Mostrando entradas con la etiqueta ´Miquel Iceta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ´Miquel Iceta. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de abril de 2019

El hundimiento

El acreditado diario El País, en el día de hoy, como casi siempre, edita una acertada editorial. Por considerar que dicho artículo será del interés de nuestros seguidores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.

Reiteramos lo acertado del artículo. No obstante, desde este blog, quisiéramos efectuar alguna pequeña  observación. La primera, no se puede simplificar con la simple, gris e insensata figura del president Torra, pues éste no está en absoluto solo, está bien acompañado y arropado por PDeCAT, Junts per-Catalunya yERC (ésta última formación, por la causa que fuera, la cual ignoramos, empeñados opinadores, politólogos y medios de comunicación en blanquearla, cuando a nuestro entender, posee idéntica irresponsabilidad, falta de ética política, de sentido democrático y sobrados de osadía). Y también por determinadas subvencionadas entidades civiles y medios de comunicación, principalmente los públicos. 

Y la segunda, el presidente Torra, no tendrá, posiblemente  la mayoría social, pero si todo el conjunto. Dada la existencia  de todo un prolongado total ambiente mediático y político, encargado para que así sea.  Más si se ignora o no se quiere ver por parte de una mayoría de la ciudadanía catalana, lo que la Editorial de El País, tan acertadamente, informa.

Y que para que ello haya llegado a ser así de grave, entendemos que aquellos medios de comunicación serios e independientes deberían de denunciar a los otros responsables; el resto de las fuerzas políticas.


Solo el respeto constitucional, el rigor democrático, la justicia, el sentido de ejemplaridad y sin complejo alguno ( la democracia bien lo vale) , una fuerte e intensa contraofensiva frente a tantísimo y machaqueo falaz y tergiversado impuesto relato efectuado desde  los medios de comunicación públicos y determinados de subvencionados de Catalunya a los catalanes, podrá revertir la tan prolongada vergonzante y anómala situación político-mediática y social en Catalunya.   Los medios de comunicación, los profesionales, los dispuestos a cumplir con el código ontológico, pueden hacer mucho para que la democracia institucional y política entre  en Catalunya





Quim Torra esta semana en el debate de la moción impulsada por el PSC. Fotografía: Quique Garcia. EFE



El hundimiento

Con la reprobación del Parlament, Torra carece de autoridad para gobernar



EDITORIAL

EL PAÍS

a 06/04/2019



No tiene mayoría social. No tiene ahora ni siquiera mayoría parlamentaria. Cuenta todavía con los presupuestos de 2017 prorrogados porque no ha sido capaz de culminar la tarea fundamental de un Gobierno, como es conseguir la aprobación de sus presupuestos. Decenas de cargos de elección parlamentaria se hallan con el mandato vencido y vacantes por falta de consenso. No hay actividad legislativa en el Parlament ni otra actividad de gobierno que no sea la agitación permanente. Las listas de espera en la sanidad catalana, mientras tanto, se han disparado.

Así está la Generalitat presidida por Quim Torra, el presidente más débil, desautorizado e incapaz de toda la historia de la institución autonómica, incluyendo sus dos últimos predecesores. La precaria mayoría parlamentaria independentista, que no social, que le dio la investidura en mayo de 2018, se proponía superar el autogobierno catalán surgido del Estatut y de la Constitución y lo está consiguiendo, pero no porque tenga posibilidad alguna de alcanzar la república independiente que se había propuesto, sino por la autodestrucción de las instituciones catalanas por parte de quienes las dirigen y deberían cuidar de su prestigio y su buen funcionamiento.

Torra había significado su sometimiento a la única institución democrática que dice reconocer, el Parlament. Pero el día en que el Parlament le reprueba y le pide que convoque elecciones o se someta a una moción de confianza, entonces declara que no reconoce la legitimidad de una votación en la que le han faltado los cinco votos de los diputados ausentes porque se hallan huidos en Bélgica o en la cárcel. Es ya habitual en el secesionismo el uso ventajista de las reglas de juego cuando van a favor y su denuncia cuando van en contra. En este caso, además, la falta de estos cinco votos se debe a que Junts per Catalunya, a las órdenes de Puigdemont, ha rechazado la sustitución de los diputados ausentes o procesados, opción que sí fue aceptada por Junqueras y Romeva. Implícitamente Torra exhibe como excusa su obediencia a Puigdemont, al que considera el presidente auténtico.

Lo único que parece dar sentido a una legislatura tan amortizada es la ocupación de las instituciones y la percepción de las nóminas por la parte importante de funcionarios que han sido cooptados por el secesionismo. Buena muestra del abuso institucional es el proceso judicial paralelo que están realizando los medios de comunicación públicos catalanes, donde se defienden a diario las tesis de las defensas y se responde y ridiculizan las de la Fiscalía y las acusaciones. También lo reflejan las elecciones sindicales del personal administrativo y técnico de la Generalitat, en las que ha obtenido el mayor número de delegados un sindicato independentista, hasta ahora hiperminoritario, que lidera un veterano de la violencia política condenado por asesinato.

Torra es un presidente hundido. Cataluña debe ir cuanto antes a las urnas, sin esperar nuevas coyunturas favorables para el oportunismo independentista. El precio a pagar en desconfianza hacia la política, en el deterioro de las instituciones y en el desgobierno es insoportable.

jueves, 6 de septiembre de 2018

El secuestro del Parlament se perpetúa


El diario El Mundo, inserta un buen artículo de Víctor Mondelo, sobre el aniversario del 6-9-2017, de los hechos acaecidos en el Parlament de Catalunya. Unos hechos, de los que a juicio del elbogdefcosvi, representa todo un triste aniversario y por muchos aspectos no insignificantes, una jornada en la que a nuestro criterio, el del elbogdefcosvi, fue un acto que bien se podría definir entre la  sedición, traición y como mínimo de total desacato

Víctor Mondelo, periodista, responsable de la información política de Cataluña en el diario, EL MUNDO. Antes, redactor de política municipal y coordinador de la edición de  El Mundo.es en Cataluña.  habiendo colaborado como opinador en BTV, la televisión pública de Barcelona, ciudad  y  en la emisora, RAC1.




Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y el resto del Govern firman el decreto de convocatoria del referéndum del 1-O, el 6 de septiembre del pasado año.  Foto:SANTI COGOLLUDO



El secuestro del Parlament se perpetúa


por: Víctor Mondelo

El Mundo 

06/09/2018


El separatismo paraliza la Cámara, que hace un año aprobó las leyes de desconexión

Corrían las 23.25 horas del pasado 6 de septiembre cuando Carles Puigdemont y el Govern en pleno firmaban el decreto de convocatoria del 1-O en las entrañas de un Parlament que acababa de vivir la jornada más convulsa de su historia. Once horas y media de Pleno en las que el independentismo cruzó el Rubicón al quebrantar el orden constitucional y abrazar la desobediencia para aprobar la primera de las leyes de desconexión, una norma diseñada para amparar la votación ilegal separatista y que decía «prevalecer jurídicamente» al Estatut y la Carta Magna.

El rodillo secesionista impuso su criterio al de la oposición, al del TC catalán y al de los letrados del Parlament, que denunciaron estérilmente el ardid ideado por Junts pel Sí y la CUP para burlar al Tribunal Constitucional y sacar adelante por la vía de «máxima urgencia» la Ley del Referéndum y la de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República, que se aprobaría el día 7 por el mismo procedimiento y se autodefinía como una «norma suprema» que entraría en vigor el 2 de octubre, convertiría automáticamente a Puigdemont en jefe de Estado, amnistiaría a los líderes secesionistas condenados por promover el procés y borraría todo rastro del Estado en Cataluña.

La colaboración de Carme Forcadell, entonces presidenta de la Cámara, resultó determinante para que la sesiones pudieran celebrarse y las normas fueran refrendadas. «Hoy se vota sí o sí», exclamó para acallar por la fuerza los reproches de los diputados constitucionalistas.  Un año después, Forcadell está encarcelada por rebelión a la espera de juicio, Puigdemont, fugado de la Justicia española en Bruselas, el jefe de los servicios jurídicos de la Cámara, Antoni Bayona, ha dimitido harto del ninguneo sistemático del independentismo a sus dictámenes, y las leyes de desconexión se encuentran anuladas al considerar el Constitucional que el Parlament cometió un «grave atentado» contra el Estado de derecho al aprobarlas.  Pero algo no ha cambiado. La Cámara catalana continúa secuestrada por las fuerzas separatistas que, tras refrendar su mayoría -en escaños, que no en votos- en las elecciones del pasado 21 de diciembre, mantienen paralizada la institución en la que, teóricamente, está representado todo el pueblo de Cataluña.

Reconstituido en enero tras dos meses disuelto por la convocatoria electoral derivada de la aplicación del 155, el Parlament no acoge una sesión desde julio y no volverá a hacerlo hasta el 2 de octubre por dos motivos: para que los partidos independentistas puedan dedicarse en exclusiva a movilizar a sus seguidores contra el Estado y la Justicia aprovechando la Diada y la efeméride del 1-O, y porque Puigdemont sigue imponiendo su criterio aun fugado y se niega a acatar la resolución del Tribunal Supremo y ceder su acta. A lo que sí están dispuestos el resto de diputados procesados, incluido el líder de ERC, Oriol Junqueras.

