domingo, 15 de marzo de 2020

El alto precio que aumenta de día en día

El País Semanal, adjunta un acertado, a nuestro juicio, artículo de opinión, en su columna La Zona Fantasma, firmado por el siempre adecuado Javier Marías

No sin antes, manifestar nuestra satisfacción por la publicación de dicho artículo de opinión. Línea de opinión que en estos últimos meses estaba ausente del periódico El País. Por ello y entendiendo que dicho artículo será del interés de nuestros seguidores/as, lo incorporamos en elblogdefcosvi

Habiendo comunicado en alguno  de nuestros artículos  cierto déficit  deontológico en El País, así como en otros medios de comunicación del grupo. Un incomprensible posicionamiento mediático  favorable  al PSOE Sanchista, a las decisiones y gestiones políticas del gobierno, de  su presidente, el señor Pedro Sánchez y a su vez, claramente desfavorables al resto de los partidos políticos, denominados despectivamente de derechas.  

Para elblogdefcosvi, las decisiones, la gestión política una vez transcurrido el primer mes ( 02-06-2018) del gobierno y de su presidente, señor Sánchez, han sido de  una total carencia de nivel de Estado, de baja altura política, de autoridad y de visión. Continuándose de forma más alarmante  en esta segunda etapa (07-01-2020). Sumándole  a todo ello, una irresponsabilidad y expuesta incoherencia política. Habiéndose hecho acreedor de todo descrédito político. Todo un cúmulo  de trascendentes y  anómalas incongruencias políticas, únicamente pudieran ser comprensibles, aún no fueran aceptadas democraticamente, si entre ellas hubiera un espacio de muchos años, pero no  es, a nuestro juicio, normal psicologicamente si únicamente existen semanas entre las mismas y algunas de enorme relevancia.  


Satisfacción con el periódico El País, por dicha publicación, confiando sea, como decimos los catalanes: " Una flor no fa estiu, però si primavera" y que, lo escrito por Soledad Gallego-Díaz, en su artículo del El País, del pasado día 1 sobre el periódico, no únicamente sea un deseo, sino toda una realidad, escribía Soledad Gallego-Díaz:  " Un cambio de Modelo" "Hacer El País no es fácil" " los ciudadanos necesitan información veraz y opiniones plurales, medios que respeten y busquen la verdad". Así lo deseamos elblogdefcosvi, lo cual no debe de existir ningún problema para que así sea, pues El País, ya lo poseía . 

El País, por su prestigio mediático, entendemos, no puede hacer campañas en contra de, o a favor de. A nuestro criterio, debe de investigar, informar, constatar, comunicar, entrevistar, respetar, etcétera. Lógicamente y siendo empresa privada, dentro de su ideario o línea editorial, pero no con la predisposición a ello, sino a la periodística, a su código deontológico. El consumidor de El País, debe de informarse, reflexionar y posicionarse, si así lo desea. El País, no puede ser, por citar, una CCMA (TV3, 3/24Catalunya Ràdio, etcétera), con el agravante de que , este medio de comunicación,es público.

Javier Marías ( 20-09-1951-Madrid), Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. escritor, traductor y colaborador del periódico, El País. Ejerció de profesor de literatura Española en la Facultad de Lenguas Modernas y Medievales en la Universidad de Oxford, en el Wellesley College de Boston, así como lo fue de teoría de la Traducción en la Universidad Complutense de Madrid.  Es miembro de la Real Academia Española.  Javier Marías es autor de numerosos libros, publicados en varios países y en diversos idiomas. habiendo recibido el reconocimiento internacional. Obteniendo el mérito del  prestigioso sello inglés Penguin, incorporando siete de sus libros, relatos y ensayos.   



Javier Marías





La zona Fantasma 

por: Javier Marías

15/03/2020  



Uno de los lemas más repetidos por la actual coalición de Gobierno es que éste emerge de las urnas, y por tanto de la voluntad de los ciudadanos. Técnicamente —mejor dicho, burocráticamente— es así, pero la frase es del todo falsa. Va pasando el tiempo y muchos de los que el 10 de noviembre votamos al PSOE todavía aguardamos alguna explicación. Lo votamos tras la promesa (del 20 de septiembre, sólo cincuenta días antes de las elecciones) de que Sánchez no gobernaría en ningún caso con Podemos, incluida su famosa afirmación de que, si se plegara a ello, ni él ni la mayoría de los españoles dormiríamos tranquilos. Ni siquiera partidarios de Podemos, subrayó. Dos fechas después del 10-N se apresuró a sellar con abrazos la alianza a la que jamás iba a prestarse.

A estas alturas no sabemos ni por qué ni a cambio de qué. Con un desprecio que ha convertido en respetuosas las actitudes despectivas de Rajoy, y que lo equipara más bien con Aznar, no se ha dignado comunicarnos la veloz evolución que sufrió. De hecho, su Presidencia es ya, en tan corto espacio de tiempo, la más oscura y opaca conocida en democracia. Se nos escamotea en qué consiste esa pamema llamada “mesa de negociación” para Cataluña, y se nos oculta qué ofrece el Gobierno a quienes —­es cosa sabida— jamás se van a dar por contentos y además son naturalmente desleales, como reconoció ante el Congreso la diputada Bassa, de ERC: “La gobernabilidad de España me importa un bledo”. No se entendía, entonces, qué diablos hacía allí ni por qué cobraba del erario.

Pero poco a poco vimos, a la fuerza, cuánto costaba el apoyo de los escuálidos 35 escaños que le quedaron a Podemos tras su último retroceso. El precio era carísimo: una vicepresidencia y nada menos que cuatro ministerios. De esos cinco nombramientos, dos iban a parar al mismo domicilio, en una muestra más de una “industria” muy arraigada en España, la conyugal. (Por mucha valía que se atribuya a dos cónyuges, deberían evitar estos acaparadores repartos, porque pintan mal indefectiblemente.) Vimos cómo esos ministros, a su vez, contrataban a secretarios y subsecretarios de sus filas, de manera que no son pocos los dirigentes podemitas con buenos sueldos a cargo del contribuyente. Pero no parece que el precio terminara aquí. Desde que el Gobierno echó a andar, el Vicepresidente para asuntos sociales, Iglesias, se ha inmiscuido en cuanto no es de su competencia, con el beneplácito de su jefe (supuesto). Se insertó en la pamema catalana. Desplazó al Ministro de Agricultura en las protestas del campo, metió la pata, empeoró la situación y, con demagogia de activista puro, imitó a Torra e instó a los agricultores a “seguir apretando, porque lleváis razón”. Seguramente la lleven, pero en aquellos momentos estaban cortando e incendiando carreteras, y resulta inaudito que desde el Gobierno se los alentase a infringir la ley.


