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jueves, 26 de marzo de 2020

Esta vez es realmente diferente

El periódico El País, edita en su pagina de OPINIÓN, Tribuna, un muy interesante artículo firmado por Carmen M. Reinhart.

Carmen M. Reinhart, licenciada en economía por la Universidad Internacional de Florida, realizando estudios de posgrado en la Universidad de Columbia. Ha trabajado en el departamento de investigación del FMI, ha sido profesora en la Universidad de Maryland y en la de Harvard, investigadora del National Bureau of Economic Research. En la actualidad es profesora del Sistema Financiero Internacional en la Escuela de Gobierno Kennedy de la Universidad de Harvard. Es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores de EE.UU. Habiendo publicado varios artículos sobre temas económicos, financieros y bancarios, en especial, sobre sus crisis.  

Por considerar que dicho artículo editado en El País y firmado por,Carmen M. Reinhart, puede ser del interés de nuestros seguidores/as, lo adjuntamos en elblogdefcosvi   



Ilustración de  Eulogia Merle 



                         Esta vez es realmente diferente


Este es el momento en el que el “todo lo que haga falta” se aplique a políticas fiscales y monetarias innovadoras y de gran escala para que la emergencia sanitaria no se convierta en una crisis financiera




Carmen M. Reinhart


El País

TRIBUNA

por: Carmen M. Reinhart 

a 26/03/2020

Si bien las pandemias son comparativamente raras, y las severas más raras aún, no tengo conciencia de un episodio histórico que pueda ofrecer alguna perspectiva sobre las posibles consecuencias económicas de la crisis global que está generando el coronavirus. Esta vez es diferente.

Una característica esencial de este episodio que lo hace único es la respuesta política. Los Gobiernos de todo el mundo están dando prioridad a medidas que limitan la propagación de la enfermedad y salvan vidas, incluido el confinamiento total de una región (como en China) y hasta de países enteros (Italia, España y Francia, por ejemplo). Una lista mucho más extensa de países, entre ellos Estados Unidos, han impuesto prohibiciones estrictas de viajes internacionales y han prohibido cualquier tipo de evento público.

Estas medidas no podrían estar más lejos de la respuesta política al brote viral más letal de los tiempos modernos, la pandemia de la gripe española de 1918-1919. Esa pandemia, que se cobró 675.000 vidas en Estados Unidos y por lo menos 50 millones en todo el mundo, ocurrió en el marco de la I Guerra Mundial. Este dato por sí solo impide trazar alguna comparación relevante con respecto a los efectos de la pandemia de la Covid-19 per se en la economía de Estados Unidos o global.

En 1918, el año en el que las muertes por la gripe alcanzaron un pico en Estados Unidos, las quiebras comerciales estaban en menos de la mitad de su nivel previo a la guerra, y fueron aún más bajas en 1919. Impulsado por el esfuerzo de producción de tiempos de guerra, el PIB real de Estados Unidos creció el 9% en 1918, y alrededor del 1% al año siguiente, inclusive mientras la gripe hacía estragos.

Con la Covid-19, en cambio, la enorme incertidumbre en torno a la posible propagación de la enfermedad (dentro de Estados Unidos y a nivel global) y la duración de la paralización económica casi total que hace falta para combatir el virus hacen que los pronósticos sean poco menos que una adivinanza. Pero, dada la magnitud y el alcance de la crisis del coronavirus, que destruye la demanda agregada y, al mismo tiempo, altera la oferta, los efectos iniciales en la economía real probablemente superen los de la crisis financiera global de 2007-2009.



"Los efectos iniciales en la economía real probablemente superen los de la crisis financiera global de 2007-09"




Si bien la crisis del coronavirus no empezó como una crisis financiera, puede llegar a serlo y con una gravedad sistémica. Al menos hasta que la actividad económica reducida resulte en pérdidas de empleos, los balances de los hogares norteamericanos no parecen problemáticos, como sí lo eran en el periodo previo a la crisis financiera global. Es más, los bancos están mucho más capitalizados que en 2008.

Sin embargo, los balances corporativos parecen mucho menos saludables. Como dije hace más de un año, las obligaciones de deuda garantizada (CLO, por sus siglas en inglés), cuya emisión se ha expandido rápidamente en los últimos años, comparten muchas similitudes con los célebres títulos respaldados por hipotecas de alto riesgo que alimentaron la crisis financiera global.

La búsqueda de rendimientos en un entorno de tasas de interés bajas ha alimentado olas de préstamos de baja calidad (y no solo en obligaciones de deuda garantizadas). No sorprende, entonces, que la reciente caída bursátil haya expuesto altos coeficientes de apalancamiento y mayores riesgos de default.

Como si la crisis del coronavirus no fuera suficiente, la guerra petrolera entre Arabia Saudí y Rusia ya casi ha reducido a la mitad los precios del petróleo, agravando la difícil situación del sector energético de Estados Unidos. En un momento en que gran parte de la industria está afectada por las alteraciones de la cadena de suministro, y amplios segmentos del sector de servicios están más o menos paralizados, los defaults corporativos y las quiebras entre empresas pequeñas y medianas van a dispararse, a pesar del estímulo fiscal y monetario.

Es más, en tanto se desarrolla la crisis del coronavirus de 2020, las similitudes entre los bonos corporativos de alto rendimiento y los títulos soberanos de países en desarrollo parecen estar afilándose.



"Las políticas de aislamiento y distanciamiento que salvan vidas también conllevan un coste económico enorme"



Si bien la crisis financiera y de deuda de los años 1980 afectaron a los mercados emergentes, la crisis financiera global fue una crisis financiera (y, en algunos casos, también una crisis de deuda) en las economías avanzadas. El crecimiento promedio del PIB anual de China de más del 10% en 2003-2013 hizo subir los precios de las materias primas globales, impulsando a los mercados emergentes y a la economía global. Y, a diferencia de las economías avanzadas después de la crisis financiera global, los mercados emergentes tuvieron recuperaciones económicas en forma de V.

Sin embargo, en los últimos cinco años, los balances de los mercados emergentes (tanto públicos como privados) se han deteriorado, y el crecimiento se ha desacelerado significativamente. En igualdad de circunstancias, el reciente recorte significativo de las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y otras medidas en respuesta a la pandemia deberían aliviar las condiciones financieras globales también para los mercados emergentes. Pero la igualdad de circunstancias está lejos de ser real.

