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miércoles, 11 de diciembre de 2019

Jason Stanley, su libro: How Fascism Works, la cadena SER y su programa dominical, ”a vivir que son dos días”




Jason Stanley, su libro: How Fascism Works, la cadena SER y su programa dominical, ”a vivir que son dos días”


Por: Francesc Costa
a 04/12/2019

Pienso que…y, ya es la segunda vez que, me veo en la necesidad de ser crítico con un medio de comunicación, y lamentándolo pues, hasta hace tan solo unos meses era el que más consumía; la SER. Desde hace ya demasiado que, a mi juicio, este medio está introducido, al igual que, otro medio del grupo, el prestigioso diario El País, en una abocada línea Sanchista, alejándolos de lo que han sido, su ecuánime juicio periodístico.

Y así, lo vengo observando con sus cuasi campañas en contra de VOX, como también así lo sentí, con respecto a Ciudadanos, durante el período que cubrió el día después de las elecciones generales del pasado 28 de abril, hasta el día antes de las nuevas últimas elecciones generales del pasado 10 de noviembre. Sin olvidar, alguna otra u otras, por mi interpretadas como campañas, dado su prolongado machaqueo, cuestionando un u otro determinado partido político o líder, lo cual, tampoco en su día me agradó, al ser uno de mis primeros medios de comunicación de cabecera y, lo han sido, dado que, un servidor valora en los medios de comunicación; la imparcialidad informativa, comunicativa, independencia y que ilustre, lejos de todo propósito de crear un determinado estado de opinión. Las primeras calificaciones, cada día más inexistentes en la mayoría de los medios de comunicación, y lo segundo, toda una realidad. De aquí mi molestia actual, con este grupo comunicativo, confiando vuelvan al sello periodístico que los caracterizaba. 

Ello viene a cuento, de que, en el “programa a vivir que son dos días” del pasado domingo, día 1, se efectuó una entrevista al estadounidense Jason Stanley, profesor de filosofía del lenguaje de la Universidad de Yale (Connecticut-EE. UU.), colaborador en distintos medios de comunicación escritos y autor de varios libros, el último en España: “Facha, cómo funciona el fascismo y cómo ha entrado en tu vida”, siendo la versión en español de su libro, “How Fascism Works, publicado a finales del pasado año.  Debo de imaginar que, la entrevista se efectuó aprovechando la estancia del señor, Jason Stanley en Barcelona, el cual, el pasado 25, efectuó una conferencia sobre el fascismo, en el CCCB (Centre de Cultura contemporánea de Barcelona). Como dato, informo que, el progenitor del autor, ya en edad muy temprana tuvo que huir junto su familia de la Alemania Nazi, la abuela de Jason Stanley era una activista muy comprometida en la asistencia a las víctimas que el nazismo estaba provocando en Alemania, hasta el punto, de que, su familia fue perseguida por los nazis.  El autor, también vivió de primera mano el enorme ambiente social enrarecido que, el nacionalismo estaba generando en Hungría, dado que, durante un año, estuvo, como profesor en la Universidad Central Europea de Budapest, marchándose de Hungría, tras la victoria del nacionalista Viktor Orbán.

Jason Stanley, es un estudioso del fascismo, la influencia de la sociedad dentro de unos determinados contextos, la globalidad y sus posibles consecuencias, así como, entre otros aspectos, el de los mecanismos que el fascismo, el nacionalismo, la extrema derecha y el populismo emplea para convencer a la ciudadanía. Jason Stanley, nos advierte de lo atentos que debemos de estar frente a estos partidos políticos, sobre los cuales debemos de blindarnos.

Y vuelvo al motivo de este escrito; la entrevista, la cual, a mi criterio, fue infumable, no por parte del entrevistado, como tampoco del traductor, sino, por parte del conductor del programa y el colaborador de este, un veterano periodista catalán, al cual respeto, al igual que al conductor del programa, por ello, mi decepción, por lo que respecta en este caso. Entrevista que seguramente no se realizó en directo, realizándose en inglés, y que, al montarse para posteriormente emitirla, se ajustaron las preguntas o casi comentarios al español, aquí se generó mi suspicacia, dado que se esteban alejando del código deontológico y penetrando al impresentable partidismo periodístico, sobre el cual, confieso, tengo toda autentica animadversión.

