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viernes, 12 de agosto de 2016

Putin y Erdogan sellan las paces: ¿una nueva alianza estratégica?

Adrian  Mac Liman, en su blog Ventana al Mundo, nuevamente nos ilustra con su muy, basado en la experiencia y estudio, interesante criterio sobre la reciente reunión entre Vladimir Putin y Recep Tayyip Erdogan .  Considerando que puede ser de interés para nuestros lectores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi. 

Adrian Mac Liman, escritor, periodista. Colaborador en varias revistas, y ha sido corresponsal en distintos medios de comunicación.  Agudo observador y analítico político. Autor de varios libros sobre Oriente Medio y el Islam radical.  

Mac Liman, formula en su escrito de opinión, una pregunta, sobre la cual, ya señala a continuación; poco probable se realice en Ankara. Y finaliza su escrito con el presagio de una posible crisis entre Ankara y Bruselas, desde el blogdefcosvi, se ha de interpretar que con…la OTAN, de la cual desde el 1952, Turquía forma parte. Un hecho  en absoluto nada baladí, es la segunda fuerza militar de la Alianza Atlántica, después de los EE.UU



elblogdefcosvi : mapa de la zona




Adrian Mac Liman




Putin y Erdogan sellan las paces: ¿una nueva alianza estratégica?

Por: Adrian Mac Liman

Blog: Ventana al Mundo

11/08/2016


Se rumorea que una advertencia de última hora de los servicios de inteligencia rusos salvó la vida del Presidente Erdogan durante la intentona golpista del 15 al 16 de julio. La noticia no ha sido confirmada por las autoridades de Ankara. El propio Erdogan , sultán de un país moderno recientemente islamizado, se limitó a confesar que la información acerca de golpe se la había facilitado… ¡su cuñado! . Algo así como el no menos irracional “me he enterado por la prensa” que puso de moda un afamado Presidente de Gobierno español.

Pero en Oriente todo es posible. Lo irreal se convierte en concreto; lo metafórico, en material. Un ejemplo: el 24 de noviembre del pasado año, un avión del Ejército del Aire turco derribó un caza bombardero ruso en la frontera con Siria. El incidente desencadenó una crisis sin precedentes: Moscú decretó sanciones contra Turquía; las relaciones económicas e industriales quedaron congeladas, el turismo ruso, totalmente interrumpido. No era un asunto baladí: el país otomano recibía anualmente alrededor de dos millones de visitantes rusos. También quedaba en suspense el proyecto del gaseoducto TurkStream, que contempla el envío de 31.500 millones de metros cúbicos de gas natural a Occidente a través del territorio turco, así como la construcción de la central nuclear de Akkyu, una inversión de varios miles de millones de dólares.

Pero en Oriente todo el posible. El sultán Erdogan pidió disculpas y el zar Putin las aceptó.  Sólo faltaba un buen apretón de mano para sellar las paces, para anunciar el inicio de una “nueva etapa” en las relaciones ruso-turcas. El acercamiento pudo lograrse merced a la intervención discreta de los estadistas caucásicos: el presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbaev, y su homólogo de Daguestán, Ramazan Abdulatipov. Ambos tenían contactos directos con Ankara y Moscú. El 24 de junio, el asesor de política exterior el Kremlin recibió una misiva de Ankara, en la que Recep Tayyip Erdogan no sólo lamentaba el incidente del 24 de noviembre, sino que pedía disculpas al dueño del Kremlin. La carta se publicó unos días más tarde, el 27 de junio, en las dos capitales, abriendo la vía a la reconciliación. De hecho, tras el reciente encuentro de San Petersburgo, las aguas volvieron a sus cauces. Las dos partes anunciaron la revitalización de la cooperación económica y comercial. 

Y como en Oriente todo es posible, hace apenas unas horas se supo que los pilotos turcos involucrados en el derribo del caza ruso fueron detenidos por la autoridad militar. Se sospecha que pertenecen a una célula “gülenista” y que el operativo estaba destinado a “desestabilizar las relaciones entre Turquía y Rusia”.  Pues sí; sólo faltaba en este rocambolesco libreto el clérigo Fetullah Gülen, cerebro oculto del golpe y responsable de todos los males que afectan actualmente a Turquía.