Por empezar, la clásica huida a títulos del Tesoro de Estados Unidos en tiempos de estrés global y el alza del índice de volatilidad VIX revelan un marcado incremento de la aversión al riesgo entre los inversores. Estos episodios normalmente conviven con diferenciales de riesgo de intereses en marcado aumento y reversiones abruptas de los flujos financieros en tanto el capital sale de los mercados emergentes.

Por otra parte, el desplome de los precios del petróleo y las materias primas reduce el valor de muchas exportaciones de mercados emergentes y, por tanto, afecta el acceso de esos países a dólares. En el caso más extremo (pero no único) de Ecuador, por ejemplo, estos riesgos se han traducido en un diferencial soberano de cerca de 40 puntos porcentuales.

Finalmente, el crecimiento económico de China fue un motor importante de sus préstamos significativos a más de 100 países en desarrollo de bajos y medianos ingresos en los últimos 10 años, como demostré en un documento reciente que escribí con Sebastian Horn y Christoph Trebesch. La ola de datos económicos débiles procedentes de China para principios de 2020, por ende, aumenta la posibilidad de una reducción sustancial de los préstamos al exterior.

Desde los años treinta las economías avanzadas y emergentes no experimentaban la combinación de una caída del comercio global, precios de materias primas globales deprimidos y una recesión económica sincronizada. Es verdad, los orígenes de la crisis actual son inmensamente diferentes, como lo es la respuesta política. Pero las políticas de aislamiento y distanciamiento que están salvando vidas también conllevan un coste económico enorme. Una emergencia sanitaria puede evolucionar hasta convertirse en una crisis financiera. Claramente, este es un momento de “todo lo que haga falta” para políticas fiscales y monetarias innovadoras y de gran escala.

domingo, 15 de marzo de 2020

El alto precio que aumenta de día en día

El País Semanal, adjunta un acertado, a nuestro juicio, artículo de opinión, en su columna La Zona Fantasma, firmado por el siempre adecuado Javier Marías

No sin antes, manifestar nuestra satisfacción por la publicación de dicho artículo de opinión. Línea de opinión que en estos últimos meses estaba ausente del periódico El País. Por ello y entendiendo que dicho artículo será del interés de nuestros seguidores/as, lo incorporamos en elblogdefcosvi

Habiendo comunicado en alguno  de nuestros artículos  cierto déficit  deontológico en El País, así como en otros medios de comunicación del grupo. Un incomprensible posicionamiento mediático  favorable  al PSOE Sanchista, a las decisiones y gestiones políticas del gobierno, de  su presidente, el señor Pedro Sánchez y a su vez, claramente desfavorables al resto de los partidos políticos, denominados despectivamente de derechas.  

Para elblogdefcosvi, las decisiones, la gestión política una vez transcurrido el primer mes ( 02-06-2018) del gobierno y de su presidente, señor Sánchez, han sido de  una total carencia de nivel de Estado, de baja altura política, de autoridad y de visión. Continuándose de forma más alarmante  en esta segunda etapa (07-01-2020). Sumándole  a todo ello, una irresponsabilidad y expuesta incoherencia política. Habiéndose hecho acreedor de todo descrédito político. Todo un cúmulo  de trascendentes y  anómalas incongruencias políticas, únicamente pudieran ser comprensibles, aún no fueran aceptadas democraticamente, si entre ellas hubiera un espacio de muchos años, pero no  es, a nuestro juicio, normal psicologicamente si únicamente existen semanas entre las mismas y algunas de enorme relevancia.  


Satisfacción con el periódico El País, por dicha publicación, confiando sea, como decimos los catalanes: " Una flor no fa estiu, però si primavera" y que, lo escrito por Soledad Gallego-Díaz, en su artículo del El País, del pasado día 1 sobre el periódico, no únicamente sea un deseo, sino toda una realidad, escribía Soledad Gallego-Díaz:  " Un cambio de Modelo" "Hacer El País no es fácil" " los ciudadanos necesitan información veraz y opiniones plurales, medios que respeten y busquen la verdad". Así lo deseamos elblogdefcosvi, lo cual no debe de existir ningún problema para que así sea, pues El País, ya lo poseía . 

El País, por su prestigio mediático, entendemos, no puede hacer campañas en contra de, o a favor de. A nuestro criterio, debe de investigar, informar, constatar, comunicar, entrevistar, respetar, etcétera. Lógicamente y siendo empresa privada, dentro de su ideario o línea editorial, pero no con la predisposición a ello, sino a la periodística, a su código deontológico. El consumidor de El País, debe de informarse, reflexionar y posicionarse, si así lo desea. El País, no puede ser, por citar, una CCMA (TV3, 3/24Catalunya Ràdio, etcétera), con el agravante de que , este medio de comunicación,es público.

Javier Marías ( 20-09-1951-Madrid), Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. escritor, traductor y colaborador del periódico, El País. Ejerció de profesor de literatura Española en la Facultad de Lenguas Modernas y Medievales en la Universidad de Oxford, en el Wellesley College de Boston, así como lo fue de teoría de la Traducción en la Universidad Complutense de Madrid.  Es miembro de la Real Academia Española.  Javier Marías es autor de numerosos libros, publicados en varios países y en diversos idiomas. habiendo recibido el reconocimiento internacional. Obteniendo el mérito del  prestigioso sello inglés Penguin, incorporando siete de sus libros, relatos y ensayos.   



Javier Marías





La zona Fantasma 

por: Javier Marías

15/03/2020  



Uno de los lemas más repetidos por la actual coalición de Gobierno es que éste emerge de las urnas, y por tanto de la voluntad de los ciudadanos. Técnicamente —mejor dicho, burocráticamente— es así, pero la frase es del todo falsa. Va pasando el tiempo y muchos de los que el 10 de noviembre votamos al PSOE todavía aguardamos alguna explicación. Lo votamos tras la promesa (del 20 de septiembre, sólo cincuenta días antes de las elecciones) de que Sánchez no gobernaría en ningún caso con Podemos, incluida su famosa afirmación de que, si se plegara a ello, ni él ni la mayoría de los españoles dormiríamos tranquilos. Ni siquiera partidarios de Podemos, subrayó. Dos fechas después del 10-N se apresuró a sellar con abrazos la alianza a la que jamás iba a prestarse.