Entrevista mala y mal montada, como si le faltasen partes y para mayor esperpento, observé una clara canalizada dirección, he aquí la gravedad. Pero si, fue constructivo lo que el profesor Stanley respondió y comentó, aun, disintiendo de ciertos pequeños acentos sobre VOX, hoy. Una entrevista, sobre la cual, no dudo que, no fuera realizada por el, habitualmente buen programa que es: “a vivir que son dos días” de la SER.  Pero dando la sensación de que, al profesor se le presentó una pizarra, en la cual estaba señalado el partido político denominado de extrema derecha y nacionalista, VOX, y unos detalles sobre el mismo, excluyéndose de esta pizarra, otras formaciones políticas de carácter nacionalista y populista (también las hay de aquellas que son denominadas de izquierda, en la actualidad además, se autodefinen de progresistas) existentes en España, concretamente en Catalunya, que como mínimo tienen el soporte del 36,24% de su ciudadanía, y ¡el como lo han logrado!, esto, es digno de aparecer en el libro, “How Fascism Works” y en todos los libros que se puedan editar sobre el fascismo.

Dudo que, los pocos días que, Jason Stanley haya podido permanecer en Barcelona, aunque meses antes ya hubiera estado en Madrid, también, por pocas jornadas, hubiera podido captar este, la irrelevante incidencia de VOX, hoy, en la sociedad española. De existir, únicamente ha sido posible porque este partido político nacionalista VOX, les ha ido como anillo al dedo a determinados partidos políticos y medios de comunicación afines, incluyéndose al presidente del gobierno central en funciones y a algún miembro de su gabinete. Apartando con ello, el foco de uno de los muchos problemas que tiene España, el estado, entre ellos, la enorme amenaza que, representa la existencia del expuesto nacionalismo de los políticos catalanes de la argucia política disfrazada de independencia.  

Sorprendiéndome y mucho, que en la entrevista no se comentara con el profesor Stanley nada sobre estas formaciones políticas catalanas citadas. Pues, me cuesta más aceptar que este, en su corta estancia en la capital de Barcelona no haya observado, la enorme exposición de símbolos partidistas existentes en todo espacio y arquitectura urbana, rincón, lugar, sitio, etcétera, sin distinción alguna, incluidos los adheridos a mucha de la ciudadanía. Y que ello, no le haya podido generar interés y la lógica necesidad de preguntar, de informarse.

Por ello, reitero que, da la sensación de que, a la entrevista aparte, de su canalizada dirección, parece que le faltan partes. Es difícil, obviar, cuando se tiene a una personalidad como la del profesor Jason Stanley, no hacer referencia alguna, sobre aquellas formaciones políticas que, han mantenido y mantienen en jaque al estado y tienen subyugados, aun habiendo transcurrido siete años, a como mínimo al 36,24% de la sociedad catalana. Centrando únicamente el problema en VOX, más cuando esta formación política ni de lejos ha llegado a los extremos que los nacionalistas catalanes han llegado y continúan en ello, además de los comportamientos de corte fascista.

Conforme iba transcurriendo la entrevista, sus respuestas y explicaciones, sobre el fascismo, la extrema derecha y el nacionalismo, el profesor más retrataba, sin nombrarlos, a las conductas de los políticos catalanes de la argucia política disfrazada de independencia. Si, los mismos que, varios miembros de estos han sido acusados de sedicionistas, y que el resto, continúa abusando, desafiando, desacatando, vilipendiando, desobedeciendo, cuestionando, deslegitimando a todo contrario, incluyéndose al Estado. Y…es más, ofrecen y animan a la ciudadanía catalana que les secunde para que, la región de Catalunya se separe del territorio español.

Es que, además para mayor incongruencia periodística, uno de los “entrevistadores” el más veterano, en un principio de la entrevista, a modo de introducción, refiriéndose a VOX, dijo: quizás no lo es hoy estrictamente” refiriéndose a fascista, y añadiendo que, “cuando la razón deja de ser atractiva y la emoción si lo es”, para continuar, con, “el uso de la razón deja de ser un argumento de peso”. Estas dos frases son totalmente reconocibles y acertadísimas, dignas del veterano buen periodista, pero…las cuales, en la actualidad, solo las puedo aplicar a la innoble actitud política de los de la argucia política disfrazada de independencia, no hoy, en VOX.