"Sigo esperando explicaciones que no me dan. A este Gobierno que nos han colado con mala fe, jamás lo habría votado"


Nadie ignora los fuertes vínculos de Podemos con el golpista Hugo Chávez y —menos flagrantes— con el dictador Maduro, y, oh casualidad, la política exterior española viró respecto a Venezuela, rebajando a los opositores de ese país. ¿También se permite que Podemos dicte la diplomacia? ¿También eso es parte del altísimo precio nunca especificado? Iglesias manifestó hace tiempo que quería para sí RTVE y el CNI, los servicios secretos. Se le dijo que ni hablar. Pero ahora se han maquillado leyes para que esté en la comisión que controla al CNI. Tampoco aquí ha habido explicación. Pero cualquier votante mínimamente informado ve consecuencias preocupantes. ¿Es prudente que esté al tanto de todos los secretos de Estado quien siente como misión acabar con la monarquía parlamentaria y el “régimen del 78? Ante una nunca descartable reavivación de ETA o de un grupo afín irredento, ¿es de fiar quien se amiga sin cesar con Bildu y se funde en abrazos con Otegi, “ese hombre de paz? ¿Quien, en la última o penúltima Diada, gritó a voz en cuello “Visca Catalunya lliure!”, como si estuviera oprimida? ¿Quien recibió financiación iraní para un programa de televisión, según se cuenta —no sé— por doquier? Tener a alguien así en la comisión del CNI convierte a nuestros servicios secretos en indignos de confianza para los de los demás países, en una época en la que el intercambio de información entre ellos es vital para protegerse de atentados yihadistas o de las injerencias de Putin para minar y destruir la Unión Europea. Por lo visto la CIA, el MI5 y el MI6 británicos, los alemanes, no digamos el Mossad, dudan que puedan permitirse colaborar más con el CNI.

Uno ya no sabe si es que el precio de Podemos aumenta de día en día o si el cuento del insomnio fue una escenificación destinada a engañar. Es decir, si ya Sánchez sabía entonces lo que acabaría haciendo: en cincuenta días no se cambia diametralmente de postura. Sea como sea, este Gobierno no puede ser resultado de nuestra voluntad, cuando demasiados fuimos a votar condicionados por graves mentiras, creyendo exactamente lo contrario de lo que se nos ha endilgado. No sé otros, pero yo sigo esperando explicaciones que no me dan, porque me siento personalmente estafado. A este Gobierno que nos han colado con mala fe, jamás lo habría votado.

viernes, 13 de marzo de 2020

Virus corona en los EE.UU

El periódico alemán, Süddeutsche Zeitung, edita un ilustrativo artículo firmado por su corresponsal, Thorsten Denkler.

Por considerar que dicho artículo puede ser del interés de nuestros lectores/as, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.




Virus corona en los EE.UU 

El cobarde Sr. Trump


Detener los viajes entre los Estados Unidos y Europa suena drástico y decidido. De hecho, es solo un intento negligente de distraerse de su propio fracaso.



Thorsten Denkler



por: Thorsten Denkler 

periódico, Süddeutsche Zeitung

a 13-03-2020


Solo hay una manera correcta para los buenos líderes en una crisis: hacer que la situación sea clara y seria. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump , no hizo nada de esto cuando pronunció su discurso televisivo de casi nueve minutos a la nación en la Oficina Oval el miércoles por la noche.

Fue un discurso que dejó sin palabras. El problema no es que haya suspendido el tráfico aéreo desde el área de Schengen a los EE. UU. Debido a la crisis del coronavirus . La Organización Mundial de la Salud no considera que esto sea particularmente inteligente, pero ciertamente puede dividirse. El problema no es que él prometa mantener el daño financiero al individuo lo más bajo posible. En China Town, en Nueva York, un restaurante tras otro se está cerrando debido al miedo al virus corona. Esta ayuda se necesita con urgencia.


Trump detiene la entrada desde Europa

"El presidente de los EE. UU. Anunció en la Oficina Oval que la prohibición de entrada se aplica a las personas que previamente han estado en el área de Schengen. No dice una palabra sobre la crisis en su propio país. Los otros tienen la culpa. Y este "virus extraño"


El problema es que ignora la crisis del virus en el país de manera tan directa. Lo que suena tan drástico y determinado no es más que un intento cobarde de distraerse de su propio fracaso. No se trata del rápido aumento del número de casos en los Estados Unidos, de la amenaza que representa este virus corona. La incapacidad de su gobierno para proporcionar suficientes pruebas. No hay duda de lo que Estados Unidos seguramente enfrentará.


"Trump solo tiene una receta: fronteras estrechas, construcción de muros"


Al virus no le importa si se está desatando en China, la UE o los EE. UU. No importa de dónde viene. Para Trump, sí. Habla del "virus extranjero", el virus que se ha extendido desde China a todo el mundo. Él habla del virus mientras habla de inmigrantes ilegales. Y solo tiene una receta para esto: bordes estrechos, construir un muro.

Los virólogos dicen que ahora solo puede haber un objetivo: frenar la propagación. Para que el sistema hospitalario no colapse bajo la carga de muchos casos nuevos. Para que la gente no tenga que morir porque no hay cama para ellos.


Trump no dice nada sobre esto

Trump, como tan a menudo, pone su propio interés por encima del bienestar del país. Quiere ganar una elección en el otoño, por lo que no quiere tener nada que ver con el virus. Y esa es la razón por la cual culpa a toda la culpa en el extranjero, por qué hace la cuestión de la culpa. No quiere que se le haga responsable si algo no funciona. En cambio, quiere insultar a los gobernadores cuando estalla el número de casos. Al igual que lo hizo con los gobernadores de Washington y Nueva York, los cuales tienen que lidiar con un número particularmente alto de casos.

Pero el virus lleva mucho tiempo en el país. Y si los cálculos de los epidemiólogos son correctos, entonces no desaparecerá rápidamente, como Trump podría creer. Se quedará. Seguirá allí el 3 de noviembre cuando vote en los Estados Unidos. Hasta entonces, probablemente habrá habido muchas muertes en los Estados Unidos. Será la muerte de Trump. Quizás sus partidarios lo entiendan para entonces.

Coronavirus, crisis económica y renta básica

El periódico , El País, inserta un interesante artículo de opinión, firmado por Guy Standing, traducido por Maria Luisa Rodríguez Tapia.

Guy Standing (9/02/1948) Británico, licenciado en economía por la Universidad de Sussex. Obtuvo la maestría en economía laboral y relaciones industriales en la Universidad de Illinois(EE.UU). Recibiendo el doctorado de economía en la Universidad de Cambridge. Profesor, investigador y autor de varios libros, por citar, "La renta básica" (junio 2018), de la editorial Pasado y Presente

Por considerar que dicho artículo de opinión puede ser del interés de nuestros seguidores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.