La enemistad entre el ex presidente y los republicanos se larvó en la víspera del 27 de octubre, cuando los republicanos acusaron a Puigdemont de traidor por querer avanzar elecciones en lugar de declarar unilateralmente la independencia. Paradójicamente, un año después, es ERC quien trata de contener al un ex presidente desbocado que ha encontrado en Quim Torra al vicario perfecto para retomar la vía unilateral si Cataluña regresa al clima de confrontación civil que vivió el pasado otoño; algo que president y ex president confían que ocurra cuando se conozcan las sentencias contra los cabecillas del procés encarcelados. Ese es el «momentum» elegido para replicar el golpe si antes el Gobierno socialista surgido de la moción de censura contra Mariano Rajoy no acepta la celebración de un referéndum de autodeterminación. 

A pesar de que la amenaza de un nuevo 155 sigue latente, el Ejecutivo de Pedro Sánchez prefiere continuar priorizando la «vía del diálogo» incluso después de que su propuesta más ambiciosa -la votación de un nuevo Estatut en referéndum-ya ha sido despreciada por el Govern.

Así, los próximos meses determinarán si el conflicto se encamina irremediablemente a un nuevo choque institucional. «Ganaremos la república de todos y la defenderemos», volvía a proclamar ayer mismo Torra fiando su estrategia a la voluntad de la masa soberanista de concatenar una oleada de manifestaciones masivas contra el Estado que convenza a ERC de que es el momento de regresar a la unilateralidad para consumar la secesión y plasmar de nuevo ese desafío en el Parlament valiéndose de la mayoría separatista que sigue controlando la Cámara.

lunes, 27 de agosto de 2018

Cortina de humo

El prestigioso diario El País, como prácticamente casi siempre, nos satisfacen sus artículos de Opinión, del propio diario. En el día de hoy, con un acertado artículo en la página de Opinión, con el titulado; Cortina de humo.  En el que elblogdefcosvi coincide plenamente, motivo por lo cual lo insertamos en el mismo.

En nuestra opinión, está aconteciendose desde hace demasiados años, un hecho inédito en las democracias europeas consolidadas, así como las del resto del denominado mundo occidental, al cual España pertenece.  Un acontecimiento político que a nuestro juicio, elblogdefcosvi, está representando todo un enorme perjuicio para el País y no en pocos aspectos. 

Una  lástima, por lo que de enorme de negativo que representa para España, y que por incompetencia política, se está dilatando su solución, más  poseyéndose los instrumentos constitucionales,  que sin duda pasan por una hábil y eficaz política, por la responsabilidad de exigir, y hacer que se cumpla con la Constitución Española, el estado de derecho y  las reglas democráticas a los, a nuestro juicio, los de la argucia política catalana  disfrazada de independencia y de cualquier otro argumento que precisen esgrimir y muchos más, con tal de mantener el poder político, civil  y sus correspondientes  status quos.

Un problema que no cesa, todo lo contrario, en total in crescendo  antidemocratico, lleno de abusos e insensatez política, mediática y con la implicación de determinadas organizaciones civiles subvencionadas, que a nuestro juicio desde hace años consideramos que alguien o alguienes responsables políticos y de la sociedad civil deberían, deberán asumir la responsabilidad democratica de  detener democráticamente, por el bien del País y por ende de la ciudadanía. 




Cortina de humo

La demanda de Puigdemont no es jurídica sino una argucia política


El País

Opinión 

27/08/2018


La demanda del expresident Carles Puigdemont contra el juez Pablo Llarena ante la justicia belga no es en sentido estricto una iniciativa judicial, sino una argucia política que pretende servirse de los tribunales de ese país para arrojar dudas sobre el carácter democrático del Estado español e intentar provocar enfrentamiento o desconfianza entre las fuerzas políticas.

A los efectos de Puigdemont y de sus abogados, poco importa que al final la justicia belga acepte o no su demanda, o el sentido de la sentencia que eventualmente pudiera dictar: de lo que se trata es de mantener bajo sospecha el sistema español durante el mayor tiempo posible y con la vista puesta en el proceso contra los dirigentes independentistas procesados. Para lograr este objetivo, no valía recusar al juez Llarena dentro del proceso de naturaleza penal que se está siguiendo en el seno de la justicia española, sino que era preferible emprender una aventura judicial de naturaleza civil ante una jurisdicción extranjera. Eso es exactamente lo que han hecho Puigdemont y sus abogados, confiando en convertir los pasos a los que está obligada cualquier justicia ante una demanda civil (como dar traslado automáticamente de esa reclamación a la persona afectada) en la materia de una nueva campaña de propaganda contra la democracia española.

De un prófugo de la justicia como Puigdemont era difícil esperar otro comportamiento; una conducta, por lo demás, cuya principal gravedad no reside en el desgaste que pueda provocar en la imagen exterior de las instituciones democráticas españolas, sino en su frívola disposición a profundizar la división entre catalanes, llevándola hasta extremos que, de no ser detenida de inmediato, podría acabar en fracturas y episodios difíciles de restañar.

Lo que, por el contrario, resulta incomprensible es que las fuerzas políticas españolas, e incluso algunas instituciones, como el Consejo General del Poder Judicial o la propia Abogacía del Estado, no hayan advertido desde el primer instante que el principal problema que plantea la demanda presentada en Bélgica no es de naturaleza jurídica, sino política. En concreto, la respuesta que urge, y que es la que se echa en falta, no es la que se refiere a la protección de la jurisdicción española, que ningún Gobierno dejará de asumir con todas sus consecuencias y todos los instrumentos legales internos e internacionales, sino la dirigida a desenmascarar la argucia política de Puigdemont y sus abogados. El abuso de derecho que están llevando a cabo.

En la república de fantasía desde la que el expresident se ha declarado en conflicto con la Constitución del 78, cualquier documento oficial de un tercer Estado, así sea la simple respuesta a una demanda civil, parece dotar a su estrategia de un componente de realidad del que carece. Pero lo que no es fantasía fue el intento de Puigdemont de imponer la independencia de Cataluña a una mayoría de catalanes que la rechaza. Puede echar cortinas de humo, pero no escapar a la gravísima responsabilidad por ese atropello.

sábado, 25 de agosto de 2018

Toni Albà y TV3


Hasta la fecha, no teniendo conocimiento alguno, únicamente el del político, ex dirigente y ex diputado militante del PSC, señor Joan Ferran ha sido el que  en el 2007 cuestionó la falta de imparcialidad y objetividad informativa y periodística de la CCMA (TV3, 3/24 y Catalunya Radio). Volviendo a reincidir en sus críticas en su obra; Maleïda Crosta (2009), libro en el que hace referencia a la politización de los medios públicos catalanes, la descarada costra nacionalista que veía  en los mismos, así como a su vez, denunciaba  el cómo la izquierda catalana en cierta manera había  sucumbido al nacionalismo.  

Hoy, después de tantos años, una diputada del PSC en el Parlament de CatalunyaBeatriz Silva (Chile,1969) ha escrito un articulo de opinión editado el día de ayer, 24, en Crónica Global, donde denuncia las actitudes enormemente sectarias de los medios de comunicación públicos, concretamente de TV3 y Catalunya Radio.  Por considerar el artículo de interés para nuestros seguidores lo insertamos en elblogdefcosvi.

Extrañandome satisfactoriamente dicho articulo de denuncia, más siendo por parte de una diputada del PSC, dado que en mi opinión la actitud política de este partido político catalán, es de una carencia  total de denuncia ante el antidemocrático entreguismo y escandaloso enorme abuso partidista  de los medios de comunicación públicos de Catalunyaa favor del “procés” en todos sus variantes argumentos y en  unas claras posturas informativas y de comunicación que influyen en sus respectivas audiencias en generar pensamientos en contra del estado.


Beatriz Silva es periodista y política afincada en España, Catalunya, desde el 1995, donde además de ejercer el periodismo, estudió Historia del Arte. Forma parte de la ejecutiva de la plataforma Federalistas de Izquierdas, es vicepresidenta del Movimiento Democrático de Mujeres de Catalunya, así como responsable de comunicación de la plataforma de entidades Fedaia



Beatriz Silva 




Toni Albà y TV3

por: Beatriz Silva

24.08.2018

      
Toni Albà lo ha vuelto a hacer. Sus víctimas han sido esta vez Miquel Iceta y Lluís Rabell. El primero recibió los dardos homófobos del actor en forma de tuit. El segundo fue tachado de "hijo de puta". No es la primera vez que Toni Albà protagoniza episodios de este tipo. Actualmente está procesado por un delito de injurias y la lista de afectados por sus insultos es enorme. Tampoco es el único que lo hace. Otras figuras de TV3​ suelen protagonizar polémicas en la misma línea. El resultado siempre es el mismo. Digan lo que digan, no pasa nada. Siguen formando parte de la parrilla de nuestra televisión pública sin que se les exija siquiera una rectificación.

La pregunta que pasa por mi cabeza cada vez que esto sucede es qué ocurriría si una figura de TV3 llamara “mala puta” a Carme Forcadell o deseara públicamente a Jordi Sànchez que se "atrancara en su esfínter". ¿Seguiría en antena? ¿Cómo reaccionarían los que aplauden las incontinencias verbales de Toni Albà? ¿Por qué no somos capaces de darnos cuenta de que no podemos permitir el insulto venga de donde venga?

No hace mucho fuimos testigos de cómo la cadena norteamericana ABC cancelaba la que iba a ser su serie del año porque su protagonista, Roseanne Barr, había publicado un tuit ofensivo comparando a una asesora de Obama con El planeta de los simios. Roseanne Barr había borrado el tuit casi inmediatamente y publicado otro disculpándose pero antes del mediodía, la ABC anunciaba que la afirmación de la actriz era "abominable, repugnante e incompatible con nuestros valores" y que por esta razón cancelaba la serie. A esas alturas había una avalancha de condenas a las palabras de la actriz por parte de los profesionales de la ABC, pero también de sus compañeros de profesión.