En España hoy, en estos últimos años, meses, mañana lo ignoro, solo hay unos partidos políticos nacionalistas sobre los cuales podemos dirigir nuestra mirada, por poseer estos, tal ominosas características descritas en la entrevista, así como en libro de Jason Stanley; “How Fascism Works”, que, entre otras, están: el victimismo, la articulación de nuestras vidas, los otros son los culpables y, a su vez, los enemigos. Como, la razón está con nosotros, y…la utilización de los sentimientos. Estos partidos políticos no son otros que:  CDC=PDeCAT= Junts x cat y ERC, aunque alguno de estos partidos políticos (que son lo mismo) hoy estén descabalgados de la primera línea, a la que han estado hace tan solo cuatro días, y con virulencia.

En Alemania, por ejemplo, la Constitución de Alemania, su Artículo 2, punto 2- dice: Toda persona tiene el derecho al libre desarrollo de su personalidad siempre que no viole los derechos de otros ni atente contra el orden constitucional o la ley moral. Y su Artículo 21- punto 2- dice: Los partidos que por sus fines o por el comportamiento de sus adherentes tiendan a desvirtuar o eliminar el régimen fundamental de libertad y democracia, o a poner en peligro la existencia de la República Federal de Alemania, son inconstitucionales.

Aquí, en España, es todo muy distinto, un giro de 180 grados nos diferencia. ¡Y, mucho más!, como, en el sentido democrático, en el de nivel de estado, etcétera.  Dado que…hoy, un presidente del gobierno en funciones, de un estado democrático y de derecho, el señor Pedro Sánchez, de forma humillante, flirtea por segunda vez ¡que ya es! con los nacionalistas y populistas de Junts x cat y ERC.  Si, los que, miembros de estos partidos políticos, hace tan solo mes y pico, han sido condenados por sedición, por unos hechos gravísimos en contra del estado, acaecidos durante los meses de septiembre y octubre del 2017. Que imaginaba un servidor que, todos teníamos en la memoria los hechos y la gravedad de estos. Si, insisto, con formaciones políticas, las cuales, hasta la fecha de hoy, no se han arrepentido de nada, todo lo contrario. Si, son  los mismos partidos políticos que, ya negoció para recibir su apoyo el pasado junio del 2018, ¡transcurridos ocho meses después de los actos de sedición!, con el fin de que estos posibilitaran la presidencia del gobierno de España al secretario general del PSOE, señor Sánchez, como así fue.

Como dato, las Organizaciones políticas nacionalistas, de extrema derecha y también para algunos denominadas de fascistas, en la actualidad están representadas, algunas con peso, en la mayoría de los parlamentos de los países miembros de la Unión Europea, incluyendo al de esta, con un 15%. Organización económica y política, a la cual, para pertenecer a ella, la condición principal es que sea un País democrático. Estas formaciones políticas, están prácticamente representadas en todo el país de la UE, por ejemplo:  en Bélgica es del 20,40%, en Suiza es del 25,80%, en Austria es del 26%, en Finlandia es del 17,40%, en Alemania es del 17%, en España es del 15,10%. (en la comunidad autonómica de Catalunya, como mínimo, el 36,24% y, han sobrepasado de largo, todo el alarmismo producido sobre las organizaciones políticas denominadas con distintos calificativos: nacionalistas, extrema derecha, fascistas y populistas, de la Unión Europea)

Efectivamente estamos frente a todo un problema, como lo es, el fascismo, nacionalismo, extrema derecha y populismo (también de izquierdas, ahora autodefinidas como progresistas). Pero al contrario de lo que recomienda el profesor Jason Stanley, aquí en España, se les brinda alfombra.

sábado, 25 de mayo de 2019

Podemos: un partido que no respeta la ley no debe entrar en el Gobierno

El periódico El Mundo, nuevamente en el día de hoy, en su Editorial, da a la diana, con respecto a al acuerdo de suspender finalmente de sus funciones a los políticos presos, y del como Podemos y a su líder político, Pablo Iglesias, votaron en contra de la suspensión.  