Guy Standing




 Coronavirus, crisis económica y renta básica

Es posible que la pandemia acabe siendo la chispa de la crisis económica mundial que se avecina, pese a no ser su causa fundamental. La situación desembocará en un aumento de gente sin hogar y más bancarrotas



por: Guy Standing 

a 13/03/2020




En enero de 1918 estalló la pandemia conocida como “gripe española”; al terminar, en diciembre de 1920, habían fallecido más de 40 millones de personas. Con suerte, las consecuencias de la pandemia de coronavirus no alcanzarán la dimensión de aquella tragedia. Pero, paradójicamente, la crisis económica derivada será mucho mayor.

El motivo es que hace ya varios años que tenía que ocurrir una crisis económica mundial. El sistema económico global que se ha desarrollado durante los cuatro últimos decenios es mucho más frágil que el de 1918, pese a que Europa estaba devastada tras la Gran Guerra.

Entonces, la potencia mundial ascendente, Estados Unidos, estaba en una situación económica razonablemente buena. Su deuda privada estaba justo por encima del 50% de la renta nacional. A partir de entonces empezó a aumentar, hasta alcanzar el 140% durante la Gran Depresión. Hoy, por el contrario, cuando empieza una recesión económica, con rápidas caídas de las bolsas de valores en todo el mundo y con las fábricas chinas —el taller industrial del mundo— cerradas, la deuda privada estadounidense está por encima del 150% de su renta nacional, solo un poco por debajo de su pico, en la crisis financiera de 2008.

Además, la deuda corporativa es más elevada que nunca, el 73% del PIB. Dado que, con las cadenas mundiales de producción, las perturbaciones en una parte del mundo se traducen en perturbaciones similares o peores en otros lugares, esa situación es un verdadero problema. Más del 90% de las empresas registradas en la lista Fortune 1000 (las mayores del mundo) van a sufrir interrupciones de la cadena de suministro por el coronavirus. Y ya antes de que surgiera la epidemia, estaba habiendo una desaceleración de la producción industrial en los países industrializados.

Puede que estos indicadores no signifiquen gran cosa para la mayoría de los lectores que no sean economistas. Pero señalan una increíble fragilidad económica, especialmente porque el endeudamiento privado y corporativo forman parte de las economías nacionales. Vivimos en una época de capitalismo rentista, en la que llegan más rentas a los dueños de propiedades físicas, financieras e intelectuales, mientras que la inmensa mayoría permanece en una inseguridad económica estructural.

Si, como parece probable, las caídas de la bolsa de las últimas semanas y las perturbaciones del sistema de producción se prolongan, las rentas de millones de personas de todo el mundo disminuirán, por lo que no podrán pagar sus deudas. Y otros millones más reaccionarán recortando sus gastos, lo que reducirá la demanda y disparará el desempleo.

Teniendo en cuenta que en todo el mundo hay muchos más millones de personas en situación de precariedad que hace una década, con ingresos inciertos y fluctuantes y viviendo con una deuda casi insostenible, muchos serán muy vulnerables a cualquier parón económico. Dado que millones de trabajadores, dentro y fuera del precariado, carecen de apoyo para hacer frente a los avatares de la vida y de seguros que les permitan acceder a las prestaciones estatales, la crisis económica tendrá fuertes efectos multiplicadores que desembocarán en más gente sin hogar, más bancarrotas y más morbilidad y mortalidad, aparte de las cifras relacionadas con la pandemia.

Como resultado, habrá una mayor fragilidad social, menor uso de las instalaciones sanitarias y un debilitamiento de los sistemas inmunes. Y los efectos se agravarán por los altos niveles de desigualdad y más personas pasarán a formar parte del precariado. Entre las consecuencias sociales, habrá un intento masivo de “aislarse”, de permanecer lejos de los lugares de trabajo y de los centros de espectáculos y ocio, lo que debilitará todavía más la economía.


"Gobiernos e instituciones mundiales no deben repetir los errores cometidos tras la crisis financiera de 2007-2008"


Igual que el asesinato del archiduque de Austria en agosto de 1914 fue la chispa que encendió la enfermedad de la Gran Guerra, pero no fue su causa estructural, es posible que la pandemia del coronavirus acabe siendo la chispa que comenzó la crisis económica mundial que se avecina, pese a no ser su causa fundamental. No podemos permitir que los que han configurado o defendido el sistema económico global actual culpen de la crisis económica al virus.

En estas circunstancias, lo primero que hace falta es encontrar formas de proporcionar a nuestras economías y a nosotros mismos mucha más capacidad de resistencia social, económica y política. Los Gobiernos y las instituciones mundiales no deben repetir los errores cometidos tras la crisis financiera de 2007-2008.

Eso significa no caer en la nociva práctica de mezclar políticas de austeridad —el recorte del gasto público en un intento prolongado de reducir los déficits presupuestarios, lo que debilitó los servicios sociales y las infraestructuras e hizo desaparecer bienes comunes— con la llamada expansión cuantitativa, que consistió en que los bancos centrales y el Banco Central Europeo inyectaran cientos de miles de millones de dólares, euros y libras en los mercados. Todo ello enriqueció aún más a los financieros, a costa de un crecimiento más lento y una desigualdad más marcada. Puede que no deseemos el crecimiento económico, por motivos ecológicos, pero lo que desde luego no queremos es más desigualdades.

Por el contrario, los Gobiernos deberían hacer caso omiso de las bolsas de valores y dejar que el sector financiero se ajuste a lo que la mayoría de sus profesionales afirman creer que es, un mercado sin distorsiones ni la intervención directa del Estado. Y, en lugar de ello, deberían proporcionar a la gente corriente los medios para tener más resiliencia. La mejor forma sería garantizar a todos los miembros de nuestras sociedades una seguridad económica básica.

Hong-Kong ya ha tomado la iniciativa, con un pago único a todos sus ciudadanos de 10.000 dólares HK (alrededor de 1.140 euros) per cápita. Pero ese pago tiene un doble inconveniente. Es una cantidad demasiado pequeña para ofrecer una capacidad sostenible de resistencia y, al mismo tiempo, lo bastante grande como para correr el riesgo de que algunas personas se gasten todo de una vez.

Sería mucho más apropiado aprovechar la situación para introducir un sistema de renta básica, para empezar, al menos, mientras se prolongue la pandemia, que dé a cada residente del país una modesta retribución mensual sin condiciones, como derecho. La cantidad mensual podría ajustarse hacia arriba o hacia abajo dependiendo de la gravedad de la recesión, como estabilizador económico automático, para mantener la demanda agregada y proporcionar más resiliencia a las personas, las familias y las comunidades.

La renta básica podría financiarse igual que se financió la expansión cuantitativa, aunque también debería ir asociada a una nueva serie de impuestos ecológicos, empezando por un impuesto al carbono. Es perfectamente factible.

Además, un sistema de renta básica ayudaría a luchar contra la crisis médica y contra la crisis ecológica que define nuestra época. Permitiría a las personas evitar ir a los lugares de trabajo si consideran que hacerlo sería un riesgo para ellas y sus seres queridos. Facilitaría la creación de un espíritu de descrecimiento, algo que quienes estamos indignados y asustados por el calentamiento global y la amenaza de la extinción de la naturaleza queremos tan desesperadamente. Podríamos aprovechar para bajar la velocidad a la que vivimos y, sin llegar a “aislarnos”, al menos sí pasar más tiempo con nuestras familias y en nuestras comunidades locales.