Aquí ninguna de estas cosas ha sucedido nunca. Ni TV3 ha adoptado medidas ni los agresores se han disculpado ni tampoco ha habido una reacción de los compañeros y compañeras de profesión ni de los trabajadores de la CCMA. Esto a pesar de que TV3 es una cadena pública que se financia con los impuestos de toda la ciudadanía y que debería hacer gala de unos estándares ejemplares.

Todos somos conscientes de que la controversia en torno a la politización de los medios públicos catalanes no es nueva. Son muchas las voces que denuncian constantemente la manipulación y el uso partidista que se hace de TV3 y Catalunya Ràdio para promover el proceso independentista​ pero también para denostar a los que se oponen. Esta discusión debería ir, sin embargo, más allá. Deberíamos debatir sobre cuáles son las conductas que estamos dispuestos a normalizar desde la televisión pública y qué esperamos de los profesionales a los que hemos encomendado la labor de informar, educar y entretener. ¿Queremos tener una televisión pública como la BBC? Si es así, ésta no lo es.

TV3 nació en 1983 con el objetivo de normalizar el uso del catalán. Tenía que ser un medio para unir a la ciudadanía, tanto aquella que tenía el catalán como primera lengua como la que necesitaba mejorar sus competencias lingüísticas. Tenía que ser una televisión en la que todo el mundo se viera reflejado, que ayudara a crear comunidad en torno a la lengua. Unos objetivos que están lejos de cumplirse si hacemos caso al Barómetro de Opinión Pública del CEO, organismo dependiente de la Generalitat. El de junio pasado revelaba que un 45% de la ciudadanía de Cataluña ve habitualmente TV3, una cifra que coincide con el número de personas que votan a partidos partidarios de la independencia. La mayoría de personas que escogen opciones no independentistas y que coinciden en gran parte con los que tienen como primera lengua el castellano no la ven.

El consenso entre los operadores europeos es que el objetivo de las cadenas públicas tiene que ser representar a toda la ciudadanía sin excepción. Su misión debe ser informar en el respeto al pluralismo político pero también teniendo en cuenta la diversidad que integra la sociedad. La pluralidad y la imparcialidad tienen que ser el sello de los informativos que deben elaborarse de forma equilibrada y sin sesgos. Toda la ciudadanía debe verse reflejada de forma positiva en su televisión pública que tiene que contribuir además a reforzar valores como la convivencia. Todas, sin excepción, tienen códigos de conducta muy estrictos con respecto a sus profesionales. En el caso de las dos principales televisiones públicas europeas, la británica BBC y la alemana ARD, se alerta sobre los comportamientos negativos que puedan inducir a imitación.

TV3 y Catalunya Ràdio también comparten estas normativas sobre el papel. El libro de estilo de la CCMA recoge todas estas cuestiones y también aquellas relativas al comportamiento de los profesionales de la cadena: no pueden emitir mensajes ofensivos o despectivos, adoptar posiciones en los debates políticos ni manifestaciones públicas que puedan comprometer la imparcialidad de los medios donde se desempeñan. Esto vale no sólo para los contenidos que se emiten en antena sino también en redes sociales, blogs, entrevistas, artículos o tertulias.

Si hacemos un rápido repaso a las hemerotecas, vemos que esto está muy lejos de cumplirse. Los comentarios supremacistas e insultantes de Toni Soler son el pan de cada día. Figuras conocidas de TV3 y Catalunya Ràdio, como Mònica Terribas y Quim Masferrer, no sólo no hacen ningún esfuerzo por no desvelar sus opciones políticas sino que participan activamente como presentadores en actos organizados por entidades soberanistas. En uno de estos actos, Masferrer se permitió calificar a los españoles de “cabrones de mierda” y “panda de mangantes sarnosos”. Es impensable imaginar a Jeremy Vine, una figura de la BBC que ha protagonizado programas en la misma línea que el El Foraster, expresando insultos similares. O a Gavin Esler, periodista estrella de la BBC, presentando un acto a favor o en contra del Brexit.

¿Es legítimo que la televisión pública ampare estas conductas? ¿Queremos que el modelo a seguir e imitar por nuestros hijos e hijas sean personas que insultan sin disimulo desde todo tipo de tribunas? ¿Realmente queremos tener una televisión pública que sólo refleja a una parte y en la que muchas de sus figuras toman parte en un conflicto que afecta desde hace años nuestra convivencia? Si TV3 se financiara con un canon voluntario, como sucede con la BBC, ¿cuántos de nosotros estaríamos dispuestos a financiar el sueldo de personajes como Toni Albà?

El sarcasmo es legítimo pero el insulto no lo es. El sarcasmo y la sátira desde una televisión pública no pueden tener como protagonistas siempre a los mismos porque entonces se convierten en herramientas de escarnio de una parte de la población contra la otra. Si queremos que el catalán sea una lengua apreciada y compartida por toda la ciudadanía, no podemos permitirnos gastar los 310 millones de euros que nos cuesta TV3 de esta manera. Tenemos que hacer otro tipo de televisión. Es urgente.

lunes, 20 de agosto de 2018

¿Hay que salvar al catalanismo?


Francesc de Carreras, (BarcelonaJurista, y articulista, colaborador en diversos diarios, como El País, entre otros, así como también en diversas revistas científicas.  Catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona.Miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

Francesc de Carreras, escribe para el prestigioso diario El País un interesante artículo de opinión, el cual por entender que puede ser de interés de nuestros seguidores lo insertamos en elblogdefcosvi . 


Francesc de Carreras 





¿Hay que salvar al catalanismo?


Pujol emprendió la vía de lo que se ha llamado “la construcción nacional”, que tenía el significado de que solo se aceptaba el marco constitucional y estatutario como primer paso para crear una nación identitaria. Y así poder reclamar un Estado propio


Por: Francesc de Carreras 

18/ 08/2018 


En las últimas semanas ha resurgido una polémica sobre si el catalanismo está en peligro. Los que advierten de este peligro alegan básicamente dos razones para justificar su alarma.

Por un lado, el independentismo está fagocitando al catalanismo por haber situado su programa máximo, la separación de España, como el único legítimo en este momento histórico. Por otro lado, como reacción a esta posición extrema, se ha generado, dicen, una poderosa corriente de nacionalismo español al que se suele denominar constitucionalismo, unionismo o, simplemente, españolismo, de carácter genuinamente anticatalanista.

En este fuego cruzado entre dos extremos, sostienen estas voces, se debe evitar que desaparezca el catalanismo, única ideología transversal con capacidad de unir a los catalanes. ¡Salvar al catalanismo!, es el lema, el môt d’ordre ( consigna escogido. Algunos grupos se han afanado a escribir manifiestos y prestigiosos políticos o intelectuales han publicado con esta finalidad escritos en la prensa. A mi modo de ver, estos temores son infundados porque se basan en falsas percepciones.

En primer lugar, en lo que atañe a muchos catalanes contabilizados como independentistas, creo que es inexacto considerarles como tales por el mero hecho de haber votado en estos años al PDeCAT o, incluso, a ERC. Muchos entre ellos creen que la independencia de Cataluña no es viable ni conveniente, pero han dado su voto a estos partidos simplemente para reforzar la posición de la Generalitat en una negociación con el Estado en materias tales como financiación, inversiones en infraestructuras públicas o traspaso de más competencias. Por tanto, no creo que todos aquellos que votan a partidos independentistas son partidarios de separarse de España y, menos aún, de la UE, que sería su consecuencia inmediata.

En segundo lugar, que los constitucionalistas o unionistas sean rancios españolistas, recalcitrantes nacionalistas españoles, partidarios de eliminar las autonomías para volver al centralismo, es todavía mucho menos cierto que lo anterior. Tras cuarenta años de autonomía catalana ninguna formación política se ha mostrado contraria a la autonomía tal como está configurada en la Constitución y en el buen Estatuto de 1979. Ninguna. Al contrario, todos los partidos catalanes son defensores de la España de las autonomías.

No creo que todos los que votan a partidos independentistas quieran separarse de España

Considerar que lo más adecuado y respetuoso con el pluralismo es el bilingüismo en la escuela y en las instituciones de la Generalitat; que la bandera catalana no es la estelada sino la oficial de las cuatro barras y que en los edificios oficiales debe estar situada al lado de la española; que lo mejor para los catalanes es permanecer unidos al resto de España y la separación es perjudicial; así como tantas otras discrepancias con la corrección política que ha ido imponiendo el nacionalismo catalán a lo largo de cuarenta años, no es nacionalismo español sino que es, precisamente, constitucionalismo, unionismo, autonomismo y, por qué no, también catalanismo.

Precisamente creo que el error de quienes temen que el catalanismo está en peligro es que atribuyen a este término el sentido que le dio Jordi Pujol a partir de 1980 cuando inició su largo mandato al frente de la Generalitat: catalanismo equivale a nacionalismo catalán. Ciertamente, era uno de sus posibles significados. Pero había otro que es el que suscitó el amplio consenso plasmado en la Constitución y el Estatuto de 1979 y supuso entonces, a mi modo de ver, el triunfo del catalanismo histórico entendido como ideología transversal: Cataluña era una nacionalidad dentro de España que debía estar dotada de un poder político autonómico con amplias competencias, la lengua catalana debía ser oficial al mismo nivel que el castellano y la Generalitat debía tener la competencia exclusiva en materia de cultura para proteger y desarrollar eficazmente su patrimonio. Todo esto se recoge en el Estatuto de 1979 al amparo del marco constitucional y, a partir de este momento, había que activar estos instrumentos jurídicos e institucionales al servicio de todos los ciudadanos catalanes.