Fetullah Gülen, del que hablaremos en otra ocasión, reside en los Estados Unidos desde 1999. Se refugió en Pensilvania cuando la justicia turca abrió una investigación relativa a las finanzas de su imponente telaraña de empresas “Hizmet”. Desde el fracaso de la intentona golpista, alrededor de 60.000 personas, militares, policías, jueces, funcionarios públicos, catedráticos y periodistas , fueron detenidas o separadas de sus respectivos cargos bajo sospecha de pertenecer a la “maléfica” red de Gülen, organización que la prensa pro gubernamental turca acusa de emplear símbolos masónicos o satanistas, de difundir el ideario de los Illuminati y..… de estar sometida al control de la CIA y del FBI. En ese contexto, no hay que extrañarse si las autoridades decidan poner en cuarentena la base aérea de Incirlik, donde supuestamente se entrenaron algunos golpistas. Sin embargo, al tratarse de la mayor instalación militar utilizada por la OTAN en la guerra contra en Estado Islámico, cabría preguntarse: ¿llegará a tachar el sultán de Ankara Norteamérica de… Gran Satán? Es cierto: estamos en Oriente, pero hoy por hoy ello parece poco probable.

Sin embargo, muchos analistas políticos de la zona especulan con la posible creación de un eje estratégico MoscúAnkaraTeherán, un engendro que favorecería los designios del Kremlin, aunque también de los ayatolás iraníes y…..de otros vecinos de la Madre Rusia. Lo importante es, y eso lo ha demostrado el encuentro de San Petersburgo, es aprovechar la tensión reinante en las relaciones entre Turquía, Norteamérica y la Unión Europea.

No cabe duda de que la próxima crisis será protagonizada, dentro de pocas semanas, por Ankara y Bruselas.  De aquí a entonces, el sultán contará, muy probablemente, con nuevos aliados. 

miércoles, 20 de julio de 2016

Incógnitas otomanas

Adrian  Mac Liman, en su blog Ventana al Mundo, nuevamente nos ilustra con su visión, aunque en esta ocasión formulándose interesantes   preguntas, sobre el pasado "golpe de estado en Turquía" . Por entender que puede ser de interés para nuestros lectores, lo adjuntamos en elblogdefcosvi. 

Adrian Mac Liman, escritor, periodista. Colaborador en varias revistas, y ha sido corresponsal en distintos medios de comunicación.  Agudo observador y analítico político. Autor de varios libros sobre Oriente Medio y el Islam radical.  



Adrian Mac Liman 

Incógnitas otomanas

Por: Adrian Mac Liman

Ventana al Mundo 

18/07/2016

Desde hace más de cinco lustros, nos hemos acostumbrado a presenciar guerras, revoluciones y golpes de Estado en directo, en la pequeña pantalla de nuestro televisor. Las imágenes son casi siempre las mismas; los comentarios apenas difieren. Es lo que sucedió el pasado fin de semana con la intentona golpista de Turquía, retransmitida minuciosamente por centenares de cadenas televisivas de todo el mundo. Vimos las mismas escenas en Londres, Atlanta, París, Ankara, Sofía o Bucarest. Idénticos encuadres, aunque preocupaciones distintas.

Mientras las autoridades griegas no dudaron en reforzar la vigilancia en los confines con Turquía, los demás países miembros de la OTAN del sureste europeo – Bulgaria y Rumanía – adoptaron una postura titubeante. Tanto Sofía como Bucarest se enorgullecen de tener relaciones privilegiadas con Ankara. Los intereses económicos y culturales del país otomano son omnipresentes; los intercambios comerciales superan a veces el nivel del comercio bilateral con algunos Estados miembros de la UE. De hecho, Turquía se ha convertido en una especie de pivote económico del Mar Negro.