Serán necesarias otras políticas, por supuesto, incluida la disminución del capitalismo de rentas. Pero los que no se enriquecen con las finanzas y las bolsas deberían ser prioritarios, y no quedar a merced de falsas promesas de que hay que reanimar el crecimiento económico por medios más convencionales porque así acabará “filtrándose” y beneficiando a todos. Esta vez no debe haber espejismos. Tenemos que decir a nuestros Gobiernos: “¡Haced algo!


lunes, 9 de marzo de 2020

Las fachas no merecen respeto

El diario Digital, Vozpópuli, edita un muy acertado artículo de opinión, firmado por Álvaro Nieto, director adjunto de Vozpópuli.

Álvaro Nieto, licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Colaborador en diversos medios de comunicación y universidades. Fue redactor jefe de El País, del diario económico, La Gaceta de los Negocios,  subdirector de la revista Tiempo y corresponsal en Bruselas


Por considerar que dicho artículo de opinión, insertado en el diario digital Vozpópuli, puede ser del interés de nuestros lectores/as , lo adjuntamos en elblogdefcosvi.



Álvaro Nieto




Las fachas no merecen respeto


Criticar a Montero es machismo, pero a Álvarez de Toledo es progre y 'cool'. Que ésta opine sobre una televisión está muy mal, pero que Iglesias quiera meter a periodistas en la cárcel no causa alarma


Vozpópuli 

Por: Álvaro Nieto

a, 09.03.2020 


Que España vive en un clima guerra civilista lo sabemos desde hace demasiado tiempo. Medio país lleva puesta una camiseta y el otro medio, la contraria. Todo el mundo juzga en función de su equipo y casi nadie es capaz de mirar la realidad con ojos no contaminados por la ideología.

El último ejemplo lo hemos visto este domingo en la manifestación del día de la mujer, donde, una vez más, las representantes de Ciudadanos han sido insultadas y zarandeadas, hasta el punto de tener que abandonar la marcha. Son mujeres, pero como son fachas, no merecen compartir pancarta con el resto, que se consideran progres y, en consecuencia, las únicas feministas verdaderas.

Veamos algo similar también sucedido la semana pasada. La ministra de Igualdad, Irene Montero, se presentó en el Consejo de Ministros con un anteproyecto de ley para regular que en las relaciones sexuales debe haber un consentimiento explícito por parte de la mujer para que no sean consideradas como una agresión. El Gobierno dio el visto bueno al proyecto, pero lo hizo tras unos días de fuertes tensiones entre ministerios porque, como descubrió Vozpópuli en primicia, el borrador inicial preparado por Montero hacía aguas por los cuatro costados, entre otras cosas por la premura con que había sido redactado.

Sin embargo, el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, tuvo el descaro de echar un cable a su actual pareja utilizando el peor argumento posible: "En las excusas técnicas hay mucho machista frustrado". Y su mano derecha, Pablo Echenique, remató la faena al día siguiente: "Parece que cuando mujeres prestigiosas redactan una ley hace falta que venga un machote a explicar las cosas".

Para Iglesias y Echenique no se puede criticar nada que haga una mujer, sobre todo si se llama Irene Montero y es militante de Podemos. Da igual que las críticas sean técnicas o que los que las hagan sean tres jueces (Juan Carlos Campo, Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles) y una catedrática de Derecho Constitucional (Carmen Calvo).

El aquelarre

Pero el argumento de Iglesias & Echenique quedó pronto en evidencia cuando, en paralelo, los mismos que salieron en defensa de Montero por los supuestos ataques machistas no dudaron ni un segundo en montar un aquelarre contra la portavoz del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo, por haber osado criticar a La Sexta durante una entrevista en Onda Cero.

Por supuesto, casi nadie de esa izquierda que se ofende cuando atacan a Montero mostró la más mínima empatía con Álvarez de Toledo cuando Antena-3, cadena hermana de La Sexta, sobre impresionó el siguiente rótulo sobre su figura en pantalla: "La marquesa ultra del PP". Llamar "marquesa ultra" a una diputada no es machismo, pero señalar los errores de un borrador de ley, sí. Curiosa vara de medir.

                  "Álvarez de Toledo ha dado su opinión sobre un canal de televisión, pero Iglesias ha anunciado algo mucho más grave, que algunos periodistas acabarán en la cárcel"

Lo que Álvarez de Toledo hizo en Onda Cero fue dar su opinión sobre un canal de televisión que, según ella, "hace negocio con la erosión de los valores de nuestra democracia". Se podrá estar o no de acuerdo con esa afirmación, pero en cualquier caso se trata de una opinión sobre un canal que también opina cuanto le viene en gana sobre el partido que ella representa.

Acto seguido, La Sexta sacó toda su artillería para responder a Álvarez de Toledo. Nada que objetar si no fuera porque no emplearon la misma virulencia cuando, casi a la vez, el vicepresidente Iglesias anunció con total descaro que pretende meter en la cárcel a los periodistas que no hacen correctamente su trabajo: "Nuestra democracia será mejor cuando los responsables políticos, policiales y mediáticos de las cloacas estén en la cárcel, que es donde tienen que estar". Eso, tratándose de un miembro del Gobierno, más que una opinión es una amenaza, pero para cierta gente no merece reproche, lo auténticamente grave es lo que opine Álvarez de Toledo.

Cayetana cae mal

El problema de Álvarez de Toledo es que es del PP. Es la típica facha que no merece ningún respeto. Además, digámoslo con claridad, resulta que cae especialmente mal. Su gesto seco y sus palabras rotundas no ayudan, pero es curioso cómo se ha creado una imagen distorsionada sobre ella. Llamarla "la marquesa ultra del PP" es no tener ni puñetera idea de cómo es ese partido. Pensar que ella representa al sector más a la derecha del PP es no enterarse de nada. Y los que así la califican lo único que están haciendo es confundir la claridad expositiva con la ideología. Tener ideas y opiniones firmes no tiene por qué ser de extrema derecha. Y ese es precisamente otro problema de Álvarez de Toledo, que habla con la brillantez de la que carecen el 90% de los políticos. ¿Le tendrán envidia?