A estas alturas no sabemos ni por qué ni a cambio de qué. Con un desprecio que ha convertido en respetuosas las actitudes despectivas de Rajoy, y que lo equipara más bien con Aznar, no se ha dignado comunicarnos la veloz evolución que sufrió. De hecho, su Presidencia es ya, en tan corto espacio de tiempo, la más oscura y opaca conocida en democracia. Se nos escamotea en qué consiste esa pamema llamada “mesa de negociación” para Cataluña, y se nos oculta qué ofrece el Gobierno a quienes —­es cosa sabida— jamás se van a dar por contentos y además son naturalmente desleales, como reconoció ante el Congreso la diputada Bassa, de ERC: “La gobernabilidad de España me importa un bledo”. No se entendía, entonces, qué diablos hacía allí ni por qué cobraba del erario.

Pero poco a poco vimos, a la fuerza, cuánto costaba el apoyo de los escuálidos 35 escaños que le quedaron a Podemos tras su último retroceso. El precio era carísimo: una vicepresidencia y nada menos que cuatro ministerios. De esos cinco nombramientos, dos iban a parar al mismo domicilio, en una muestra más de una “industria” muy arraigada en España, la conyugal. (Por mucha valía que se atribuya a dos cónyuges, deberían evitar estos acaparadores repartos, porque pintan mal indefectiblemente.) Vimos cómo esos ministros, a su vez, contrataban a secretarios y subsecretarios de sus filas, de manera que no son pocos los dirigentes podemitas con buenos sueldos a cargo del contribuyente. Pero no parece que el precio terminara aquí. Desde que el Gobierno echó a andar, el Vicepresidente para asuntos sociales, Iglesias, se ha inmiscuido en cuanto no es de su competencia, con el beneplácito de su jefe (supuesto). Se insertó en la pamema catalana. Desplazó al Ministro de Agricultura en las protestas del campo, metió la pata, empeoró la situación y, con demagogia de activista puro, imitó a Torra e instó a los agricultores a “seguir apretando, porque lleváis razón”. Seguramente la lleven, pero en aquellos momentos estaban cortando e incendiando carreteras, y resulta inaudito que desde el Gobierno se los alentase a infringir la ley.


"Sigo esperando explicaciones que no me dan. A este Gobierno que nos han colado con mala fe, jamás lo habría votado"


Nadie ignora los fuertes vínculos de Podemos con el golpista Hugo Chávez y —menos flagrantes— con el dictador Maduro, y, oh casualidad, la política exterior española viró respecto a Venezuela, rebajando a los opositores de ese país. ¿También se permite que Podemos dicte la diplomacia? ¿También eso es parte del altísimo precio nunca especificado? Iglesias manifestó hace tiempo que quería para sí RTVE y el CNI, los servicios secretos. Se le dijo que ni hablar. Pero ahora se han maquillado leyes para que esté en la comisión que controla al CNI. Tampoco aquí ha habido explicación. Pero cualquier votante mínimamente informado ve consecuencias preocupantes. ¿Es prudente que esté al tanto de todos los secretos de Estado quien siente como misión acabar con la monarquía parlamentaria y el “régimen del 78? Ante una nunca descartable reavivación de ETA o de un grupo afín irredento, ¿es de fiar quien se amiga sin cesar con Bildu y se funde en abrazos con Otegi, “ese hombre de paz? ¿Quien, en la última o penúltima Diada, gritó a voz en cuello “Visca Catalunya lliure!”, como si estuviera oprimida? ¿Quien recibió financiación iraní para un programa de televisión, según se cuenta —no sé— por doquier? Tener a alguien así en la comisión del CNI convierte a nuestros servicios secretos en indignos de confianza para los de los demás países, en una época en la que el intercambio de información entre ellos es vital para protegerse de atentados yihadistas o de las injerencias de Putin para minar y destruir la Unión Europea. Por lo visto la CIA, el MI5 y el MI6 británicos, los alemanes, no digamos el Mossad, dudan que puedan permitirse colaborar más con el CNI.

Uno ya no sabe si es que el precio de Podemos aumenta de día en día o si el cuento del insomnio fue una escenificación destinada a engañar. Es decir, si ya Sánchez sabía entonces lo que acabaría haciendo: en cincuenta días no se cambia diametralmente de postura. Sea como sea, este Gobierno no puede ser resultado de nuestra voluntad, cuando demasiados fuimos a votar condicionados por graves mentiras, creyendo exactamente lo contrario de lo que se nos ha endilgado. No sé otros, pero yo sigo esperando explicaciones que no me dan, porque me siento personalmente estafado. A este Gobierno que nos han colado con mala fe, jamás lo habría votado.

viernes, 13 de marzo de 2020

Coronavirus, crisis económica y renta básica

El periódico , El País, inserta un interesante artículo de opinión, firmado por Guy Standing, traducido por Maria Luisa Rodríguez Tapia.

Guy Standing (9/02/1948) Británico, licenciado en economía por la Universidad de Sussex. Obtuvo la maestría en economía laboral y relaciones industriales en la Universidad de Illinois(EE.UU). Recibiendo el doctorado de economía en la Universidad de Cambridge. Profesor, investigador y autor de varios libros, por citar, "La renta básica" (junio 2018), de la editorial Pasado y Presente

Por considerar que dicho artículo de opinión puede ser del interés de nuestros seguidores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.


Guy Standing




 Coronavirus, crisis económica y renta básica

Es posible que la pandemia acabe siendo la chispa de la crisis económica mundial que se avecina, pese a no ser su causa fundamental. La situación desembocará en un aumento de gente sin hogar y más bancarrotas



por: Guy Standing 

a 13/03/2020




En enero de 1918 estalló la pandemia conocida como “gripe española”; al terminar, en diciembre de 1920, habían fallecido más de 40 millones de personas. Con suerte, las consecuencias de la pandemia de coronavirus no alcanzarán la dimensión de aquella tragedia. Pero, paradójicamente, la crisis económica derivada será mucho mayor.

El motivo es que hace ya varios años que tenía que ocurrir una crisis económica mundial. El sistema económico global que se ha desarrollado durante los cuatro últimos decenios es mucho más frágil que el de 1918, pese a que Europa estaba devastada tras la Gran Guerra.

Entonces, la potencia mundial ascendente, Estados Unidos, estaba en una situación económica razonablemente buena. Su deuda privada estaba justo por encima del 50% de la renta nacional. A partir de entonces empezó a aumentar, hasta alcanzar el 140% durante la Gran Depresión. Hoy, por el contrario, cuando empieza una recesión económica, con rápidas caídas de las bolsas de valores en todo el mundo y con las fábricas chinas —el taller industrial del mundo— cerradas, la deuda privada estadounidense está por encima del 150% de su renta nacional, solo un poco por debajo de su pico, en la crisis financiera de 2008.