No se hizo así. Pujol emprendió la vía de lo que se ha llamado, a imitación de la terminología utilizada en ciencias sociales para los países tribales recién descolonizados, “la construcción nacional”, national building. Esta construcción nacional tenía, entre otros significados, que solo se aceptaba el marco constitucional y estatutario como primer paso para crear una nación identitaria y así poder reclamar, cumplido este objetivo, de acuerdo con el principio de las nacionalidades y cuando se estimara posible y conveniente, un Estado propio separado de España. En septiembre de 2012 se consideró que había llegado este momento y se inició la vía independentista.

La solución pasa por el entendimiento y la unidad de las fuerzas políticas constitucionalistas

El error que quizás cometen quienes temen por la desaparición del catalanismo es confundirlo con el nacionalismo pujolista y no entender que sus ejes básicos fueron aceptados por todos los españoles al votar la Constitución y aplicar los principios de la misma al Estatuto de 1979. Con estos instrumentos jurídicos había que “gobernar” la Cataluña realmente existente en lugar de pretender “construir” una nueva nación identitaria.

Pero el pujolismo dedicó sus energías a esto segundo, tal como prueba el documento denominado La estrategia de la recatalanización, publicado íntegramente en El Periódico de Cataluña el 28 de octubre de 1990 y que se encuentra fácilmente mediante Google. Todas las propuestas de esta estrategia se han ido cumpliendo, lo cual demuestra su autenticidad. Es difícil entender lo que está sucediendo en Cataluña durante los últimos años sin leerlo con detenimiento. Es el programa nacionalista para construir una nación, no el programa catalanista transversal que permiten la Constitución y el Estatuto.

Si hay que preservar al catalanismo de algún enemigo, este no es solo el independentismo sino también su base ideológica, es decir, el nacionalismo pujolista que duró durante 23 años en el Gobierno de la Generalitat, después fue continuado por los gobiernos tripartitos y desembocó en los gobiernos presididos por Mas, Puigdemont y Torra. No hay, por tanto, en Cataluña tres vías (la independentista, la españolista y una tercera que se reclama de un catalanismo no independentista) sino solo dos, la nacionalista/independentista (que gobierna la Generalitat desde el pujolismo hasta hoy) y la catalanista/autonomista, todavía inédita.

La solución a la actual ruptura interna de Cataluña no pasa por establecer pactos entre el actual Gobierno de la Generalitat y el Gobierno del Estado sino, primero, por el entendimiento y unidad de las fuerzas políticas constitucionalistas, es decir, catalanistas/autonomistas, y, segundo, que estas fuerzas ganen las elecciones para desarrollar todo el potencial que encierra el marco constitucional de la España de las autonomías. No hay que salvar al catalanismo, simplemente debe empezar a gobernar.

domingo, 1 de abril de 2018

TV3, el problema persiste


Avui, diumenge 1 d'abril, el prestigiós diari ABC edita en el seu editorial una molt real i alarmant descripció sobre les televisions i ràdio públiques de Catalunya. Tot un enorme i molt prolongat escàndol democràtic, deontològic i social, donada la incidència que aquests mitjans tenen sobre la societat. Tota una anormalitat democràtica que s'està executant des de fa massa temps, anys, gràcies a l'enorme complex, una mala interpretació del que és necessari per a la ciutadania de Catalunya, al costat d'una inquietant i perllongada irresponsabilitat política de la resta dels partits polítics, per a més inri, a sobre en absolut beneficiats, com tampoc el País

Una irresponsabilitat de la qual no va afectar un polític català, el senyor Joan Ferran, on Ferran en una entrevista de desembre del 2007 va denunciar l'existència d'una "crosta nacionalista" en els mitjans de comunicació públics catalans (TV3 i Catalunya Ràdio), a qual cosa va ser causa que rebés moltes critiques, fins titllar-de mal català, únicament per manifestar el seu criteri.  Basat en l'experiència política personal  de més de 40 anys activisme polític, d'ells, més de 20 a la primera línia política. Un històric dirigent del PSC, sempre amb la mirada en les polítiques d'esquerra i rebutjant tot tipus de signe nacionalista. Posició que anys més tard, el 2009, li va provocar plasmar en una reeixida novel·la critica, una història que transcorre a la Catalunya del 2009 i dos personatges, una llicenciada i un parlamentari. Novel-la  relatada entre la ficció i la realitat, titulada "Malaïda crosta", narració que tracta entre d'altres aspectes  com les idees, desitjos, passions,  ideologies i desil·lusions, també del  nacionalisme, dels partits polítics i com no, també dels mitjans de comunicació públics de Catalunya

Han transcorregut 11 anys i el mitjà de comunicació públic no té res a veure amb la crosta nacionalista del 2007 denunciada per Joan Ferran , avui ja no és crosta, és pura pell, tot un òrgan dels de l'argúcia política disfressada d'independentisme i de tot el que faci falta i més.

Per entendre que pot ser de l'interès dels seguidors del elblogdefcosvi, el adjuntem  l'editorial publicada al dia d'avui, en el pretigiós diari ABC.





TV3, el problema persiste

La difusión de mensajes de odio es la mayor degradación posible de un medio público de comunicación


EDITORIAL ABC

01/04/2018


La televisión pública catalana se ha convertido al calor del golpismo en una anomalía antidemocrática que trata de condicionar la vida social en Cataluña y atiza un discurso de confrontación ciudadana, especialmente perverso en el contexto de violencia que están ejecutando y planificando los grupos más radicales del proceso separatista. Si la finalidad de las medidas aprobadas por el Senado al amparo del artículo 155 fue la recuperación de la normalidad democrática en Cataluña, la exclusión de TV3 de la intervención del Estado en la Generalitat fue y es un error que se está pagando caro, pero que aún se pagará más caro en el futuro, porque la impunidad anima nuevas agresiones a la democracia. La normalidad que buscaba el 155 exigía actuar decididamente sobre las causas de la crisis separatista de 2017, pero se optó por una solución, sin duda intensa -disolver el Parlamento y convocar elecciones a la mayor brevedad legal-, pero corta, tanto temporal como políticamente.

La difusión de mensajes agresivos, perfectamente calificables como «discurso del odio», es la mayor degradación posible de un medio público de comunicación que debe servir a todos los ciudadanos y no únicamente a una parte. La ausencia absoluta de neutralidad en TV3, su adhesión sectaria al proyecto separatista, el maltrato informativo a los partidos y líderes no nacionalistas y la repetición de las peores consignas contra la Justicia y sus jueces son motivos suficientes para que el Gobierno se replantee su actitud ante la radiotelevisión catalana. La mera expectativa de que puedan celebrarse nuevamente elecciones autonómicas debería llevar al Gobierno y al PSOE a la convicción de que no podrá haber un debate político limpio si TV3 persiste en su alineación separatista. Los medios públicos de comunicación en Cataluña representan una amenaza para la igualdad política, y así no se debe acudir a unas elecciones. El Gobierno central debe huir del temor a las reacciones dentro y fuera de nuestras fronteras por abrir una nueva confrontación con el separatismo a cuenta de TV3; y el PSOE ha de recapacitar sobre su responsabilidad por impedir que el artículo 155 llegue a esta cadena. Bastaría con que los socialistas trasladaran a este medio de comunicación sólo una pequeña parte del escrúpulo y sensibilidad que muestran para criticar la gestión de cadenas públicas de televisión de administraciones dirigidas por el PP. Aquí no se discute sobre la parcialidad política de un medio público, sino sobre su defensa de una ilegalidad manifiesta, contraria a la convivencia y dirigida contra las estructuras mismas del Estado.

En Cataluña no habrá normalidad democrática mientras su televisión y su radio públicas sean plataformas del sectarismo nacionalista, cuyos déficits -el de 2018 se calcula en casi 40 millones de euros- acaban en última instancia enjugados por el dinero de todos los españoles. Para mayor escarnio.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Hacen falta políticas de Estado







¡Basta ya! de estrategias políticas partidistas, hacen falta políticas de estado.


Por: Francesc Costa

a 03/12/2017

¡Basta ya! de estrategias políticas partidistas y para más inri, carentes de toda ideológia.  ¡Hacen falta políticas de estado! de país y de ciudadanía.

¡Basta ya! de tanta irracionalidad política y mediática, muy principalmente en Catalunya.

¡Basta ya! de tanto ridículo y bochorno político, convirtiendo a Catalunya en el hazme reír político, además de repercutir negativamente a la imagen del estado español. Catalunya convertida en un país de lo absurdo, el de una democracia de feria, donde, por ejemplo, en la inadecuada próxima campaña electoral del próximo día 21 de diciembre, los partidos políticos de la estrategia política basada en toda una argucia disfrazada de…… ¡todo lo que convenga ¡, acuden por separado, aunque con el mismo trazo político, lleno de engreimiento, cinismo, osadía, populismo, desconsideración y de constante desafío al estado. Además, para mayor dislate, coincidentes en que en las cabeceras de sus listas electorales figuren políticos que por haber incumplido sistemáticamente las leyes, unos están en prisión preventiva, otros pendientes de juicio y otros, los inconsecuentes que se han inclinado por no responder de sus actos, desoír las citaciones judiciales y huir al extranjero, a sabiendas que serán reclamados por la justicia. Todo un añadido dentro del irracional marco político de Catalunya, carente de un mucho y a su vez de demasiada sobra.