"Los que identifican a Cayetana Álvarez de Toledo con el ala más ultra del PP están confundiendo la claridad expositiva con la ideología"

Ni es una meapilas ni está anclada en el conservadurismo más rancio. Está más cerca de Ciudadanos que de Vox, más próxima a Arrimadas que a Aznar. Pero eso importa poco. Es mejor tildarla de ultra y a correr. Dicho lo cual, puede que a lo mejor no sea la persona más adecuada para hacer de portavoz del PP porque es un auténtico verso suelto, una mujer indomable que lleva su libertad hasta las últimas consecuencias y que, por ello, difícilmente podrá defender como propias las posturas del partido con las que no esté de acuerdo. Muchos, dentro y fuera del PP, sueñan con un cambio en la portaría del Congreso, y puede que Pablo Casado acabe cediendo para poner al típico político de medio pelo que sepa colocarse de perfil cada vez que le pregunten por algo peliagudo. Uno de esos que cuando hablan toman por imbéciles a los ciudadanos.

Imanol no es Plácido

Veamos un ejemplo de fuera de la política de esa doble vara de medir que tenemos en España. Resulta que estos días nos acabamos de enterar de que a los actores Imanol Arias y Ana Duato la Fiscalía les pide 27 y 32 años de cárcel respectivamente por supuestos delitos fiscales. Como debe ser, y a la espera de que se celebre el juicio, aquí nadie ha propuesto ni retirar de Televisión Española la serie que ellos protagonizan, Cuéntame, ni promover un boicot para que no sean contratados en ninguna serie, película u obra de teatro a partir de ahora. Sin embargo, a Plácido Domingo, que al igual que ellos tampoco ha sido juzgado todavía, sí le han cancelado ya varias actuaciones e incluso le han quitado su nombre a un teatro. ¿Adivinan por qué? Correcto.


domingo, 8 de marzo de 2020

Siria: los amigos de mis enemigos son… mis aliados...

Adrian Mac Liman, en su blog, Ventana al Mundo, inserta un interesante y acertado artículo de opinión, sobre lo que está ocurriendo en la ciudad de Idlib, donde miles de sirios se están defendiendo de los ataques turcos.


Adrian Mac Liman, escritor y periodista, con toda una larga carrera en los medios de comunicación de todo el mundo. Trabajó para medios de comunicación internacionales como ANSA (Italia), AMEX (México) o Gráfica (EE.UU).Corresponsal del diario El País en Estados Unidos, analista y comentarista de política internacional de Diario 16, del diario La Razón. Enviado especial de La Vanguardia en Oriente Medio, y toda una serie de colaboraciones periodísticas. participó en los preparativos de la Conferencia Euromediterránea de Barcelona (1995), se incorporó en calidad de experto al Grupo de Estudios Mediterráneos de la Universidad parisiense de La Sorbona


Todo un largo etcétera de prestigiosa carrera  periodística. Es autor de varios libros sobre Oriente Medio y el Islam radical, por citar: " El caos que viene", " Via Dolorosa", " Palestina: el volcán" " De la nación de refugiados al Estado-nación"

Por considerar que dicho artículo puede ser del interés de nuestros lectores/as, lo adjuntamos en elblogdefcosvi.

  

Adrian Mac Liman




Siria: los amigos de mis enemigos son… mis aliados...


por: Adrian Mac Liman

Ventana al Mundo

a 8/03/2020



Beirut, otoño de 1978. Nuestro avión, una flamante aeronave e la compañía de bandera suiza, aterrizó en la pista del aeropuerto internacional esquivando un nutrido fuego de artillería.

" ¿Están ustedes locos? ¿Qué hacen aquí? Nos están bombardeando; estamos en guerra”, refunfuñaba en jefe de escala armenio, presa de pánico. “¿Una guerra, Monsieur? ¿Quiénes son los contrincantes?”, pregunta la imperturbable azafata suiza. “Todo el mundo contra todo el mundo, mademoiselle. Pero ¡márchense ya, márchense, por lo que más quieran” 

Me acordé de este rocambolesco episodio a comienzos del conflicto de Siria, cuando un sinfín de grupos armados con exóticas denominaciones convirtieron las tierras del antiguo Califato Omeya en laboratorio de la guerra moderna.

Todo empezó por… un error de cálculo. Los artesanos de las “primaveras árabes” se equivocaron al suponer que una oleada de protestas populares acabaría con la dinastía de los al-Assad, uno de los regímenes más autoritarios de la región. El fracaso de las más o menos “espontaneas” manifestaciones de la oposición dejó paso a llegada de facciones radicales extranjeras. Los enfrentamientos, deseados por los radicales islámicos, por Arabia Saudita y sus aliados estadounidenses, convirtieron en país en el tablero de la violencia en el Mashrek. Todo ello, bajo la complaciente mirada de Washington y la casi total indiferencia de los europeos, vecinos inmediatos de Siria, país involucrado en la dinámica del proceso euro mediterráneo de Barcelona.
  
Estados Unidos intervino en la internacionalización del conflicto al adueñarse de la región rica en yacimientos de petróleo y gas natural. Los intereses energéticos privan… A su vez, Rusia, que cuenta con una importante base naval en Tartús – única estructura militar allende de sus fronteras – optó a incrementar su presencia en la zona, avalando al régimen de Damasco. La famosa ofensiva contra de terrorismo internacional parecía limitarse a los movimientos estratégicos de los dos supergrandes, poco propensos a acabar realmente con la implantación de movimientos radicales islámicos.

Norteamérica apoyó a las facciones armadas de la etnia kurda siria; Rusia, al ejército nacional de Bashar al Assad y a las milicias cristianas. Las dos superpotencias condenaron la utilización de armas químicas durante el sangriento conflicto. Sin embargo, ambas negaron tajantemente su participación en los ataques con dicho armamento.
   
La llegada de Turquía al escenario bélico coincidió con el anuncio – el pasado año - de la retirada de los efectivos estadounidenses. Una medida parcial, implementada sin excesiva prisa por el mando norteamericano. ¿La justificación?No estamos allí (en Siria) para proteger el petróleo”, declaró el presidente Trump. Obviamente, el inquilino de la Casa Blanca pretendía ocultar la realidad.

Turquía justificó su intervención militar en la vecina Siria alegando la necesidad imperiosa de… acabar con el terrorismo kurdo, que había trasladado su central de operaciones al Kurdistán sirio. Sin embargo, la situación sobre el terreno poco tenía que ver con la argumentación de Ankara. Las unidades kurdo-sirias no compartían el ideario de las milicias del PKK turco (partido de los trabajadores de Kurdistán). Su combate, junto a las tropas estadounidenses, se centraban en el derrocamiento de un enemigo común: el régimen de al AssadWashington cayó en la trampa de Ankara al autorizar la puesta en marcha del operativo de Erdogan.

El ejército turco entró en Siria de la mano de los aliados rusos. Mas la luna de miel resultó ser muy corta. La pasada semana, Ankara solicitó el apoyo de la OTAN para contrarrestar la presencia rusa en el frente de Idlib, último enclave controlado por las facciones islamistas aliadas de Ankara. En los combates terrestres y aéreos fallecieron 36 militares turcos. Erdogan no dudó en clamar venganza. 

Paralelamente a la ofensiva en el frente ruso, el régimen de Ankara amenazó a la Unión Europea con la apertura de fronteras y la llegada de oleadas de refugiados que ocuparían Europa. Algo muy parecido al guion de 2015, cuando Alemania se comprometió a absorber un millón de migrantes procedentes de Oriente Medio.