Además, la deuda corporativa es más elevada que nunca, el 73% del PIB. Dado que, con las cadenas mundiales de producción, las perturbaciones en una parte del mundo se traducen en perturbaciones similares o peores en otros lugares, esa situación es un verdadero problema. Más del 90% de las empresas registradas en la lista Fortune 1000 (las mayores del mundo) van a sufrir interrupciones de la cadena de suministro por el coronavirus. Y ya antes de que surgiera la epidemia, estaba habiendo una desaceleración de la producción industrial en los países industrializados.

Puede que estos indicadores no signifiquen gran cosa para la mayoría de los lectores que no sean economistas. Pero señalan una increíble fragilidad económica, especialmente porque el endeudamiento privado y corporativo forman parte de las economías nacionales. Vivimos en una época de capitalismo rentista, en la que llegan más rentas a los dueños de propiedades físicas, financieras e intelectuales, mientras que la inmensa mayoría permanece en una inseguridad económica estructural.

Si, como parece probable, las caídas de la bolsa de las últimas semanas y las perturbaciones del sistema de producción se prolongan, las rentas de millones de personas de todo el mundo disminuirán, por lo que no podrán pagar sus deudas. Y otros millones más reaccionarán recortando sus gastos, lo que reducirá la demanda y disparará el desempleo.

Teniendo en cuenta que en todo el mundo hay muchos más millones de personas en situación de precariedad que hace una década, con ingresos inciertos y fluctuantes y viviendo con una deuda casi insostenible, muchos serán muy vulnerables a cualquier parón económico. Dado que millones de trabajadores, dentro y fuera del precariado, carecen de apoyo para hacer frente a los avatares de la vida y de seguros que les permitan acceder a las prestaciones estatales, la crisis económica tendrá fuertes efectos multiplicadores que desembocarán en más gente sin hogar, más bancarrotas y más morbilidad y mortalidad, aparte de las cifras relacionadas con la pandemia.

Como resultado, habrá una mayor fragilidad social, menor uso de las instalaciones sanitarias y un debilitamiento de los sistemas inmunes. Y los efectos se agravarán por los altos niveles de desigualdad y más personas pasarán a formar parte del precariado. Entre las consecuencias sociales, habrá un intento masivo de “aislarse”, de permanecer lejos de los lugares de trabajo y de los centros de espectáculos y ocio, lo que debilitará todavía más la economía.


"Gobiernos e instituciones mundiales no deben repetir los errores cometidos tras la crisis financiera de 2007-2008"


Igual que el asesinato del archiduque de Austria en agosto de 1914 fue la chispa que encendió la enfermedad de la Gran Guerra, pero no fue su causa estructural, es posible que la pandemia del coronavirus acabe siendo la chispa que comenzó la crisis económica mundial que se avecina, pese a no ser su causa fundamental. No podemos permitir que los que han configurado o defendido el sistema económico global actual culpen de la crisis económica al virus.

En estas circunstancias, lo primero que hace falta es encontrar formas de proporcionar a nuestras economías y a nosotros mismos mucha más capacidad de resistencia social, económica y política. Los Gobiernos y las instituciones mundiales no deben repetir los errores cometidos tras la crisis financiera de 2007-2008.

Eso significa no caer en la nociva práctica de mezclar políticas de austeridad —el recorte del gasto público en un intento prolongado de reducir los déficits presupuestarios, lo que debilitó los servicios sociales y las infraestructuras e hizo desaparecer bienes comunes— con la llamada expansión cuantitativa, que consistió en que los bancos centrales y el Banco Central Europeo inyectaran cientos de miles de millones de dólares, euros y libras en los mercados. Todo ello enriqueció aún más a los financieros, a costa de un crecimiento más lento y una desigualdad más marcada. Puede que no deseemos el crecimiento económico, por motivos ecológicos, pero lo que desde luego no queremos es más desigualdades.

Por el contrario, los Gobiernos deberían hacer caso omiso de las bolsas de valores y dejar que el sector financiero se ajuste a lo que la mayoría de sus profesionales afirman creer que es, un mercado sin distorsiones ni la intervención directa del Estado. Y, en lugar de ello, deberían proporcionar a la gente corriente los medios para tener más resiliencia. La mejor forma sería garantizar a todos los miembros de nuestras sociedades una seguridad económica básica.

Hong-Kong ya ha tomado la iniciativa, con un pago único a todos sus ciudadanos de 10.000 dólares HK (alrededor de 1.140 euros) per cápita. Pero ese pago tiene un doble inconveniente. Es una cantidad demasiado pequeña para ofrecer una capacidad sostenible de resistencia y, al mismo tiempo, lo bastante grande como para correr el riesgo de que algunas personas se gasten todo de una vez.

Sería mucho más apropiado aprovechar la situación para introducir un sistema de renta básica, para empezar, al menos, mientras se prolongue la pandemia, que dé a cada residente del país una modesta retribución mensual sin condiciones, como derecho. La cantidad mensual podría ajustarse hacia arriba o hacia abajo dependiendo de la gravedad de la recesión, como estabilizador económico automático, para mantener la demanda agregada y proporcionar más resiliencia a las personas, las familias y las comunidades.

La renta básica podría financiarse igual que se financió la expansión cuantitativa, aunque también debería ir asociada a una nueva serie de impuestos ecológicos, empezando por un impuesto al carbono. Es perfectamente factible.

Además, un sistema de renta básica ayudaría a luchar contra la crisis médica y contra la crisis ecológica que define nuestra época. Permitiría a las personas evitar ir a los lugares de trabajo si consideran que hacerlo sería un riesgo para ellas y sus seres queridos. Facilitaría la creación de un espíritu de descrecimiento, algo que quienes estamos indignados y asustados por el calentamiento global y la amenaza de la extinción de la naturaleza queremos tan desesperadamente. Podríamos aprovechar para bajar la velocidad a la que vivimos y, sin llegar a “aislarnos”, al menos sí pasar más tiempo con nuestras familias y en nuestras comunidades locales.