El hecho de que hayan sido incluidos en las cabeceras de listas electorales los políticos que están en las circunstancias judiciales señaladas en el parágrafo anterior, una vez más responde únicamente a una estrategia política partidista. Pues aun siendo elegidos diputados, existe la razonable posibilidad de que cuando en su día sean juzgados, entre las lógicas consecuencias exista la de la inhabilitación política. Por lo cual deberán de abandonar su escaño parlamentario. Esta es la retorcida estrategia populista de los de la argucia política disfrazada de…. ¡lo que haga falta y más! Pues aparte de prácticamente desde una enorme arrogancia, mofarse y jactarse del estado, de todo lo que este representa, tratan de aprovechar al máximo unas circunstancias envolviéndolas con el traje del agravio, con la finalidad de obtener más votos de los ciudadanos que se sienten agraviados, así de simple y raso. Para éstos y su variada troupe, no existe país, ni ciudadanía, ni orden, solo ellos y el poder.

La Catalunya política y mediática en éstos últimos tiempos, de forma extremadamente acentuada en estos dos últimos años, viene superando con creces a la de cualquier república bananera existente, dado que dudo pueda superar el anómalo patrón catalán. Obligándome a transportar mi imaginación, a la ficción, aquí si existen algunos paralelismos, por ejemplo, en los cómics, donde muchos de los argumentos nos introducen en un paisaje lleno aventuras que acontecen en algún condado, ducado, aldea o pueblo gobernado por un ridículo personaje, rodeado de una ridícula, y alabancera   cohorte. Todo ello muy debidamente ilustrado por excelentes dibujantes y guionistas de los años 40-50, por ejemplo, los dibujantes; Alex Raymond, Ray Moore, Harold Foster, Manuel Gago (ambos dibujantes y guionistas), Miguel Ambrosio, etc, así como los guionistas; Dan Moore, Lee Falk, Víctor Mora, etc. Donde los héroes protagonistas salvan y liberan al pueblo del gobernante abusón, desposta y egocentrista, como también de toda su vasalla y abyecta diversa cohorte.   Pero…eran cómics, y…. en política y mucho menos hoy, no se ver ningún justiciero/a político/a, más bien todo lo contrario.

¡Basta ya!, ni los más adversarios, ni la mayor competencia, ni los más envidiosos, que los hay de la Catalunya prospera y con ella su capital, la exitosa y envidiada  Barcelona, la bien ubicada geográficamente, la mediterránea, la de las iniciativas, la empresarial, la cultural, la cosmopolita, la multilingüe, la de la pluralidad social, la de mente abierta, la de la diversidad arquitectónica, la trabajadora, la Olímpica, la turística, etc, lo hubieran hecho mejor para desacreditar y dañar a Catalunya, en especial a Barcelona, en muchos aspectos. Como ejemplo, lo acaecido el pasado día 20, cuando Barcelona, su capital sufrió todo un auténtico revés, al no ser elegida para albergar la sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). ¿Como lo iba a ser?, si la EMA deberá abandonar el Reino Unido dado que éste sale de la Unión Europea a causa del Brexit, por lo cual, ¿cómo los estados de la Unión Europea pueden decidirse por Barcelona, Catalunya, cuando unos farisaicos, osados e irresponsables políticos catalanes (CDC, hoy PDeCAT, ERC y la CUP) y toda su feudataria troupe quieren salirse de España y con ello de la Unión Europea? Ante tal enorme perjuicio, la única cínica y absurda respuesta que se son capaces de esgrimir los irresponsables políticos de la argucia política disfrazada de… ¡lo que haga falta y más!, al unísono con la de la alcaldesa de Barcelona, es señalar como responsable al 1 de octubre y al artículo 155 ¡quién da más, quien la dice más gorda! Y…lo triste es…que muchísima ciudadanía catalana se traga este argumento.

Tampoco creo que nada haya favorecido, la turismofobia, con determinados actos incívicos incluidos, como la quema de un autobús turístico, pinchar las ruedas de bicicletas turísticas, pintadas, etc. De ser turista extranjero, pues también los hay de nacionales, me habría alarmado.  Una suspicaz campaña con exceso de ruido mediático, principalmente público, que como casi siempre señalan a una dirección (Evidentemente hay que tener una regularización, un control, un proyecto, una legalidad.  Así como en determinados barrios debe de haber presencia policial, no únicamente por causa del incivismo de unos turistas extranjeros, pues también los hay por causa de los ciudadanos/as nacionales, y no de hoy, ya desde hace muchos años en Barcelona y en el resto de España)

No obstante, la más perjudicada, ¡toda una ironía!, es la mayoría de la propia ciudadanía, por parte de aquellos que les prometían y siguen prometiendo el Shangri-La, mientras conjuntamente continuaban con el mazazo de sus políticas llenas de recortes, regresiones, encarecimientos y privatizaciones, todas ellas de carácter social. Y para más inri, dada la desgobernanza, desatendiendo las áreas de salud (largas listas de espera, para unos enfermos ansiosos de lógica respuesta), educación, asistencia social y laboral. Causas de todo el enorme deterioro social, desigualdades incluidas que se vive en Catalunya, ocultadas estas, al igual que los casos de corrupción política, por el enorme ruido que han provocado y están provocando los prometedores del Shangri-La. Y paradójicamente a estas perniciosas políticas, están las de invertir todo tipo de esfuerzo y sin límite alguno para captar, estimular y mantener adeptos al falso “procés” independentista. Toda una autentica argucia política, de un hoy ex gobierno que no gobernó, lo único que hizo fue para sí mismo, con la única finalidad de conservar el poder y en ello continúan. Lo demás son puras hostias.

Un Gobierno Autonómico , los diputados de su coalición electoral, junto con los de la CUP, que alcanzaron  el culmen de tanto hecho ilícito, antidemocrático y de continuados   abusos de poder, cuando los pasados días 6 y 7 de septiembre en el Parlament de Catalunya se aprobó unilateralmente e ilícitamente la Ley de Transitoriedad Jurídica y Fundacional de la República, por 71 votos (135 es el total de diputados) con solo el 52% (para la reforma del estatuto, se precisan 2/3 partes, 90 diputados, 67%). Aprobándose sin que la presidenta del Parlament ofreciera opción alguna a la oposición al debate, impidiendo también que ésta pudiera presentar enmienda alguna, etc. Todo un golpe de mano que dejó sin valor alguno a la Constitución Española, el Estatuto Autonómico de Autonomía y con ello, sus correspondientes instituciones. A mi criterio, el momento idóneo para que el presidente del gobierno central, señor Mariano Rajoy activara el artículo 155.

No fue así, por lo cual, ante la  continuada sorprendente falta de autoridad del gobierno central, el  cada vez más envalentonado, soberbio, insolente y bravucón gobierno de la Generalitat, sus diputados, junto con los de la CUP y las subvencionadas entidades captadoras, agitadoras y movilizadoras, Òmnium Cultural y la ANC, a pesar de las advertencias de ilegalidad, una vez más, creyéndose impunes,  desafían al estado  y echan  mano del refranero si no quiere una taza de caldo, toma tres  y con todo descaro continúan organizando el ilegal “referéndum” del pasado 1 de octubre ,y  como siempre estimulando a través de los medios de comunicación públicos a la ciudadanía para que ésta acuda a votar en bloque. Una consulta que se efectuó llena de alborotos, desorden y total descontrol. Ciudadanos y ciudadanas previamente influenciados y motivados con la necesidad de votar, muchos de ellos obcecados se resistían a la autoridad, ésta en cumplimiento de impedir la ilegal consulta.  Días después, concretamente el día 10, la bufonada de la sesión en el Parlament, cuando el presidente de la Generalitat anuncia la independencia y segundos después la deja en suspenso, para proseguir con el absurdo, osadía y a la burla general, en el Auditori del Parlament con escenografía y pose fotográfico individual incluido, con la firma de un documento de declaración de independencia, que no se registra. El colmo de la petulancia, desfachatez e insensatez se produjo el pasado día 27 de octubre, cuando se aprobó de forma unilateral e ilícita en el Parlament de Catalunya por 70 votos, la independencia de Catalunya y se inicia el camino hacia la República, alcanzándose el cenit de la irresponsabilidad, desatino político y democrático.

Como consecuencia de toda la aberración política expuesta, principalmente en estos dos últimos años, llenos de continuas tropelías políticas efectuadas por el hoy ex Gobierno Autonómico de Catalunya, fue necesario que el gobierno del estado, tras acuerdo con los partidos políticos PSOE y Ciudadanos y una vez recibido el voto afirmativo del senado, activara por fin, el pasado día 27 de octubre, el artículo 155 de la Constitución Española, muy a posteriori del daño perpetrado. Anunciándose la destitución del Gobierno Autonómico de Catalunya, limitándose las funciones del Parlament de Catalunya y la administración de la Generalitat pasa a estar controlada por el gobierno central. A su vez, el presidente, señor Mariano Rajoy, anunció la convocatoria de elecciones autonómicas para el próximo día 21 de diciembre, es decir en un plazo de 54 días.


Un anuncio del presidente Mariano Rajoy, el cual distó mucho de lo declarado a principios del pasado octubre, dijo aproximadamente “que la aplicación del artículo 155 seria por unos seis meses, finalizándose con una convocatoria electoral siempre y cuando las circunstancias lo permitieran”.  Si a mi criterio, el período de seis meses de vigencia del artículo 155, me parecieron escasos, los 54 días me parecen todo un sin pies ni cabeza, totalmente estériles para posibilitar volver a cualquier normalidad constitucional y autonómica. Por lo cual, las elecciones autonómicas para el próximo día 21 de diciembre son todo un ininteligible desatino político, ignorando si el período de 54 días de vigencia del artículo 155, así como la fecha elegida para las elecciones autonómicas también fue consensuado, de serlo habría que añadir a tal despropósito político a los líderes de los partidos políticos del PSOE y de Ciudadanos. (a mi criterio, si la fecha electoral también ha sido consensuada por el PSOE, esta no favorece el PSC, como partido político, aun obteniendo más diputados o hasta pudiendo llegar a gobernar, el claro beneficiado es Ciudadanos)

Activado tras el consenso el artículo 155, entendía y sigo entendiendo como necesario un periodo mínimo entre los 8 a 12 meses, para restablecer desde el máximo rigor, la normalidad constitucional, autonómica y democrática en Catalunya, dado lo muchísimo que hay que hacer y lo mucho que desarticular y reformar, además de desintoxicar y oxigenar el ambiente social, después de casi 30 años, muy principalmente los últimos cinco de permanente e intensa intoxicación y asfixia social.