Sin embargo, los tiempos han cambiado. Hoy en día, los europeos, poco propensos a aceptar una nueva oleada de refugiados, califican las amenazas de Erdogan de “ataque a la UE”.
    
"Este es un ataque (de Turquía) contra la Unión Europea y Grecia. Hay gente que acostumbra a ejercer presiones sobre Europa”, manifestó el canciller austriaco, Sebastian Kurz, durante una comparecencia ante los medios de comunicación dedicada a la situación en Siria.

Mientras los europeos se lamentaban de su suerte, los Estados Unidos manifestaban su deseo de ayudar al ejército turco a luchar con las tropas rusas y el ejército de al Assad.
   
Pero la sangre no llegó al río. Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan, reunidos en Moscú a finales de esta semana, acordaron un alto el fuego en la provincia de Idlib, evitado la escalada bélica.

Las medidas anunciadas por los dos presidentes contemplan:

·         La aplicación de un alto el fuego en Idlib, que entró en vigor en la noche del jueves al viernes;
·        La creación de un pasillo de seguridad de seis kilómetros de ancho al sur y de seis kilómetros   al norte de la carretera M-4;
·        La puesta en marcha, a partir del 15 de marzo, de patrullas conjuntas ruso turcas en la autopista M-4.

Con ello, Moscú espera poner fin a los combates y eliminar la amenaza de un conflicto bélico entre Damasco y Ankara, que acabaría involucrando a Rusia.

Turquía consigue la creación de una zona tampón en el norte de Idlib, que le permite controlar el flujo de refugiados que se dirigen hacia su frontera.

Por ende, el régimen sirio mantiene el control sobre los territorios conquistados durante la última ofensiva, incluida la autopista que conecta Damasco con Alepo.

En resumidas cuentas: esta vez, Putin y Erdogan han logrado evitar la escalada bélica. Pero en este galimatías geopolítico, que recuerda extrañamente las horas bajas de Beirut, la desconfianza reina.

La revolución de los ricos

En su edición de este domingo de El País Semanal, se adjunta un, como siempre, interesante artículo firmado por Javier Cercas.

Artículo interesante, por ello, lo adjuntamos en elblogdefcosvi, por considerar que puede ser del interés de nuestros seguidores y seguidoras. 

Pero..para elblogdefcosvi y desde el total respeto hacia el autor, mantenemos una muy ligera discrepancia, no!!! sobre el titulo "La revolución de los ricos", el cual lo consideramos muy acertado,real.  Pero que, entendemos que, conforme ha ido transcurriendo el tiempo, gracias a la enorme inoperancia y torpeza política de los dos gobiernos centrales implicados, del resto de las fuerzas políticas y a la excelente labor política de los políticos catalanes de la argucia política disfrazada de independencia, de la CCMA(TV3-3/24-Catalunya Radio y resto de canales y emisoras de la corporación), además de determinadas entidades civiles de todo carácter, más el condicionado entorno social, laboral y urbano (en grado distinto, dependiendo del lugar), se le ha añadido también una clase social que bien poco tiene que ver con la los ricos.  Con una curiosidad añadida y que, no es otra que el haberse añadido; inmigrantes. Por todo lo cual, nuestra opinión, la de elblogdefcosvi, es que, el sentimiento secesionista globalmente, es transversal en cuanto a la clase social se refiere (habiendo unos puntos geográficos concretos, que si mayoritariamente podrán tener mayor clase social rica. La dominante, está en todos los puntos geográficos, aunque no sea la mayoritaria. D'aquí plora la criatura.

Esta es la ligera divergencia sobre el buen artículo de Javier Cercas. Que a su vez, también se sustenta en que el sentimiento secesionista existente es inferior que, el sentimiento de inquina hacia el Estado (anti-estado), como lógico resultado a todo lo que día a día, semana a semana, mes a mes y año a año, se les ha enseñado, aleccionado e impregnado a una mayoría de la ciudadanía de Catalunya, por parte de sus instructores, lo que significa y es para éstos, el Estado

Javier Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962). En 1966, su familia se trasladó a Girona. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Barcelona, doctorándose en la misma especialidad en la Universidad de Barcelona. Desempeñó su labor profesional en la Universidad de Illinois (EE.UU), también en la Universidad de Girona. Ha colaborado con diversos medios de comunicación, en la actualidad es colaborador del El País y de su suplemento dominical. 

Javier Cercas, es autor de varios libros, por citar algunos de ellos:  Anatomía de un instante, La velocidad de la Luz, El impostor, El vientre de la ballena y, de la exitosa obra: Soldados de Salamina, obra que lo convirtió  en un autor internacionalmente reconocido. Obra que fue llevada al cine, con también enorme éxito, dirigida por, David Trueba.  





Javier Cercas 


La revolución de los ricos


EL PAÍS SEMANAL

Palos de ciego
Columna 

por: Javier Cercas

a 08/03/2020

En Cataluña, los más desfavorecidos no son secesionistas. Ésta es la desagradable realidad que odian los secesionistas



En Capital e ideología, Thomas Piketty constata que, en la sociedad catalana, “el apoyo a la independencia proviene de manera espectacular de las categorías más favorecidas y, en concreto, de las rentas más altas”. Así que, para uno de los economistas más reputados de la izquierda actual, la revolución de las sonrisas es, en realidad, la revolución de los ricos (“una forma inaceptable de secesionismo de los ricos”, la llama también el gran jurista Luigi Ferrajoli en Manifiesto por la igualdad). Es lo que un servidor lleva años diciendo, razón por la cual ha sido arrojado al infierno de los réprobos, donde arde desde entonces. No se trata de que “la motivación fiscal”, como la llama Piketty, sea la única que explica el secesionismo catalán; se trata de que, sin esa motivación, es imposible explicarlo.