Serán necesarias otras políticas, por supuesto, incluida la disminución del capitalismo de rentas. Pero los que no se enriquecen con las finanzas y las bolsas deberían ser prioritarios, y no quedar a merced de falsas promesas de que hay que reanimar el crecimiento económico por medios más convencionales porque así acabará “filtrándose” y beneficiando a todos. Esta vez no debe haber espejismos. Tenemos que decir a nuestros Gobiernos: “¡Haced algo!


miércoles, 11 de diciembre de 2019

Jason Stanley, su libro: How Fascism Works, la cadena SER y su programa dominical, ”a vivir que son dos días”




Jason Stanley, su libro: How Fascism Works, la cadena SER y su programa dominical, ”a vivir que son dos días”


Por: Francesc Costa
a 04/12/2019

Pienso que…y, ya es la segunda vez que, me veo en la necesidad de ser crítico con un medio de comunicación, y lamentándolo pues, hasta hace tan solo unos meses era el que más consumía; la SER. Desde hace ya demasiado que, a mi juicio, este medio está introducido, al igual que, otro medio del grupo, el prestigioso diario El País, en una abocada línea Sanchista, alejándolos de lo que han sido, su ecuánime juicio periodístico.

Y así, lo vengo observando con sus cuasi campañas en contra de VOX, como también así lo sentí, con respecto a Ciudadanos, durante el período que cubrió el día después de las elecciones generales del pasado 28 de abril, hasta el día antes de las nuevas últimas elecciones generales del pasado 10 de noviembre. Sin olvidar, alguna otra u otras, por mi interpretadas como campañas, dado su prolongado machaqueo, cuestionando un u otro determinado partido político o líder, lo cual, tampoco en su día me agradó, al ser uno de mis primeros medios de comunicación de cabecera y, lo han sido, dado que, un servidor valora en los medios de comunicación; la imparcialidad informativa, comunicativa, independencia y que ilustre, lejos de todo propósito de crear un determinado estado de opinión. Las primeras calificaciones, cada día más inexistentes en la mayoría de los medios de comunicación, y lo segundo, toda una realidad. De aquí mi molestia actual, con este grupo comunicativo, confiando vuelvan al sello periodístico que los caracterizaba. 

Ello viene a cuento, de que, en el “programa a vivir que son dos días” del pasado domingo, día 1, se efectuó una entrevista al estadounidense Jason Stanley, profesor de filosofía del lenguaje de la Universidad de Yale (Connecticut-EE. UU.), colaborador en distintos medios de comunicación escritos y autor de varios libros, el último en España: “Facha, cómo funciona el fascismo y cómo ha entrado en tu vida”, siendo la versión en español de su libro, “How Fascism Works, publicado a finales del pasado año.  Debo de imaginar que, la entrevista se efectuó aprovechando la estancia del señor, Jason Stanley en Barcelona, el cual, el pasado 25, efectuó una conferencia sobre el fascismo, en el CCCB (Centre de Cultura contemporánea de Barcelona). Como dato, informo que, el progenitor del autor, ya en edad muy temprana tuvo que huir junto su familia de la Alemania Nazi, la abuela de Jason Stanley era una activista muy comprometida en la asistencia a las víctimas que el nazismo estaba provocando en Alemania, hasta el punto, de que, su familia fue perseguida por los nazis.  El autor, también vivió de primera mano el enorme ambiente social enrarecido que, el nacionalismo estaba generando en Hungría, dado que, durante un año, estuvo, como profesor en la Universidad Central Europea de Budapest, marchándose de Hungría, tras la victoria del nacionalista Viktor Orbán.

Jason Stanley, es un estudioso del fascismo, la influencia de la sociedad dentro de unos determinados contextos, la globalidad y sus posibles consecuencias, así como, entre otros aspectos, el de los mecanismos que el fascismo, el nacionalismo, la extrema derecha y el populismo emplea para convencer a la ciudadanía. Jason Stanley, nos advierte de lo atentos que debemos de estar frente a estos partidos políticos, sobre los cuales debemos de blindarnos.

Y vuelvo al motivo de este escrito; la entrevista, la cual, a mi criterio, fue infumable, no por parte del entrevistado, como tampoco del traductor, sino, por parte del conductor del programa y el colaborador de este, un veterano periodista catalán, al cual respeto, al igual que al conductor del programa, por ello, mi decepción, por lo que respecta en este caso. Entrevista que seguramente no se realizó en directo, realizándose en inglés, y que, al montarse para posteriormente emitirla, se ajustaron las preguntas o casi comentarios al español, aquí se generó mi suspicacia, dado que se esteban alejando del código deontológico y penetrando al impresentable partidismo periodístico, sobre el cual, confieso, tengo toda autentica animadversión.

Entrevista mala y mal montada, como si le faltasen partes y para mayor esperpento, observé una clara canalizada dirección, he aquí la gravedad. Pero si, fue constructivo lo que el profesor Stanley respondió y comentó, aun, disintiendo de ciertos pequeños acentos sobre VOX, hoy. Una entrevista, sobre la cual, no dudo que, no fuera realizada por el, habitualmente buen programa que es: “a vivir que son dos días” de la SER.  Pero dando la sensación de que, al profesor se le presentó una pizarra, en la cual estaba señalado el partido político denominado de extrema derecha y nacionalista, VOX, y unos detalles sobre el mismo, excluyéndose de esta pizarra, otras formaciones políticas de carácter nacionalista y populista (también las hay de aquellas que son denominadas de izquierda, en la actualidad además, se autodefinen de progresistas) existentes en España, concretamente en Catalunya, que como mínimo tienen el soporte del 36,24% de su ciudadanía, y ¡el como lo han logrado!, esto, es digno de aparecer en el libro, “How Fascism Works” y en todos los libros que se puedan editar sobre el fascismo.

Dudo que, los pocos días que, Jason Stanley haya podido permanecer en Barcelona, aunque meses antes ya hubiera estado en Madrid, también, por pocas jornadas, hubiera podido captar este, la irrelevante incidencia de VOX, hoy, en la sociedad española. De existir, únicamente ha sido posible porque este partido político nacionalista VOX, les ha ido como anillo al dedo a determinados partidos políticos y medios de comunicación afines, incluyéndose al presidente del gobierno central en funciones y a algún miembro de su gabinete. Apartando con ello, el foco de uno de los muchos problemas que tiene España, el estado, entre ellos, la enorme amenaza que, representa la existencia del expuesto nacionalismo de los políticos catalanes de la argucia política disfrazada de independencia.  

Sorprendiéndome y mucho, que en la entrevista no se comentara con el profesor Stanley nada sobre estas formaciones políticas catalanas citadas. Pues, me cuesta más aceptar que este, en su corta estancia en la capital de Barcelona no haya observado, la enorme exposición de símbolos partidistas existentes en todo espacio y arquitectura urbana, rincón, lugar, sitio, etcétera, sin distinción alguna, incluidos los adheridos a mucha de la ciudadanía. Y que ello, no le haya podido generar interés y la lógica necesidad de preguntar, de informarse.