Cesado el gobierno autonómico, pero también creí necesario cesar toda actividad del Parlament de Catalunya, con la retirada de todas las actas, y por lógica incluida la correspondiente liquidación salarial, incluyéndose, naturalmente a la presidenta del Parlament, dado que a mi criterio me parece amoral su continuidad en el cargo por ser parte muy importante de los responsables de la prolongada insensata argucia política, ésta llena de afrentas al estado y que posibilitó tanto acto sedicionista desde el septiembre a octubre pasado, para que encima se siga beneficiando del mismo. Una burla y a su vez, un signo de falta de autoridad del estado.

La administración de Catalunya correría a cargo del gobierno central, como así ha sido, pero a mi criterio, creía necesario que lo fuera hasta nombrar éste a la mayor brevedad, un gobierno de concentración provisional compuesto por políticos, ex políticos (ninguno en activo perteneciente a los partidos políticos sedicionistas) y personalidades civiles, mayoritariamente catalanas, con reconocidos y acreditados perfiles democráticos, su compromiso con los mismos y superior a cualquier partidismo. Éstos a su vez deberían entre ellos, ellas y en consenso nombrar a un presidente o presidenta.  Un gobierno que poseyera el carácter y autoridad suficiente, desde el respeto a todo lo que representa Catalunya, encargado en ejecutar con mano firme y mucha explicación a la ciudadanía, todos los pasos imprescindibles para restablecer el orden constitucional, autonómico y democrático. Gobierno provisional que debería a su vez, cuando las circunstancias y con acuerdo previo con el presidente del gobierno central, organizar las elecciones autonómicas.

Desde mi respeto al gobierno central, independientemente de mis discrepancias, entiendo que la necesaria activación del artículo 155, aparte de los únicos responsables son los sedicionistas del ex gobierno de la Generalitat y su amplia troupe, también en su proporción, lo es el presidente del gobierno español, señor Mariano Rajoy, del Partido Popular, como consecuencia de no ejercer en su día la autoridad que le es conferida.

¿qué sucedió, qué varió? Para que se produjera tan enorme descabellado cambio de periodo de vigencia del artículo 155, después de tantos cuestionamientos políticos y mediáticos, pues una vez decidido activarlo, lo lógico es que su vigencia fuera por el tiempo preciso, aquel que posibilitara la normalidad constitucional, autonómica y democrática en Catalunya. Por lo cual, mi lectura es que no se ha impuesto el interés de estado, ni de Catalunya. Pareciéndome que se hubiera sacrificado este por algún interés o estrategia política partidista, alejándose de solución alguna al gravísimo problema de estado. En mi opinión, parece una aparente cesión de autoridad frente a una estrategia política de interés partidista, bien pudiéndose añadir a la que a mi criterio se produjo principalmente a partir del ecuador de la disparata e irreverente deriva” independentista y que todo apuntaba que la misma iría a más. También aquella falta de autoridad invitaba a la suspicacia, es decir, que daba la apariencia que prevalecía la estrategia política partidista.

De haber actuado en su día, cuando tocaba ejercer la contundente autoridad, zanjándose la deriva “independentista”, se hubieran evitado todos los enormes problemas de estado y que está padeciendo Catalunya. Y sin duda alguna, nos hubiéramos ahorrado los muy bochornosos hechos acaecidos en el Parlament de Catalunya, que se inician los días 6 y 7 de septiembre y finalizan el 27 de octubre. No solo se está dañando al estado, también a la democracia y a la política, más cuando son culturas insuficientemente introducidas en nuestra sociedad, de aquí la enorme facilidad y éxito de los pescadores de mentes influenciables.

Toda esta destapada estafa del “procés”, por los propios responsables, aunque haya sido prontamente cubierta, prosiguiendo cínicamente con el engaño. Todavía acentúa más las innumerables irresponsabilidades políticas del gobierno central y de los partidos políticos catalanes adversos.  Irresponsabilidad que en mayor grado señala al presidente del gobierno central, señor Mariano Rajoy, por dejar gangrenar la situación, la cual hoy, como   única solución es la amputación, no existiendo otra. No nos confundamos, el carácter no está reñido con la democracia.  Ampliándose la irresponsabilidad, ésta en menor grado, al resto de los líderes de los partidos políticos catalanes, dado de lo duradero de sus inoperantes tenues actitudes políticas ante la tanta elevada insensatez y osadía política de los de la argucia “independentista”, que sin duda posibilitaron la dilatación de tanta continuada diatriba e insubordinación contra el estado, y abuso de poder en Catalunya.

Acrecentándose el grado de irresponsabilidad e incompetencia de los líderes políticos al ponerse al descubierto toda una alarmante serie de entrelazadas influencias sociales, todas de entregado servilismo partidista, por ende, descaradamente antidemocráticas. Unas pertenecientes a lo público, otras beneficiándose del erario y otras beneficiándose de lo público.

Por todo lo cual, a mi criterio, dada la enorme gravedad de los hechos, todos frente a sus propias narices, los líderes políticos no deberían ser merecedores de continuar liderando sus respectivas formaciones políticas. Y con respecto al presidente del gobierno central señor Mariano Rajoy, a mi criterio éste debería convocar un adelantamiento de las elecciones generales, más pronto que tarde y no presentarse éste, si quiere que el Partido Popular aproveche la ola a favor, antes que esta descienda, dada la más que probable prolongación del problema de Catalunya, que sin duda tendría unos efectos negativos para el presidente Mariano Rajoy y por consecuencia al Partido Popular.  Toda una provocada peligrosa fistula, a causa de una intervención pesimamente mal cerrada.

El artículo 155, a mi juicio, está siendo un fracaso, a pesar de que por un lado exista exceso de claca y por el otro, exageradas críticas. La no intervención de los medios de comunicación públicos de Catalunya, todo un error político, dado que mi criterio, son únicamente medios de divulgación, propaganda y captación, a la vez que generadores de aversión hacia el estado.  La democracia se debe de defender con autoridad, firmeza, ejemplaridad e insisto con mucha pedagogía ciudadana (explicar con fundamentos los porqués de las acciones) Los populistas antidemócratas sedionistas están ganando en Catalunya el relato y la operatividad frente al estado español, continúan dañándolo y encima se ufanan.  El resultado electoral en Catalunya no resolverá nada, se está viendo.

Las Autocríticas y justificaciones efectuadas, aunque por poco tiempo, en realidad han sido una nueva estrategia política, otra nueva argucia más, otra nueva desconsideración hacia los más de dos millones de ciudadanos y ciudadanas de Catalunya, más los menores de 18 años. Les importa una pizca la ciudadanía, lo reflejan muy claramente los estimulantes motivos esgrimidos, el primero. – “es que carecían de base popular y el segundo. – “se precisa de más tiempo y el tercero. - mantener viva la llama de la inquina hacia el estado español.  Lo único que le importa es obtener el máximo soporte electoral que les permita continuar en el poder a unos y a los otros, la variada troupe, medios de comunicación públicos, algunos de privados, así como a una determinada clase social; instituciones, organizaciones, fundaciones, colegios de profesionales, entidades, etc mantener el enormemente privilegiado statu quo.
¡Basta ya! ahora con una mano de justificar lo injustificable, y con la otra golpear tenazmente al estado español. Señalándolo como el responsable de los incumplimientos de las muchas promesas efectuadas por los de la argucia política disfrazada de… ¡lo que haga falta y más! Aquí los únicos culpables son éstos, prometiendo a derecho y siniestro a sabiendas que no pueden cumplirlas. Acusaciones como por ejemplo, las viles y gravísimas declaraciones, representativas del todo vale, sin importar nada, que a mi criterio son dignas de analizar por parte de la fiscalía, por si fueran causa de delito alguno, de este pdo. día 17 noviembre de la señora Marta Rovira, de ERC, a la emisora catalana RAC1 y después de visitar en la cárcel, el pdo. día 16 a los ex consejeros/as y ex vicepresidente, y que son las siguientes:

El que el gobierno no estaba dispuesto a aceptar era un escenario de violencia extrema con muertos en la calle, porque era así como se nos hacia llegar por parte…mmm…¡del estado!”. Pregunta del entrevistador:¿con muertes en la calle?”, respuesta de Marta Rovira;  “Si directamente, nos decían esto y que habría sangre y que lo teníamos que parar porque  estaban preparadisimos y que no dudarían, y que esta vez no serían pelotas de goma como el día 1 de Octubre, que la cosa sería claramente contundente y todo esto es lo que ayer me repetían los consejeros y el vicepresidente, que les habíamos de  explicar a la ciudadanía que estábamos preparados, habíamos de explicar a la ciudadanía que  no estábamos dispuestos a asumir un escenario de violencia extrema y que habíamos de explicar a la ciudadanía que nos pareció que debíamos actuar con absoluta responsabilidad."