Por entender que dicha editorial, será del interés de nuestros lectores, la adjuntamos en elblogdefcosvi.

Desde elblogdefcosvi, siempre hemos manifestado nuestra disconformidad a que Podemos, sus muchas distintas confluencias o ramificaciones sean denominadas de izquierda o de comunistas. A nuestro juicio es toda una deformación. Estas organizaciones tienen bien poco de lo que representa la izquierda o el comunismo, ni aún puesto al día en el siglo XXI. Añadiendo una vez más, que en España, la izquierda no está representada en el Congreso de los diputados, ni en ningún otro parlamento autonómico, si lo está el populismo, y en no pocos parlamentos españoles, por citar, en el de Catalunya.  





Podemos: un partido que no respeta la ley no debe entrar en el Gobierno

El partido de Pablo Iglesias nunca desperdicia una oportunidad de situarse al lado de los golpistas del 'procés'


Editorial 

El Mundo 

a 25/05/2019


Tras varios días de dilación interesada por parte de Meritxell Batet, la Mesa del Congreso acordó ayer suspender de sus funciones a los políticos presos que tomaron su escaño el pasado martes. Siguiendo los parámetros del auto emitido por el Tribunal Supremo, el informe de los letrados de la Cámara -encargado por Batet para aplazar la decisión- señala con claridad que, en aplicación del artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y del artículo 21 del Reglamento del Congreso, los diputados independentistas acusados de rebelión que se encuentran en prisión preventiva deben ser suspendidos de sus derechos y deberes de forma automática. Ahora queda por saber cómo afectará esto al cómputo de la mayoría absoluta, lo que dependerá en buena medida de una eventual renuncia al acta de diputado por parte de los parlamentarios suspendidos.

En todo caso, al margen de la tensión provocado por Batet con el Supremo para evitar un coste electoral para el PSOE, cabe llamar la atención sobre la irresponsable posición adoptada por Podemos en la votación de ayer en el órgano rector de la Cámara, que salió adelante gracias al respaldo de los representantes del PP y de Cs. El partido de Pablo Iglesias, que nunca desperdicia una oportunidad de situarse al lado de los golpistas del procés y de quienes aspiran a liquidar la unidad nacional, pidió más tiempo para evaluar el informe de los letrados. Se trata de un mero subterfugio dirigido a evitar la suspensión de los diputados separatistas, coadyuvando así en la estrategia del independentismo, que pasa no solo por desgastar las instituciones sino directamente por pisotearlas en beneficio partidista.

El comportamiento de Podemos no sorprende, pero sí revela su incapacidad para asumir la separación de poderes. Un partido que no respeta la ley y que se muestra reacio en la sede de la soberanía nacional a rubricar una medida que emana del imperativo legal no está en condiciones de acceder al Gobierno. Iglesias no esconde en absoluto su disposición a formar una coalición con el PSOE. Pedro Sánchez no puede vacilar en una cuestión medular: meter a Podemos en el Ejecutivo supondría un riesgo no solo para la economía, sino para la preservación del modelo constitucional.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La batalla de Barcelona

El acreditado diario El País, en su edición de hoy, en las páginas de opinión, adjunta un muy interesante artículo, firmado por Joaquim Coll.  

Por considerar que dicho artículo puede ser del interés de nuestros seguidores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi

Joaquim Coll, Barcelona. Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Barcelona, especializado en la política de los siglos XIX y XX  Ha sido también profesor asociado en la Universidad de Barcelona y en la Universidad Autónoma de Barcelona. Fue presidente de la Fundación Joan Boscà. Fue uno de los impulsores de la organización de Federalistes d'Esquerres. Es colaborador en diversos medios de comunicación, como, El PeriódicoEl País, diario digital Crónica Global, etc. 