Por ello, reitero que, da la sensación de que, a la entrevista aparte, de su canalizada dirección, parece que le faltan partes. Es difícil, obviar, cuando se tiene a una personalidad como la del profesor Jason Stanley, no hacer referencia alguna, sobre aquellas formaciones políticas que, han mantenido y mantienen en jaque al estado y tienen subyugados, aun habiendo transcurrido siete años, a como mínimo al 36,24% de la sociedad catalana. Centrando únicamente el problema en VOX, más cuando esta formación política ni de lejos ha llegado a los extremos que los nacionalistas catalanes han llegado y continúan en ello, además de los comportamientos de corte fascista.

Conforme iba transcurriendo la entrevista, sus respuestas y explicaciones, sobre el fascismo, la extrema derecha y el nacionalismo, el profesor más retrataba, sin nombrarlos, a las conductas de los políticos catalanes de la argucia política disfrazada de independencia. Si, los mismos que, varios miembros de estos han sido acusados de sedicionistas, y que el resto, continúa abusando, desafiando, desacatando, vilipendiando, desobedeciendo, cuestionando, deslegitimando a todo contrario, incluyéndose al Estado. Y…es más, ofrecen y animan a la ciudadanía catalana que les secunde para que, la región de Catalunya se separe del territorio español.

Es que, además para mayor incongruencia periodística, uno de los “entrevistadores” el más veterano, en un principio de la entrevista, a modo de introducción, refiriéndose a VOX, dijo: quizás no lo es hoy estrictamente” refiriéndose a fascista, y añadiendo que, “cuando la razón deja de ser atractiva y la emoción si lo es”, para continuar, con, “el uso de la razón deja de ser un argumento de peso”. Estas dos frases son totalmente reconocibles y acertadísimas, dignas del veterano buen periodista, pero…las cuales, en la actualidad, solo las puedo aplicar a la innoble actitud política de los de la argucia política disfrazada de independencia, no hoy, en VOX.

En España hoy, en estos últimos años, meses, mañana lo ignoro, solo hay unos partidos políticos nacionalistas sobre los cuales podemos dirigir nuestra mirada, por poseer estos, tal ominosas características descritas en la entrevista, así como en libro de Jason Stanley; “How Fascism Works”, que, entre otras, están: el victimismo, la articulación de nuestras vidas, los otros son los culpables y, a su vez, los enemigos. Como, la razón está con nosotros, y…la utilización de los sentimientos. Estos partidos políticos no son otros que:  CDC=PDeCAT= Junts x cat y ERC, aunque alguno de estos partidos políticos (que son lo mismo) hoy estén descabalgados de la primera línea, a la que han estado hace tan solo cuatro días, y con virulencia.

En Alemania, por ejemplo, la Constitución de Alemania, su Artículo 2, punto 2- dice: Toda persona tiene el derecho al libre desarrollo de su personalidad siempre que no viole los derechos de otros ni atente contra el orden constitucional o la ley moral. Y su Artículo 21- punto 2- dice: Los partidos que por sus fines o por el comportamiento de sus adherentes tiendan a desvirtuar o eliminar el régimen fundamental de libertad y democracia, o a poner en peligro la existencia de la República Federal de Alemania, son inconstitucionales.

Aquí, en España, es todo muy distinto, un giro de 180 grados nos diferencia. ¡Y, mucho más!, como, en el sentido democrático, en el de nivel de estado, etcétera.  Dado que…hoy, un presidente del gobierno en funciones, de un estado democrático y de derecho, el señor Pedro Sánchez, de forma humillante, flirtea por segunda vez ¡que ya es! con los nacionalistas y populistas de Junts x cat y ERC.  Si, los que, miembros de estos partidos políticos, hace tan solo mes y pico, han sido condenados por sedición, por unos hechos gravísimos en contra del estado, acaecidos durante los meses de septiembre y octubre del 2017. Que imaginaba un servidor que, todos teníamos en la memoria los hechos y la gravedad de estos. Si, insisto, con formaciones políticas, las cuales, hasta la fecha de hoy, no se han arrepentido de nada, todo lo contrario. Si, son  los mismos partidos políticos que, ya negoció para recibir su apoyo el pasado junio del 2018, ¡transcurridos ocho meses después de los actos de sedición!, con el fin de que estos posibilitaran la presidencia del gobierno de España al secretario general del PSOE, señor Sánchez, como así fue.

Como dato, las Organizaciones políticas nacionalistas, de extrema derecha y también para algunos denominadas de fascistas, en la actualidad están representadas, algunas con peso, en la mayoría de los parlamentos de los países miembros de la Unión Europea, incluyendo al de esta, con un 15%. Organización económica y política, a la cual, para pertenecer a ella, la condición principal es que sea un País democrático. Estas formaciones políticas, están prácticamente representadas en todo el país de la UE, por ejemplo:  en Bélgica es del 20,40%, en Suiza es del 25,80%, en Austria es del 26%, en Finlandia es del 17,40%, en Alemania es del 17%, en España es del 15,10%. (en la comunidad autonómica de Catalunya, como mínimo, el 36,24% y, han sobrepasado de largo, todo el alarmismo producido sobre las organizaciones políticas denominadas con distintos calificativos: nacionalistas, extrema derecha, fascistas y populistas, de la Unión Europea)

Efectivamente estamos frente a todo un problema, como lo es, el fascismo, nacionalismo, extrema derecha y populismo (también de izquierdas, ahora autodefinidas como progresistas). Pero al contrario de lo que recomienda el profesor Jason Stanley, aquí en España, se les brinda alfombra.

miércoles, 5 de junio de 2019

Vía muerta

El diario El País, una vez más edita una acertada editorial, incluido el título y el preámbulo, con respecto a la comparecencia institucional, todo un récord de ellas.  Por considerar que puede ser del interés de nuestros lectores, incluimos dicha Editorial en elblogdefcosvi

En opinión nuestra, de elblogdefcosvi, el president Torra, puede definirse como él quiera y le agrade, pero la realidad es que únicamente es un activista e inadecuado president de la gran institución que es la Generalitat de Catalunya, en manos de los muchos componentes de la falacia del "procés", cuyo único objetivo, a nuestro juicio, es el de mantener el poder en Catalunya. Todo un engaño y manipulación a la ciudadanía catalana. Ello ha sido así, gracias a la inoperancia política de los dos últimos gobiernos centrales y de unos determinados  medios de comunicación  Un amorfo concepto de lo que es la democracia ,el sentido de estado y el código demonológico del periodismo. Así se va. 