Es decir, que, por sentido de responsabilidad, por el daño que se hubiera podido producir a la ciudadanía catalana por parte del estado, con el resultado de sangre incluida, no se fue más allá una vez declarada la independencia de Catalunya. De aquí viene el incumplimiento.  ¡Por favor¡, si algunos de los líderes de la argucia disfrazada de… ¡lo que haga falta y más! ya han declarado unos/as ante su señoría el Juez, o Jueza, otros   ante los medios de comunicación, los primeros que todo fue un fue acto simbólico y los otros que no estaban preparados. ¡Basta ya! de vilezas, de desfachatez y de total carencia de ética política.

¡Parece mentira! que más de dos millones de ciudadanos y ciudadanas de Catalunya, no sean capaces de llegar a reflexionar más allá sobre lo que se les dice, se les promete, aceptándolo a pie juntillas, sin ni tan siquiera considerar la existencia de unas realidades incontestables (no significando que estas no pudieran en su día ser superadas dentro del respeto a la Constitución, al Estatuto y a las reglas democráticas)

Engaño producido sin pudor y sin consideración alguna a la ciudadanía, prosiguiéndose con el mismo a sabiendas éstos desde un principio de la existencia de unas realidades incontestables, que no son otras que: la Constitución Española, el talante político del gobierno central del conservador Partido Popular, presidido por Mariano Rajoy, la propia Unión Europea, los intereses geopolíticos del llamado mundo occidental y el propio sistema económico del llamado mundo occidental. (ningún gobierno central de España, de cualquier color o colores políticos habría facilitado un referéndum para independizarse de España, muchísimo menos con la intensísima prolongada y previa (venderla y entusiasmar a la ciudadanía, antes de dialogar y posibilitar llegar a un acuerdo o no, con el estado y todo lo que éste representa) campaña, llena de malas formas y maneras incitando a los catalanes a marcharse de España sobre la base de la inquina a todo ser oponente)

A pesar de estar activado el artículo 155, de estar cesado el gobierno autonómico, de la inexistencia visual de un gobierno en Catalunya, y por lo que se está viendo, también en la práctica, pues la intoxicación y asfixia prosigue. Todo continua igual, por ejemplo; aun estando parte de los principales actores políticos y civiles de la argucia disfrazada de… ¡lo que haga falta y más!, unos en prisión y otros pendientes de juicio o huidos, se continúa con más acento el descaro, la arrogancia y fuerza con la intoxicación política y mediática y a toda vela.  Habiéndose añadido nuevos argumentos movilizadores aparte de los muy manidos, y estos son; “democracia”, “República”, “fuera el artículo 155” “represión” “libertad“libertad presos políticos” y “ha vuelto el Franquismo”, (éstas últimas sorprendentemente entre adolescentes 14-16 años y jóvenes 17-20 años). Toda una clara muestra de la pésima utilización del artículo 155, así como de los nuevos administradores de la Generalitat, pues hasta funcionarios públicos se manifiestan en contra del 155, por la libertad de los políticos presos, etc. lo cual me obliga a preguntarme, ¿se habrán retirado de Catalunya las esteladas de los edificios públicos, de las plazas públicas, de las rotondas públicas?  Y ¿Y restituido los símbolos nacionales y autonómicos? y…etc, etc.

Los actos desafiantes al estado van a más aun estar activado el artículo 155, por ejemplo, la Junta Electoral, el órgano superior que tiene como función entre otros aspectos, controlar la igualdad del tratamiento mediático ante los procesos electorales, se vio obligada a solicitar la retirada de todos los edificios públicos de Catalunya, los lazos amarillos, los rótulos que soliciten la libertad de los políticos presos, como aquellos que pongan en cuestión la democracia del estado. También que se suspendieran la iluminación amarilla instaladas en todas las fuentes y surtidores públicos, por citar; las de Montjüic de Barcelona. (El color amarillo representa la liberación de los políticos presos. 8 políticos en prisión preventiva por haber incumplido sistemáticamente las leyes, sin poder alegar ignorancia alguna, fueron reiteradamente avisados. Al igual que los dos representes de las organizaciones civiles, éstas encargadas de captar, abastecer, agitar y movilizar a la ciudadanía, por lo visto sin impedimento de edad y no precisamente para expresar su amor al estado español) Tal solicitud se efectuó por considerar que, en período de campaña electoral, se estaba favoreciendo a unas opciones políticas determinadas.

Pues bien, los sedicionistas introducidos en el desafío y haciendo ya suyo el refranero” si no quieren una taza de caldo, tomad tres”, sin importarles un pepino la orden de la Junta Electoral,  colocan lazos amarillos en puentes públicos, lo mismo en cuerdas de fachada a fachada ocupando espacio público, pintan pisadas amarillas  en la acera pública y a modo de rizar más el rizo, aquí ya nada que decir, mucha de la dirigida ciudadanía, ya no solo se coloca  el lazo amarillo, se coloca todo tipo de prendas de vestir amarillas, como más grande mejor. (un servidor, tirando para casa, sigo con el refranero, “no hay mal que por bien no venga, me alegro por el textil, pues habrán vendido como nunca tejido de bandera española, de esteladas, de raso, de marroquen, de algodón, de punto, etc.)

Todo un no parar, un reto, un desenfreno, parece que tengan patente de corso y organizan con éxito y sin recato alguno numerosos actos con el amarillo de coprotagonista; conciertos, festivales de música, manifestaciones, etc, etc. (aquí es donde se puede comprobar perfectamente la labor de muchos años, la enorme tela de araña tejida que ha atrapado importantes e influyentes sectores sociales) Todo es aprovechable para manifestarse y agraviar al estado, por decenas de tergiversados conceptos.

Por todo ello considero que la inefectividad de la ejecución del artículo 155 en un período tan limitado y en la forma que se está ejecutando, es y será todo un hecho. ¡Dejémonos de irresponsables veleidades! Es mucho lo que está en juego, la única realidad es la total indisposición de los de Independencia, de la República y de… ¡de lo que sea y más!, y de toda su variada troupe, en entrar en el cumplimiento responsable de la vía constitucional, autonómica y democrática y desde este respeto, efectuar cuantas licitas reivindicaciones crean precisas y hasta la posibilidad de lograrlas. Ello no es posible, pongámonoslo en la cabeza, con los actuales líderes y sublíderes políticos del PDeCAT (antes CDC) y ERC y toda su troupe, pues como decimos los catalanes: on no hi ha no raja “(en español:donde no hay no mana)

No obstante, aun éstos aceptaran el hecho de proseguir en su ideario, pero desde el respeto a la constitución española, al estatuto autonómico y a las reglas democráticas, y aun aceptándose  la enorme indignidad existente entre la mayoría de la clase política, me pregunto; ¿Qué político de fuera y dentro de Catalunya  con un mínimo de dignidad política podría interrelacionarse, llegar a acuerdos  y fiarse  de aquellos actores políticos  que los han puesto verdes, así como al estado y todo lo que este representa al nivel de la porquera?,  ¿Y éstos, los sedicionistas por mucho desvergonzamiento que puedan poseer, como solicitarían o llegarían a acuerdos con aquellos que han señalado como opresores, faltos de sentido democrático, etc. ? y ¿Qué papelón para las autoridades del estado, jefe del Estado incluido, compartir espacio en los tantos actos oficiales que se efectúan en Catalunya, con aquellos actores políticos  que lo único que han hecho es, crear inquina contra ellos,  ponerlos a caldo, subírseles a sus barbas y enseñar a la ciudadanía catalana a lo mismo?

Más allá del dolor y la alegría, la dignidad de ser

Marguerite Cleenewerck de Crayencour. 08-06-1903 Bruselas (Bélgica)-17-12-1987 Northeast Harbor, Maine (EE.UU)

No es posible normalizar la situación política, constitucional, autonómica y democrática de Catalunya sin que se produzca una catarsis sobre los principales responsables políticos, mediáticos y civiles, incluyéndose como mínimo a los dos niveles inferiores de tan enorme y prolongado insensato descaro, lleno de hostilidad hacia el estado español y que coronó con la declaración unilateral de independencia el pasado día 27 de octubre.

Como tampoco es posible sin que a continuación, al igual que el heroico Alejandro Magno (Alejandro III, rey de Macedonia, 356 a C-323 a C) se vio en la obligatoriedad de cortar el nudo gordiano para superar toda una dificultad. Idénticamente ocurre en Catalunya, para normalizar la situación política, constitucional, autonómica y democrática en Catalunya es imprescindible cortar y arrancar de raíz la existente enorme maraña, ésta llena de influencias de amplio carácter social en sus distintos niveles, creada durante los 23 años por el gobierno nacionalista, en standby durante los gobiernos tripartitos, prosiguiéndose con fuerza los últimos siete años.

¡Basta ya!, de tanto exagerado fariseísmo, con el haberse y estar rasgándose las vestiduras sobre la activación del artículo 155 de la Constitución. Aquí el único golpe dictatorial y antidemocrático se asestó los días 6 y 7 de septiembre pasado en el Parlament de Catalunya por parte del ex gobierno de la Generalitat, su coalición electoral y la CUP cuando de forma unilateral votaron La Ley de transitoriedad jurídica y fundamental de la república catalana” vulnerando toda legitimidad vigente, dejándose sin efecto alguno el Estatuto Autonómico de Catalunya, todas sus instituciones y la Constitución Española. ¿a que procede tanto comportamiento farisaico respecto al artículo 155?, no supe oír queja ni alarma alguna ante la gravedad de los hechos acaecidos los pasados días 6 y 7 de septiembre, donde literalmente se cargaron las instituciones catalanas. ¿A qué viene tanto afán en defenderlas del estado español, lo que ellos suprimieron? Comedía, pura comedía.