Basta no cerrar los ojos para verlo. De entrada, recordemos lo obvio: desde que el mundo es mundo son los ricos los que quieren separarse de los pobres, no los pobres de los ricos; ahora ocurre otro tanto: son los europeos del norte los que quieren separarse de los del sur, los italianos del norte de los italianos del sur, los alemanes del sur (los muniqueses, los ricos) de los del norte (los berlineses, los pobres). La brillante propaganda secesionista apacigua la mala conciencia de sus encantadas víctimas asegurando que los ricos catalanes somos, cómo no, una excepción a esa regla, y que no queremos separarnos de los pobres extremeños y andaluces, sino sólo del rico Madrid franquista; pero la verdad es que ni Madrid es franquista ni el secesionista más alienado por la propaganda cree en su fuero interno que Cataluña querría separarse ahora mismo de Extremadura si Extremadura fuera más rica que Cataluña. Por otra parte, todos los estudios que conozco —incluidos los del CEO, el CIS catalán— constatan que los votantes separatistas poseen, de media, un mayor poder adquisitivo que los no separatistas (y por tanto, es verdad, un mayor nivel educativo). Pero no hace falta molestarse en consultar ningún estudio para constatar lo evidente; basta con darse una vuelta por cualquier ciudad catalana. Tomemos por ejemplo la mía, la maravillosa y secesionista Girona: den un paseo por los opulentos barrios del centro y verán sus balcones engalanados de lazos amarillos y banderas secesionistas; hagan lo mismo por los humildes barrios de las afueras —Vila-roja, Germans Sàbat, no digamos Font de la Pólvora—, y no verán un solo lazo amarillo, ni una sola bandera secesionista (banderas españolas sí, y hasta banderazos). El fenómeno, claro, tiene otra explicación, y es la primera divisoria que parte la Cataluña actual, la llamada adscripción identitaria: la mayoría de los habitantes del extrarradio procede de la emigración del resto de España. No todo lo explica la economía, ya digo; pero nada se explica sin ella: en Cataluña, los más desfavorecidos no son secesionistas. Ésta es la realidad, la desagradable realidad que odian los secesionistas y tratan a toda costa de ignorar; ésta es la realidad que la izquierda, gran parte de la izquierda catalana —empezando por Ada Colau— y buena parte de la española —empezando por Pablo Iglesias—, se niega a ver: que, además de profundamente antidemocrático (como demostró en otoño de 2017), el secesionismo es un movimiento esencialmente reaccionario. ¿Cómo es posible que un sector relevante de la izquierda sea su compañero de viaje, cuando no se sume a él? ¿Cómo es posible que esa izquierda se oponga con razón a los recortes de derechos, pero no se inmute cuando los secesionistas quieren arrebatar a millones de catalanes el derecho de ciudadanía, del que penden todos los demás derechos? ¿Qué sentido tiene la izquierda si, en vez de estar con los pobres, está con los ricos? Ada, Pablo, os lo pido de rodillas y sollozando: ¿podríais hacerme el favor de contestar a estas preguntas? ¿Podríais contestárselas a vuestros votantes? ¿Podríais leer a Piketty? O, simplemente, ¿podríais abrir los ojos?

Una cosa es segura: para un votante de izquierda es mucho más duro tener que aguantar la ceguera de la izquierda que la de la derecha. Y en ésas estamos.


domingo, 1 de marzo de 2020

Reencuentro en la boca del lobo


Hoy el diario digital, El Español, publica una idónea carta de su director, Pedro J. Ramírez, donde éste, describe su parecer. 

Pedro J. Ramírez ( Logroño, 26-03-1952) Licenciado en periodismo por la Universidad de Navarra. Ejerció durante el curso 1973-74  de profesor de literatura española contemporánea en el Lebanon Valley College ( Pensilvania), siendo nombrado en el año 1996, doctor honoris causa. Fue director del Diario 16 durante 9 años. Director del diario El Mundo, durante 25 años. Pedro J. Ramírez, ha colaborado y colabora con otros medios de comunicación. Habiendo recibido numerosos premios y es autor de mas de una docena de libros.

Por considerar elblogdefcosvi que dicho escrito, el contenido del mismo, bien puede ser del interés de nuestros seguidores, lo incluimos en el blog


Nota de: elblogdefcosvi, donde el autor Pedro J. Ramírez, escribe: "El drama sería que no fuera suficiente"para el blog, mire por donde se mire, el drama está servido y las consecuencias del mismo, en nuestra opinión, saldrán, tardarán menos o más, pero sin duda llegarán y serán aciagas, profundas. Es imposible normalizar hoy, 2020cuartos del siglo XXI,  tanta vileza y amoralidad política, mediática y civil, frente a una mayoría de la ciudadanía, por más cortinas de huno que se levanten por parte de los gobernantes implicados. Más, cuando se tiene frente si, toda una  existencia de generales graves problemas de carácter social.


                          

     Reencuentro en la boca del lobo

Lo peor de la Mesa de Negociación que se escenificó el miércoles por la tarde en la Moncloa, ocurrió por la mañana. O sea, antes de empezar. Concretamente, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados.


Diario digital, El Español 

Carta del Director 

por: Pedro J. Ramírez

a 1 de Marzo, 2020




magnifica Ilustración de, Javier Muñoz


Sánchez acababa de eludir la pregunta de Casado sobre cómo piensa "garantizar la igualdad entre los españoles", con el más socorrido de los tópicos, dentro del género "lecciones, las justas". ¿Cuál es el problema del PP? Pues que "ustedes confunden la igualdad con la uniformidad".

Entonces le tocó el turno a la portavoz de Junts, Laura Borràs, en plena huida hacia delante para convertir la imputación por amañar contratos, que beneficiaron a su peña, en parte de la persecución de la Justicia española contra el independentismo. La literalidad de su pregunta planteaba "qué le corresponde hacer al Gobierno", tras el crecimiento rampante, "durante los últimos diez años", del voto a los partidos catalanes empeñados en separarse de España.

En lugar de contestar con la obviedad de que al Gobierno le corresponde aplicar las leyes que forman parte del orden constitucional; en lugar de alegar que ésa es la única fuente de la legitimidad de los electos para ejercer competencias tasadas; en lugar de pararle los pies, replicando que el titular exclusivo de la soberanía es el pueblo español en su conjunto, Sánchez cometió el aparente error de recoger el guante.

                                                 "El independentismo no ha obtenido la mayoría de los votos en ninguno de los cinco comicios celebrados durante esa década", replicó el presidente. Entrando, para más inri, en la distinción entre "mayoría de escaños" y "mayoría social".

El corolario también era manido donde los haya: reconozcan ustedes el pluralismo de la sociedad catalana. Borràs podrá ser corrupta, pero no tonta. Sánchez se lo había puesto, como quien dice, "a huevo" y ella no desaprovechó la ocasión de emplazarle para la posteridad: "¿Si consiguiéramos la mayoría social, la reconocerían? Está por ver".

Que Sánchez se dejara llevar al huerto en el que le esperaba la interpelante sólo podría obedecer a dos razones. La más obvia, que el riesgo de que se configure esa "mayoría social" independentista fuera prácticamente nulo o al menos muy remoto. Pero resulta que, en las dos últimas elecciones autonómicas, la suma de Junts, Esquerra y la CUP ha sobrepasado el 47,5% de los votos, con lo que bastaría un progreso de tan sólo el 5% de esa casi media Cataluña, o sea, un trasvase del 2,5% de un bloque a otro, poco más de cien mil votos, para que la hipótesis otrora descabellada se hiciera realidad.


    "Borràs no desaprovechó la ocasión de emplazarle para la posteridad: "¿Si consiguiéramos la mayoría social, la reconocerían?" 


Sólo queda por lo tanto pensar que Sánchez quiso quedar deliberadamente rehén de su dialéctica. O sea, que no fue error sino cálculo. Que no hubo improvisación -¿cómo iba a haberla si conocía, por adelantado, el tenor de la pregunta?- sino estrategia. Una estrategia temeraria a más no poder.