Comparecencia de Quim Torra, presidente de la Generalitat de Cataluña, para hacer el balance del primer año de Gobierno. Fotografía:  MASSIMILIANO MINOCRI, EL PAÍS



Vía muerta

Torra ha convertido la Generalitat en una estéril plataforma de agitación

EDITORIAL

El País

a 05/06/2019


El president Quim Torra compareció ayer ante los medios de comunicación para hacer balance del año que ha pasado al frente de la Generalitat, encabezando un Ejecutivo de coalición minoritario entre partidos independentistas. Por primera vez desde que tomó posesión, Torra se definió a sí mismo como un jefe de Gobierno en plenitud de funciones, no como vicario del expresident huido, Carles Puigdemont, cuyo despacho oficial en el palacio de la plaza de Sant Jaume rechazó ocupar. Con este giro inesperado del significado de su figura institucional, Torra no podía devolver la dignidad a un Ejecutivo que tanto desgaste ha sufrido en sus manos, pero sí certificar la inviabilidad del discurso independentista que ha tratado de residenciar la legitimidad política de Cataluña en Waterloo, tras la intervención de la autonomía por el Estado central en virtud del artículo 155 de la Constitución.

Declarándose president efectivo y no vicario, Torra ha echado por tierra de un solo plumazo la teatral tramoya de la república de fantasía con la que los sectores del independentismo fieles al expresident Puigdemont han intentado mantener movilizadas a sus bases, al tiempo que se ha colocado en la difícil tesitura de tener que explicar su gestión como lo que es: el responsable último de un Gobierno autónomo con recursos suficientes para mejorar el bienestar de los ciudadanos e influir sobre la marcha de la economía. Hace apenas una semana los electores le reprocharon la parálisis de la Generalitat al inclinarse por ERC en detrimento de su partido en todas las convocatorias, salvo las europeas. El pasado fin de semana fueron los empresarios de Cataluña quienes lo hicieron. Intentando gobernar solo para los partidarios de la independencia y no para la totalidad de los catalanes, Torra y el Govern que él preside han conseguido, simplemente, no gobernar para nadie.

A pesar de ello, el president evitó ayer cualquier atisbo de autocrítica, recurriendo nuevamente al capcioso subterfugio con el que el independentismo encendió la mecha emocional del procés y con el que ha intentado mantenerla viva por encima de sus reiterados fracasos. Según vino a sostener Torra en su balance de aniversario, los datos positivos de la economía en Cataluña deben ser imputados a la gestión de un Gobierno que no ha gobernado, en tanto los resultados negativos, como la existencia de un 23,8% de catalanes en riesgo de pobreza, responden al expolio de un Estado represor. Conviene recordar, sin embargo, que los presupuestos con los que gobierna la Generalitat son los de 2017, no porque el Gobierno central haya impedido la aprobación de los correspondientes a este año, sino porque las fuerzas independentistas carecen de mayoría en el Parlament para aprobarlos. En lugar de llamar a elecciones, como correspondería, esas mismas fuerzas han preferido conservar la Generalitat para utilizarla como estéril plataforma de agitación, aunque sea a costa de mantenerla en vía muerta durante un año.

El silencio del president Torra acerca de cuándo pondrá fin a esta insostenible situación haciendo uso de sus prerrogativas fue elocuente, puesto que venía a corroborar que, vicario o efectivo, sigue sin preocuparse de gobernar, solo interesado en servirse de la Generalitat en el momento en que el Tribunal Supremo dicte sentencia contra los dirigentes independentistas procesados.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Gestos inútiles

El  prestigioso periódico,  El País, adjunta un realista y buen artículo de opinión firmado por Francesc de Carreras

Por considerar que dicho artículo puede ser de interés de nuestros seguidores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.

Francesc de Carreras, (Barcelona) es un jurista y articulista español, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona.  Colaborador en diarios como El País, El Periódico de Cataluña y La Vanguardia. Miembro del consejo de redacción de diversas revistas científicas: Revista Española de Derecho Constitucional, Revista de Estudios Políticos, Revista Europea de Derechos Fundamentales, Revista de Derecho Constitucional Europeo y Revista Catalana de Dret Públic.

Francesc de Carreras, es autor de varios libros, por citar: (1989), Doscents anys de drets humans. Barcelona: Parlament de Catalunya.  (1996), El Estado de Derecho como sistema. Madrid: CEC. (2003), Sistema constitucional espanyol. Barcelona: UOC. (2014), Paciencia e independencia: La agenda oculta del nacionalismo. Barcelona: Ariel.​


Francesc de Carreras 

Gestos inútiles


Mientras en Madrid se entretienen con adornos estéticos, en Barcelona los separatistas de la Asamblea Nacional han asaltado la dirección de la Cámara de Comercio en un audaz golpe de mano


El País

por Francesc de Carreras 

a 22/05/019


Algunos creen que situar en las presidencias del Congreso y del Senado a dos catalanes constituye un gesto amistoso hacia el nacionalismo separatista —y hacia los catalanes en general— que contribuirá a relajar las tensiones de los últimos años. Una larga experiencia nos demuestra que estos gestos, vistos desde Madrid como muestras de acercamiento y buena voluntad, no sirven para los fines que se pretenden e, incluso, en ocasiones, sirven para todo lo contrario, son considerados como limosnas indignas y ofensivas: “¿Qué se han creído, que somos tontos, que nos comprarán con caramelos? ¡Nos tratan como si fuéramos niños!”. Como ahora Pablo Iglesias con las donaciones de Amancio Ortega.

Que se preparen mis queridos amigos Meritxell Batet y Manuel Cruz para las trampas y enredos que los nacionalistas catalanes- ayudados por sus cómplices vascos y por Podemos- les tenderán en los años que restan de legislatura. Empezarán ya mismo, no carecen de imaginación.

Antes he dicho que una larga experiencia nos lleva a estas conclusiones. Nos falta espacio para señalar todos los hitos de la misma, pero empezó ya con los mismos inicios de la autonomía catalana. En el programa político de la primera investidura de Jordi Pujol, en 1980, el Estatuto que se acababa de aprobar ya era considerado insuficiente: “No es el que se merece Cataluña”, decían. Era el programa mínimo para un trayecto que debería culminar con la independencia. Comenzaba la época en la que el astuto Pujol pedía paciencia a los suyos. Con el tiempo, y una adecuada política de “construcción nacional”, ya llegaría la independencia.