¡Basta ya! sobre manipular y rentabilizar únicamente por interés partidista por parte de los de la argucia política disfrazada de… ¡lo que haga falta y más!, unos hechos, que nunca se debieron de producir el pasado día 1 de octubre, interesadamente magnificados, como sería el exceso de fuerza por parte de algunos miembros de las fuerzas de seguridad del estado por hacer cumplir la ley, ante determinadas situaciones.  No los justifico en absoluto, lamentables imágenes que vemos demasiado a menudo, aquí, allí y en cualquier cumbre europea e internacional que se produce. Tampoco se debió de efectuar, toda una provocación, la ilegal consulta, el mal denominado referéndum, como tampoco, todo un acto más de irresponsabilidad mediática, principalmente la pública, directa o indirectamente alentando previamente a la ciudadanía a votar, desde el conocimiento de su ilegalidad.

Pero…volviendo a los lamentables hechos del 1 de octubre, lo que es muy deplorable, dice muy poco a favor de la profesión, lo cual es se merece toda la atención de alarma, pues se trata de nuestros menores. Me estoy refiriendo al papel antiprofesional de aquellos    maestros/as o profesores/as que explicaron a nuestros escolares menores, los hechos acaecidos respecto a las fuerzas del orden. ¿Cómo es posible?, si hubiera que dar lugar a una explicación, dado que son menores, esta corresponde a los padres. 

Además, sobre unos hechos, enormemente magnificados, aun así, recriminables, incluso siendo producto de unas situaciones. Un servidor pone en duda, en principio ya por el solo hecho de decidir explicarlos a unos menores, para a continuación dudar hayan poseído estos determinados maestros/as, la capacidad educadora de cómo explicar de forma constructiva, educativa y aleccionada a unos menores un comportamiento de fuerza policial del país. Por lo cual, entiendo que éstos determinados maestros/as o profesores/as son a mi criterio merecedores como mínimo de una inspección evaluatoria, a mi juicio de sanción laboral. ¿Cómo es posible?, ni tan siquiera aun preguntando los menores, lo cual seria extraño, habría que remitirlos a sus padres.

Obligándome  a preguntarme, si también se les explicó a los alumnos de primaria los muchos casos similares, en los que se ha utilizado desproporcionadamente la fuerza por parte de determinados mossos (policía autonómica de Catalunya), todos ellos con consecuencias diversas, por citar:  los tristes hechos acaecidos en el desahucio del edificio de can vies, o el caso del muchacho de 13 años apaleado por los mossos, o sobre las aproximadamente siete personas que han perdido un ojo por culpa de las balas de goma en Catalunya, entre ellas el caso de Esther Quintana. Y… ¿se les ha explicado a los de primaria el caso de Juan Andrés Benítez, por el cual falleció, o el caso Lucían Paduraru o el del actor Alfons Bayard? etc.



 desahaucio edificio Can Vies 

muchacho de unos 13 años,  agredido

 Esther Quintana, perdida de un ojo, por causa de una bala de goma

tres Fotografías extraídas de Google


Catalunya continua sin reunir ninguna de las condiciones mínimas exigibles, incluidas las democráticas, para afrontar unas elecciones autonómicas.  ¿De veras alguien cree que en las actuales circunstancias el orden democrático, constitucional y autonómico en Catalunya será una realidad como consecuencia del resultado, el que fuera, de las elecciones del próximo día 21 de diciembre? En mi opinión, como decimos los catalanes “és no tocar de peus a terra, és somiar truites.

En mi opinión todo lo que está aconteciéndose en la Catalunya política, lo cual lo está embardunándolo todo, tiene sus orígenes en otras causas responsables que también afectan al estado y que son de irresponsabilidad política colectiva, por ejemplo: La inacabada transición democrática, la negligencia política de todos los partidos políticos en cumplir y hacer cumplir la Constitución Española, por citar; Titulo preliminar, desde el articulo1 hasta el artículo 4. El no efectuar una pedagogía obligatoria de la misma en el sistema educativo, principalmente hasta los 18 años. Con lo cual, nuestros jóvenes, hoy adultos ya tendrían asumido la realidad de España de su diversidad cultural y lingüística. Y otro déficit legislativo de los políticos y que considero de enorme trascendencia, la de permitir políticamente y mediáticamente en todos los campos, el continuo traspasar las líneas rojas del antagonismo, convirtiéndose ello, sin duda alguna en un peligro social, siendo imprescindible dentro de la libertad de expresión, legislar unos límites, parámetros. Cualquier estimulación a la inquina es imprescindible que sea penalizada.  

Cualquier avezado y avispado político habría deducido perfectamente cuando se inició la deriva “independentista”, que todo podría ser una necesaria artimaña política, acordada o no hasta un objetivo.  Hasta un punto, que solo unos por una irresponsable y desmesurada codicia de poder y el afán de predominio político, la argucia política se le ha ido de las manos. Solo un desmedido e enfermizo egocentrismo les impide detenerse, más cuando nadie es capaz de desenmascararlos.

En mi opinión, el Inicio de la absurda deriva “independentista”, lo fue a raíz de la “fallida” entrevista entre el presidente del gobierno central, señor Mariano Rajoy y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, en la Moncloa, del pasado 20 de septiembre del 2012 (habiendo que señalar que el presidente Artur Mas, CIU con 62 diputados gobernaba en Catalunya con el apoyo del Partido Popular). Se nos informó sobre la entrevista, que no hubo” acuerdo”, Rajoy mostró a Mas, su oposición a un pacto fiscal para Catalunya similar al del País Vasco

Por consecuencia el presidente Mas al regresar a Catalunya, anuncia el adelanto de las elecciones autonómicas para el 25 de noviembre del 2012.  A mi criterio, aquí se inició la nueva estrategia política y con ella…los diversos disfraces según conveniencia, de “ruptura con España”, “dret a decidir”, “independentismo”, etc. (elecciones en la que CIU obtiene 50 diputados pierde 12, e inicia un estrambótico pacto de gobierno con el primer partido de la oposición, ERC, todo un aventajado clon, con tics exitosos incluidos) 

Por consiguiente, cualquier avezado y avispado político habría deducido desde su inicio, seguramente y conociendo el percal político de CIU, seguramente no lo acontecido en el Parlament los pasados días 6 y 7 de septiembre, pero si mucho del recorrido de lo que ha venido aconteciéndose. Más cuando se suma ERC, ya abandonando el centro izquierda, y convirtiéndose en todo un aventajado Clon, con tics exitosos incluidos. Continuándose estrategias políticas centradas en rechazar, para luego reivindicar, o proponer, reglamentar, aun a sabiendas que no se tenían competencias, para luego tener conque argumentar contra el estado. (política del peix al sedàs i de victimisme, que quiere decir en español: Políticas de pescado a pescado en el cedazo y de victimismo)

Conociéndose el percal, se sabría que son los mismos, en la actualidad con el aventajado Clon, con tics exitosos incluidos, que se han sumado a los que en su día que acuñaron con prolongado éxito la estrategia política la fábula; de “l’ase i la pastanaga(del asno y la zanahoria). Los mismos que en el 1984 coincidiendo con las elecciones autonómicas, la reelección de Jordi Pujol, y la querella contra éste, por el caso de Banca Catalana y su obligada intervención por parte del Banco de España (La causa fue sobreseída. Iniciándose la condescendencia con los nacionalistas), Los mismos que vendieron la querella como un agravio a Catalunya, a los catalanes, por lo que movilizaron (al igual que en la actualidad por tantos disfrazados conceptos con finalidad partidista y como en su día hacia el franquismo en la Plaza de Oriente) a cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas, las cuales enardecidas vitoreaban a Jordi Pujol y profirieron gritos contra España, los socialistas y comunistas  (toda una realidad, de la cual está claro que los partidos políticos de centro izquierda e izquierda no  aprendieron nada de nada)

Partidos políticos de centro izquierda e izquierda, que, debido a estar influenciados por el síndrome del amo, al igual que mucha ciudadanía progresista catalana (influencia del nacionalismo de CDC, superior a la propia ideología, ya en déficit, de los partidos políticos de centro izquierda e izquierda, incapaces de poseer proyecto político propio para Catalunya), no debieron, por ineptos y faltos de dignidad política, percatarse en propia piel, aun sufriéndolo, cuál era el percal, cuando entraron en el 2003, como coalición (PSC, ERC y ICV-EUA) a gobernar la Generalitat de Catalunya, debido a que  los conservadores nacionalistas de CIU, con Artur Mas, CDC,  a la cabeza, al no conseguir la mayoría parlamentaria perdieron el gobierno de la Generalitat. No terminando éstos de aceptarlo, produciéndose actos de resistencia y obstinación, finalmente con enorme regañadientes pasaron a la oposición.  Una dura, denunciante, demagógica, manipuladora, intensa e persistente oposición política y mediática que sufrieron los dos pusilánimes gobiernos tripartitos, Pascual Maragall, PSC, 2003-2006 y José Montilla, PSC, 2006-2010 (más cuando no se desarticuló al ser víctimas del síndrome del amo, absolutamente ninguna de las muchas influencias sociales y mediáticas (TV3, 3/24, Catalunya Radio, etc) creadas durante los 23 años (1980-2003) de gobierno de CIU y que aún permanecen en la actualidad). Ilusos partidos políticos de centro izquierda e izquierda que, aun hoy continúan sin percatarse de la característica del percal. 

Por lo cual, insisto que cualquier avezado y avispado político habría deducido que no dejarían, no dejarán fácilmente en manos, consideradas ajenas, el poder de Catalunya.