parte de los diversos Gobiernos centrales al Gobierno Autonómico de Catalunya, sin que ningún  Gobierno central, principalmente el actual, el de Mariano Rajoy (Partido Popular) en toda una clara carencia de autoridad y de sentido de responsabilidad, esto último extensible al resto de los partidos políticos por omisión, tomara las correspondientes medidas para evitarlo.

Como ejemplo tenemos el triste papel con consecuencias de los mossos d’esquadra, la policia autonòmica de Catalunya, que por cierto, ya existiendo recelo sobre ellos con respecto al 1 de octubre, solo hubiera sido cuestión a modo de previsión, aplicar la Ley de Seguridad Ciudadana. La debilidad y la falta de autoridad del gobierno central pasa factura política y menoscaba al País.  Otro aspecto a tener en cuenta es el control de la Caja autonómica, no es posible subvencionar a entidades que no tienen otra finalidad que la de movilizar y agitar a la ciudadanía en contra del Estado Español y todo oponente a la argucia política disfrazada de independencia, etc. etc. como tampoco lo es subvencionar medios de comunicación con la finalidad de propagar, publicitar y estimular a la ciudadanía con el pensamiento único de la Independencia

Habiendo otros aspectos a negociar, estos entre los partidos políticos catalanes, como lo es la Ley electoral de Catalunya, la única comunidad que carece de esta ley, una persona un voto, estando claro del injusto y fracaso que ha sido hasta la fecha el sistema electoral acogido. Y otro aspecto es revisar y en profundidad son los medios de comunicación públicos de Catalunya, todo un enorme y prolongado escándalo democrático y carente de toda ética deontológica.

Pero es que tampoco es posible negociación política alguna que descanse sobre los actores políticos tanto de aquí, como de allí, causantes de todo esta enorme vergüenza política y democrática que ha comprometido internacionalmente el prestigio del estado español o bien creado dudas sobre el mismo. 

Ignoro lo que ocurrirá mañana día 10 por la tarde en la comparecencia del Presidente Autonómico en el Parlament de Catalunya, aunque no sea la proclamación de la Independencia de Catalunya, que sea otra nueva artimaña prolongadora, o el anuncio de una convocatoria electoral. Lo ignoro, lo que no ignoro es que esta situación no se debe de prolongar. Como tampoco ignoro que en las circunstancias actuales ni en Catalunya ni en España se pueden convocar unas elecciones autonómicas ni generales, dado que no existen las garantías democráticas necesarias, muy principalmente por el estado anímico y de influencia mediática (otro aspecto nefasto, el de los medios de comunicación, principalmente los audiovisuales) en el que se encuentra la ciudadanía. Demasiados acondicionamientos para acudir a una votación.
  
Catalunya no puede, no debe continuar recibiendo tanto perjuicio social, económico y político. El Estado Español, Catalunya no puede estar viviendo con preocupación e inquietud lo que decidirá en cada momento el Gobierno Autonómico de Catalunya, acompañándose de organizadas agitaciones y movilizaciones y ciudadanas que únicamente contribuyen a la alteración de nuestra vida social, mientras a su vez éste continua con el atropello y deterioramiento democrático, político, mediático, económico y social de Catalunya.

La solución a mi criterio pasa independientemente de asegurarse que no pueda volver a ocurrir que unos cargos institucionales, utilizándose instituciones del estado y recursos públicos cometan un acto de sedición contra el Estado Español y todo lo que este representa.  Significando que cualquier reivindicación se puede efectuar dentro de los cauces de la legalidad.  Pues bien no ha sido así, todo lo contrario y más, por lo cual ha de pasar por accionarse el imperio de la Ley, la inhabilitación política del gobierno de la Generalitat y del resto de los de la argucia política disfrazada de independencia, etc. etc. aunque muchos no son los actores principales, han participado y se han comprometido con su firma. 

Inhabilitado el Gobierno Autonómico, debería pasar por el nombramiento de un gobierno de coalición, y  el posterior nombramiento de un consensuado presidente de la Generalitat. Todo ello con el Parlament de Catalunya suspendido como si estuviera en época vacacional, y preparar la convocatoria electoral para un plazo no superior a un año. Siendo a su vez prioritario el normalizar los medios de comunicación públicos de Catalunya, convertirlos en reales entes públicos, modernos, abiertos y al servicio general de la ciudadanía, sin partidismo político alguno, con informativos de calidad y pedagógicos en general, con informaciones veraces y constatadas. (imprescindible formular cartas de despido al mucho personal que ha dado muestras de un exagerado y entreguismo partidismo político). Imprescindible la actuación de la justicia sobre la ANC y sobre la dirección de Òmnium Cultural. finalización de las subvenciones a entidades y medios de comunicación. Que finalmente entre la buena política, vida democrática y de calidad social en Catalunya

Y a todo ello, habrá que exigirle al presidente del Gobierno español, señor Mariano Rajoy, responsabilidades políticas, su dimisión, por haber, poseyendo la autoridad no ejercerla,  parando desde un principio lo que muchos indicábamos que sucedería , que se estaba viendo, leyendo y escuchando que se estaba progresivamente materializando, como así ha sido. Una irresponsabilidad compartida por el resto de las fuerzas políticas. Toda una vergüenza, pues no se salva ninguna. ¡Pobre ciudadanía!, ¡pobre País!

Mañana se podrá comprobar el grado de nivel de estado que poseen, frente a lo que pueda ocurrir, no puede aceptarse que sea la estrategia