A estos preocupantes inicios siguieron múltiples intentos de contentar a los Gobiernos nacionalistas catalanes, “a los catalanes”, como se suele decir de manera impropia. Hubo innumerables cesiones en los acuerdos de transferencias, en la financiación de las comunidades autónomas, en traspasos en materias de policía autonómica y carcelaria por vías extraordinarias, en la supresión de los gobernadores civiles, en política lingüística. Innumerables actuaciones para apaciguar a los nacionalistas sin efecto alguno.

Incluso González y Aznar ofrecieron ocupar carteras ministeriales a destacados miembros de la hoy extinta CiU, con el rechazo constante de Pujol. Narcís Serra llegó a ser vicepresidente del Gobierno, algo muchísimo más importante que presidir las Cámaras. Ahora mismo, Josep Borrell es ministro de Asuntos Exteriores y, sin embargo, es el más atacado por los nacionalistas catalanes y su corte mediática…

No seamos ingenuos. La fuerza del independentismo no disminuye con gestos inútiles, y, mientras en Madrid se entretienen con adornos estéticos, en Barcelona los separatistas de la Asamblea Nacional han asaltado la dirección de la Cámara de Comercio en un audaz golpe de mano. Ellos sí que saben de política.

sábado, 6 de abril de 2019

El hundimiento

El acreditado diario El País, en el día de hoy, como casi siempre, edita una acertada editorial. Por considerar que dicho artículo será del interés de nuestros seguidores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.

Reiteramos lo acertado del artículo. No obstante, desde este blog, quisiéramos efectuar alguna pequeña  observación. La primera, no se puede simplificar con la simple, gris e insensata figura del president Torra, pues éste no está en absoluto solo, está bien acompañado y arropado por PDeCAT, Junts per-Catalunya yERC (ésta última formación, por la causa que fuera, la cual ignoramos, empeñados opinadores, politólogos y medios de comunicación en blanquearla, cuando a nuestro entender, posee idéntica irresponsabilidad, falta de ética política, de sentido democrático y sobrados de osadía). Y también por determinadas subvencionadas entidades civiles y medios de comunicación, principalmente los públicos. 

Y la segunda, el presidente Torra, no tendrá, posiblemente  la mayoría social, pero si todo el conjunto. Dada la existencia  de todo un prolongado total ambiente mediático y político, encargado para que así sea.  Más si se ignora o no se quiere ver por parte de una mayoría de la ciudadanía catalana, lo que la Editorial de El País, tan acertadamente, informa.

Y que para que ello haya llegado a ser así de grave, entendemos que aquellos medios de comunicación serios e independientes deberían de denunciar a los otros responsables; el resto de las fuerzas políticas.


Solo el respeto constitucional, el rigor democrático, la justicia, el sentido de ejemplaridad y sin complejo alguno ( la democracia bien lo vale) , una fuerte e intensa contraofensiva frente a tantísimo y machaqueo falaz y tergiversado impuesto relato efectuado desde  los medios de comunicación públicos y determinados de subvencionados de Catalunya a los catalanes, podrá revertir la tan prolongada vergonzante y anómala situación político-mediática y social en Catalunya.   Los medios de comunicación, los profesionales, los dispuestos a cumplir con el código ontológico, pueden hacer mucho para que la democracia institucional y política entre  en Catalunya





Quim Torra esta semana en el debate de la moción impulsada por el PSC. Fotografía: Quique Garcia. EFE



El hundimiento

Con la reprobación del Parlament, Torra carece de autoridad para gobernar



EDITORIAL

EL PAÍS

a 06/04/2019



No tiene mayoría social. No tiene ahora ni siquiera mayoría parlamentaria. Cuenta todavía con los presupuestos de 2017 prorrogados porque no ha sido capaz de culminar la tarea fundamental de un Gobierno, como es conseguir la aprobación de sus presupuestos. Decenas de cargos de elección parlamentaria se hallan con el mandato vencido y vacantes por falta de consenso. No hay actividad legislativa en el Parlament ni otra actividad de gobierno que no sea la agitación permanente. Las listas de espera en la sanidad catalana, mientras tanto, se han disparado.

Así está la Generalitat presidida por Quim Torra, el presidente más débil, desautorizado e incapaz de toda la historia de la institución autonómica, incluyendo sus dos últimos predecesores. La precaria mayoría parlamentaria independentista, que no social, que le dio la investidura en mayo de 2018, se proponía superar el autogobierno catalán surgido del Estatut y de la Constitución y lo está consiguiendo, pero no porque tenga posibilidad alguna de alcanzar la república independiente que se había propuesto, sino por la autodestrucción de las instituciones catalanas por parte de quienes las dirigen y deberían cuidar de su prestigio y su buen funcionamiento.

Torra había significado su sometimiento a la única institución democrática que dice reconocer, el Parlament. Pero el día en que el Parlament le reprueba y le pide que convoque elecciones o se someta a una moción de confianza, entonces declara que no reconoce la legitimidad de una votación en la que le han faltado los cinco votos de los diputados ausentes porque se hallan huidos en Bélgica o en la cárcel. Es ya habitual en el secesionismo el uso ventajista de las reglas de juego cuando van a favor y su denuncia cuando van en contra. En este caso, además, la falta de estos cinco votos se debe a que Junts per Catalunya, a las órdenes de Puigdemont, ha rechazado la sustitución de los diputados ausentes o procesados, opción que sí fue aceptada por Junqueras y Romeva. Implícitamente Torra exhibe como excusa su obediencia a Puigdemont, al que considera el presidente auténtico.

Lo único que parece dar sentido a una legislatura tan amortizada es la ocupación de las instituciones y la percepción de las nóminas por la parte importante de funcionarios que han sido cooptados por el secesionismo. Buena muestra del abuso institucional es el proceso judicial paralelo que están realizando los medios de comunicación públicos catalanes, donde se defienden a diario las tesis de las defensas y se responde y ridiculizan las de la Fiscalía y las acusaciones. También lo reflejan las elecciones sindicales del personal administrativo y técnico de la Generalitat, en las que ha obtenido el mayor número de delegados un sindicato independentista, hasta ahora hiperminoritario, que lidera un veterano de la violencia política condenado por asesinato.

Torra es un presidente hundido. Cataluña debe ir cuanto antes a las urnas, sin esperar nuevas coyunturas favorables para el oportunismo independentista. El precio a pagar en desconfianza hacia la política, en el deterioro de las instituciones y en el desgobierno es insoportable.