Es esta perspectiva la que convierte en siniestra la rutilante iluminación de la superproducción de la tarde, que presentó a un racista inhabilitado por desobediencia como Torra con hechuras de noble estadista. Un hombre de apariencia razonable y hablar pausado, dispuesto a encauzar sus fundadas reclamaciones, a través de la serenidad de una mesa de diálogo. A su lado, el entonces imputado y hoy procesado por cuatro delitos relacionados con el 1-O, Josep María Jové, hombre clave de Esquerra como lugarteniente del convicto Junqueras.

¿Cómo no darles cincuenta mil votos más a cada uno de estos dos partidos tan institucionales o, mejor dicho, tan institucionalizados por el atril de la Moncloa? Para cualquier votante dudoso, la cuota de pantalla y los honores rendidos a los 'indepes' deberían zanjar la cuestión.

Es tan persistente y notorio el blanqueamiento de los golpistas de octubre, que cualquiera diría que eso es lo que Sánchez desea que suceda. O sea, que dentro de unos meses, cuando Torra disuelva el Parlament, cinco minutos antes de que su inhabilitación sea firme, los negociadores tengan que afrontar que más de la mitad de los catalanes hayan votado por primera vez a favor de los separatistas.

Eso ayudaría a Sánchez a fomentar, con la retórica barata de que hay que asumir el veredicto de las urnas, el apoyo social a una solución pactada para Cataluña, cuya concreción ni siquiera vislumbra. A lo máximo que llegan los ideólogos gubernamentales es a decir que estaría a mitad de camino entre el actual marco constitucional -deliberadamente omitido tanto en Moncloa como en Pedralbes- y la ruptura unilateral. Sería una especie de mal menor en el que instalarse, para seguir tirando unos años más.

¿En qué consistiría? Seguro que, a base de tanto reunirse, algo se le ocurrirá a alguien. Eso es lo que venía a decir la portavoz María Jesús Montero, cuando en medio de su intrincada farfolla de lugares comunes y construcciones sintácticas imposibles, apeló a la búsqueda de "propuestas imaginativas". Sólo le faltó convocar un concurso de ideas, en pos de algo que suponga al mismo tiempo una cosa y su contraria.

Decir que los hipotéticos acuerdos "se formularán dentro del marco de la seguridad jurídica" es no decir nada. Hasta las peores dictaduras se jactan de ser Estados de Derecho. Todos los fusilados por el franquismo, desde Companys a los últimos de Hoyo de Manzanares, lo fueron "en el marco de la seguridad jurídica", simplemente porque estaban en vigor leyes e instituciones que permitían aplicar la ominosa pena capital.


"Es lo que venía a decir María Jesús Montero cuando apeló a la búsqueda de "propuestas imaginativas"


Si el vigente "marco de seguridad jurídica" no sirve, se crea otro y ya está. ¿O no era acaso eso lo que pretendían las llamadas "leyes de transitoriedad", encaminadas a legitimar la Declaración Unilateral de Independencia? Habría bastado que los poderes públicos se hubieran cruzado de brazos para que emergiera una situación de hechos consumados, con el ropaje de la legalidad. De eso es de lo que estamos hablando también cuando se plantea la reforma del Código Penal para rebajar las penas por sedición.

Es verdad que la actual composición de los altos tribunales sería un problema para que determinados enjuagues pasaran el filtro de la constitucionalidad. Por eso al PSOE le corre tanta prisa renovar el Consejo del Poder Judicial y el propio Tribunal Constitucional y acaricia un plan alternativo, en el caso de que el PP se atrinchere hasta que se recupere el consenso sobre el modelo territorial.

¿Cuál sería ese plan b? Por supuesto, cambiar por ley el sistema de renovación de los órganos constitucionales, hasta crear un nuevo "marco de seguridad jurídica" que permitiera al Gobierno explotar su precaria mayoría parlamentaria.

En cuanto un par de magistrados más inclinaran la balanza hacia el hoy trío minoritario que suele encabezar el juez Xiol, el TC se convertiría en un coladero que facilitaría esa transición a la inversa: el paso de la ley, a la ley para hacer desiguales a los españoles. Lo que ya pudo ser, si el alto tribunal no hubiera afeitado hace diez años aspectos clave del Estatuto vigente. Algo que, por otra parte, está silenciosamente en marcha, como consecuencia de la capacidad de coacción de los nacionalistas. No hay más que ver la diferencia entre la evolución del índice de paro en el País Vasco y en su limítrofe Cantabria.

Pero la simple ampliación de lo que podríamos llamar la brecha identitaria -cuanto más distinto te proclamas, más privilegios obtienes- sería, como digo, el escenario del mal menor. Una "inmoralidad", tal y como la definió Bono el martes, en su brillante apertura del Foro Camilo José Cela, con la que habría que convivir.

El drama sería que no fuera suficiente. Porque todo el cálculo de Sánchez se basa en que, al final, los separatistas se conformarán con vender a precio de oro su permanencia en el Estado y eso les dará a Iglesias y a él una o dos legislaturas de estabilidad en el poder. ¿Que, entre tanto, el estímulo de la desigualdad corroería las bases mismas de la existencia de España...? Bueno, el problema tendrían ya que resolverlo otros.

"Pero la simple ampliación de lo que podríamos llamar la brecha identitaria -cuanto más distinto te proclamas, más privilegios obtienes- sería, como digo, el escenario del mal menor"

Pero podría ocurrir que, a la hora de la verdad, hasta ese elemental pragmatismo de seguir avanzando paso a paso brillara por su ausencia y los separatistas decidieran volver a intentarlo, yendo a por todas, como hace tres años, sólo que desde una mejor correlación de fuerzas.

Es imposible tratar a los fanáticos como si fueran personas normales. No hay más que fijarse en el aquelarre de Puigdemont este sábado en Perpiñán o en las surrealistas últimas declaraciones de Junqueras, explicándole al director de El Nacional que el Estado español es tan "vengativo" que el Supremo o la Audiencia Nacional le citaban a declarar, "a propósito", las vísperas de los cumpleaños de sus hijos, para causarle "mayor dolor".

Sea como fuere, Sánchez e Iglesias nos han devuelto a aquella tremenda boca del lobo de octubre del 17, de la que nos sacaron el Rey, el fiscal Maza, el juez Llarena y la movilización de la España de los balcones. En eso consiste su tan blasonado "reencuentro". Sólo que ahora ya estamos mucho más cerca de la negra garganta en la que regurgita el ácido fúlvico. Y a quien alegue, señalando a las instituciones vascas, que si hemos logrado domesticar a los tigres del terrorismo es porque la música del diálogo amansa a las fieras más terribles, convendría recordarle que la diferencia estriba en que jamás nadie ha logrado incorporar a un lobo a ningún número de circo.