Barcelona, ciudad (fotografía de Google) 




La batalla de Barcelona


Las próximas elecciones municipales pueden suponer que en la capital catalana se exacerben las tensiones secesionistas o bien se experimente un punto de inflexión. Conquistar la alcaldía es la clave


por. Joaquim Coll 

El País

26/09/2018 



Entre las batallas de las próximas elecciones municipales, la de Barcelona promete ser particularmente relevante porque puede agudizar la tensión secesionista o marcar un positivo punto de inflexión. No olvidemos que uno de los factores que dieron seguridad a Artur Mas para lanzarse en 2012 a la aventura del procés fue el hecho de que CiU conquistase el año anterior la capital catalana tras 32 años de alcaldes socialistas. Con el Ayuntamiento en manos de Xavier Trias, la Generalitat pudo llevar a cabo sin contrapesos institucionales la gigantesca operación de propaganda en torno al Tricentenario de 1714, con un ultranacionalista como Quim Torra dirigiendo el centro cultural del Born. Fue una campaña orientada a legitimar la recuperación de ese “Estado propio” perdido y, consecuentemente, a impulsar la consulta soberanista de 2014, que en algunos casos se llevó a cabo en escuelas municipales. Al año siguiente, el resultado electoral en Barcelona influyó también en el curso del procés.  Trias perdió la alcaldía a manos de una advenediza, Ada Colau, y ERC, que el año anterior había ganado las europeas, empató en tercera posición con Ciudadanos. La suma de ambas decepciones, la de los convergentes y de los republicanos, abrió la puerta a la lista unitaria de JxSí para las autonómicas de septiembre de 2015 que, con carácter plebiscitario, Mas había anunciado con mucha anterioridad, derrumbando la negativa de Oriol Junqueras a concurrir en una única candidatura.

Si en 2011 Trias pudo arrebatar a Jordi Hereu la alcaldía, no fue por la fuerza de su liderazgo, sino porque los materiales de la Barcelona socialista estaban muy erosionados, a lo que contribuyó el agónico final de la etapa Zapatero y el impacto del movimiento 15-M. Ese año, CiU se alzó por primera vez con la victoria en unas elecciones generales, mientras el PP catalán quedó en tercera posición, como en los mejores tiempos de Aznar. Sin embargo, la creciente tensión secesionista imposibilitó el acuerdo estable entre las derechas para gobernar Barcelona, con lo que a mitad del mandato el nuevo alcalde empezó a perder votaciones en el pleno. Pronto se evidenció la ausencia de un proyecto de ciudad y la mediocridad de su gestión hasta el punto de que acabó siendo reprobado tras los graves disturbios por el desalojo de Can Vies, un centro social ocupado en el barrio de Sants. Cuando en la noche electoral Trias constató su derrota, se dirigió a Mas diciéndole que lo sentía sobre todo por él. En efecto, bajo su mandato el Consistorio barcelonés hizo un seguidismo absoluto de las políticas del Govern, a quien socorrió financieramente ante la situación de bancarrota de la Generalitat. Y aunque Colau simpatizaba con el procés y se había hecho independentista de ocasión, su inesperada victoria dio alas a un nuevo espacio político en Cataluña, el de los comunes, en sintonía con la ola morada que en mayo de 2015 alcanzó el poder en los grandes municipios de España. Entre el constitucionalismo y el separatismo, se creó un tercer espacio, favorable a un referéndum pero muy heterogéneo en cuanto a la secesión, que en la práctica ha hecho de dique de contención frente a la vía unilateral.

Aunque Colau simpatizaba con el procés, su inesperada victoria dio alas a un nuevo espacio político en Cataluña

Si bien Colau se alzó con una victoria pírrica (11 concejales sobre 41), por un momento pareció que su fortaleza era mayor: ERC y PSC la invistieron con mayoría absoluta para no negarle la legitimidad del cambio que encarnaba. Y, sin embargo, la alcaldesa no ha podido fraguar en todos estos años ningún consenso de ciudad, ha sufrido crecientes reveses en el pleno y su gestión ha sido reprobada hasta tres veces. Solo el primer año pudo sacar adelante los presupuestos por la vía ordinaria, mientras que el resto del mandato ha vivido un auténtico vía crucis hasta llegar a un último verano horrible en seguridad, limpieza y civismo. El equipo de Colau ha sido víctima de su arrogancia y del desprecio hacia la gestión del que hace política municipal desde el sectarismo ideológico. La dinámica destructiva del procés también ha pasado factura a la alcaldesa al hacer inviable su deseo inicial de un tripartito con republicanos y socialistas por el rechazo de los primeros a gobernar con una fuerza constitucionalista. Aunque finalmente el PSC sí se incorporó a su equipo, fue expulsado de malos modos tras la aplicación del artículo 155 por una maniobra de los sectores más soberanistas de los comunes ante la incapacidad de Colau por salvaguardar la autonomía de su proyecto municipal. Fue un grave error que solo ha hecho acentuar el desgobierno de la ciudad y acelerar la dinámica preelectoral para las municipales de mayo.

La única fórmula ambiciosa es la candidatura del exprimer ministro francés Manuel Valls

A pocos meses de esas elecciones, la impresión es que el espacio de los comunes (ese PSUC del siglo XXI con el que el dimitido Xavier Domènech soñaba) no ha cuajado. Aunque Colau mantiene un cierto atractivo mediático, no es una figura respetada más allá de sus bases, a diferencia, por ejemplo, de Manuela Carmena en Madrid. Ha tirado por la borda la posibilidad de reinventar el maragallismo por la izquierda y creado un fuerte rechazo hacia su persona con gestos oportunistas y un afán ridículo de notoriedad. Las municipales están muy abiertas y van a convertirse en una batalla política trascendente. También en una oportunidad para poner encima de la mesa las necesidades de la metrópolis (por ejemplo, en infraestructuras o vivienda) que tanto el procés como el adanismo de Colau han orillado. La espantada de Alfred Bosch para ceder el paso a Ernest Maragall (por eso del apellido) señala que los independentistas irán en listas separadas, lo que deja a los neoconvergentes de Puigdemont en una posición complicada y ante la duda sobre quién puede ser su mejor alcaldable. En el lado constitucionalista, el PP corre el riesgo de desaparecer del Consistorio, mientras el PSC aspira solo a rehacerse del descalabro electoral de 2015 con Jaume Collboni de nuevo. La única fórmula ambiciosa es la candidatura del ex primer ministro francés Manuel Valls, barcelonés y muy activo desde hace tiempo en su crítica al separatismo y a los populismos en Europa. Si bien recibiría el apoyo de Ciudadanos, se trata en realidad de un candidato independiente que quiere ir más allá de los partidos. Su reto es liderar una lista transversal con un discurso potente de ciudad global y metropolitana, pero sin olvidar que las elecciones se ganan en los barrios en torno a los problemas concretos. Pese a las dificultades de algo tan novedoso, puede ser un factor disruptivo en la política catalana y, si triunfa, podría liberar a Barcelona de la tensión secesionista que ha impedido gobernarla desde 2011 atendiendo a sus auténticas necesidades.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Otoño de vértigo en Europa

El prestigioso diario El País, hoy en sus páginas de OPINIÓN, adjunta un  artículo de opinión y ilustrador, firmado por el Director adjunto de El País, el periodista,  Xavier Vidal-Folch.

Por lo interesante de su articulo, una vez más. Por existir coincidencias con la opinión de elblogdefcosvi  respecto a la Unión Europea de estos últimos tiempos y sobre determinados países que la componen, entendemos que dicho articulo puede ser de interés de nuestros seguidores y lo adjuntamos en elblogdefcosvi 



Xavier Vidal- Folch



Otoño de vértigo en Europa

La Unión libra un combate frontal contra tres fantasmas: el autoritarismo populista, la parálisis del euro y el Brexit

Por: Xavier Vidal-Folch

El País

página de Opinión 

a 17/09/2018


Este otoño es de vértigo para Europa. La Unión libra un combate frontal contra tres fantasmas internos que amenazan sus valores y existencia: la xenofobia del autoritarismo populista, la parálisis de la arquitectura del euro y la ruptura del Brexit. Pero no está escrito que deba perder. Dispone de un buen arsenal con el que enfrentarse a esas amenazas. Aunque hay prisa: dada la coyuntura preelectoral, la legislatura acabará, de facto, en diciembre.

La cumbre del próximo jueves llega tras indicios alentadores. El Parlamento acaba de ampliar el frente institucional que se enfrenta al autoritarismo populista. Votó iniciar un procedimiento sancionador a Hungría (artículo 7, que llega a la suspensión del derecho de voto), por sus violaciones de las libertades de expresión y su persecución de minorías y disidentes. Sintonizaba así con la Comisión en igual propuesta de castigo a Polonia, por reventar la independencia del poder judicial en favor del Gobierno.

El proceso es difícil, y al cabo requiere una unanimidad improbable. Pero la llave está en haberlo desencadenado. Demostró que la Unión no renuncia a defender los valores democráticos, razón de ser última de su existencia. Auguró que las elecciones del próximo mayo no serán un concurso de populistas, sino una batalla contra ellos.

Y compensó la tendencia de la democracia cristiana a congraciarse con la ultraderecha: hasta el aspirante a presidir el Ejecutivo Manfred Weber, proclive a pactar con los iliberales, votó contra Viktor Orbán. El dilema del centroderecha entre contemporizar con el populismo (y ser engullido por este) o plantarle cara (a riesgo de perder votos fanáticos) empieza a decantarse del buen lado: el menos malo.

Hay expectativas de reorganizar la política migratoria. Quizás sobre la propuesta de la European Stability Initiative (ESI), organización que inspiró el ( polémico, pero eficaz)   pacto con Turquía: acuerdos con los países de origen, reforzamiento del asilo legal, celeridad de sus procedimientos y reubicación de los acogidos de forma voluntaria entre los Estados miembros.

También habrá escenario para el pulso entre el intento de reinsuflar potencia europeísta a la arquitectura del euro contra quienes pretenden congelarla en su actual insuficiencia. El plan francoalemán de Meseberg fue aparcado en la cumbre de junio, pero hasta final de año.


Habrá escenario para el pulso entre el intento de reinsuflar potencia europeísta a la arquitectura del euro y quienes pretenden congelarla


El debate se ha reabierto en el Eurogrupo con resultados desiguales: optimismo sobre el cortafuegos del fondo de resolución bancaria y sobre el reforzamiento del Mecanismo de Estabilidad (fondo de rescate); pesimismo sobre el fondo de garantía de depósitos (hasta que se reduzcan más los riesgos de los créditos dudosos de la banca italiana), y cuantiosas dudas sobre el presupuesto del euro, sobre un activo seguro, el fondo de estabilización y el seguro de desempleo común propuestos por Bruselas y/o las capitales más europeístas.

Las bazas de la parálisis son muchas, sobre todo la cristalización del frente de rechazo de ocho países. Pero también las hay en pro de la dinámica. Llegan noticias de que Italia no subvertirá las reglas presupuestarias, contra lo que anunciaba su Gobierno populista (con un programa expansivo repentino y no periodificado de 100.000 millones, un 5,88% de su PIB).

Y España se ha reincorporado a la vanguardia de los europeístas. Y El Eurogrupo ha trazado, bajo la dirección de Mário Centeno, un exhaustivo plan de trabajo. La suave desaceleración en curso quizá despierte a muchos del letargo, pues prefigura a medio plazo otra crisis.

Además, la coyuntura económica, por espectacular (como subrayó Jean-Claude Juncker en el debate sobre el estado de la Unión), debería facilitar alguna alegría: 21 trimestres de crecimiento; alza del PIB del 2,4% en 2017; nivel de inversión recién recuperado respecto a las cifras anteriores a la Gran Recesión; 12 millones de empleos netos creados en cuatro años; déficit público saneado, desde el 6,6% de 2009 hasta el 0,8% previsto para este año. ¿O acaso para emprender reformas es siempre imprescindible la proximidad del abismo?

Y en cuanto al Brexit, es un asunto más imprevisible, pues depende mucho del nivel que alcance el caos de la política doméstica británica. Pero también aflora un rearme de lo razonable frente a lo irracional. Los partidarios del Brexit suave, como el canciller del Exchequer Phillip Hammond, han desatado una fuerte campaña contra los talibanes.

Su documento Yellowhammer augura que un divorcio de la UE sin acuerdo para luego obligaría a una drástica reducción del gasto público (incluido el de bienestar), un endeudamiento anual adicional de 80.000 millones de libras y el peligro del bloqueo de puertos y aeropuertos. Mientras, se abría la expectativa de una negociación más larga, no acabaría en el Consejo Europeo de octubre. Y ya se sabe que la tradición europea es cerrar pactos tras regateos nocturnos, interminables, agónicos.