Desde el punto de vista estratégico, la Alianza Atlántica cuenta con la participación activa de la marina de guerra turca en la creación de una fuerza naval atlantista en el Mar Negro, única opción capaz de contrarrestar el poderío marítimo ruso en la zona. La puesta en marcha de este proyecto se decidirá en la próxima reunión ministerial de la OTAN, prevista para el mes de septiembre.

De ahí que nos planteemos un sinfín de interrogantes. ¿Qué pasó en la noche del 15 al 16 de julio? ¿Cuál fue el papel de los servicios de inteligencia de la OTAN a la hora de detectar y/o neutralizar la intentona golpista? ¿Estaban al tanto? ¿Por qué no actuaron? ¿No lo estaban? Más inquietante todavía.  Turquía es, como lo indicábamos antes, una potencia regional, uno de los baluartes de la estabilidad estratégica en la extensa región del Cáucaso, el Mar Negro, Oriente Medio, un factor clave en los conflictos de Siria e Irak, un punto estratégico primordial para la ofensiva contra el Estado Islámico. ¿Un golpe de Estado en un país miembro de la OTAN? Aparentemente, ello parece impensable. Y más aún, en un Estado que pertenece a la Alianza desde 1951.

De todos modos, cabe recordar que desde la década de los 60 del pasado siglo, el Ejército turco protagonizó cuatro golpes (1960, 1971, 1980 y 1997). Siempre, para acabar con la “ineficacia” de los políticos. No hay que extrañarse que, desde la victoria electoral del Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP), Erdogan se haya fijado como meta acabar con la influencia del estamento militar en la política.

¿Sólo en la política? Poco se ha hablado de la presencia de los militares en el mundo empresarial, de las entidades que controlan ante todo en la República del Norte de Chipre, que han extendido sus “tentáculos” en el mundo árabe musulmán. Otro Estado dentro del Estado, que Ankara no logra controlar.

¿Cómo se explica la respuesta popular a los llamamientos lanzados por los miembros del Gobierno de AKP en la noche del 15 al 16 de julio? El Presidente cuenta, indudablemente,  con el apoyo de varios sectores de la población. Sus seguidores proceden, ante todo, del campesinado de las aldeas deprimidas y de los trabajadores no cualificados de los núcleos urbanos, cuyo nivel de vida ha registrado un incremento anual del 3,8 por ciento en la última década. Los detractores de Erdogan provienen mayoritariamente de la clase media y la burguesía, de los círculos intelectuales y/o de negocios, más propensos a defender las estructuras del Estado laico fundado por Mustafá Kemal Atatürk en 1923 y/o de los derechos fundamentales del ser humano. Un país dividido, pues, con conceptos diametralmente opuestos en cuanto a los valores democráticos. Las ciudades miran hacia Occidente; el campo…

La intentona golpista, que algunos intelectuales no dudaron en tachar, al igual que algunos medios de comunicación occidentales, de… “autogolpe” puesto en escena por el propio Erdogan , habrá servido para acentuar la división, para desencadenar purgas masivas en el seno del Ejército (alrededor de 3.000 militares detenidos pocas horas después del fracaso del operativo militar), para la detención de cinco magistrados del Tribunal Supremo, y la separación de su cargo de 2.745 jueces. Sin olvidar, claro está, la rocambolesca solicitud de extradición a los Estados Unidos del clérigo Fetullah Gülen,  dueño de un imperio de instituciones docentes, medios de comunicación y organizaciones benéficas con ramificaciones en el mundo entero, que los analistas no dudan el tildar de “Opus Dei musulmán”.  Al multimillonario Gülen, ex aliado y amigo de Erdogan hasta el 2013, se le acusa de tratar de controlar la prensa, la justicia, la educación y el ejército turcos, objetivos prioritarios de los islamistas e islamizantes del AKP.

Fetullah Gülen, que vive en los Estados Unidos desde 1999, ha negado rotundamente su participación en el intento de Golpe de Estado. Por su parte, el Secretario de Estado John Kerry exigió a las autoridades turcas “pruebas concretas” sobre la hipotética implicación del clérigo en el levantamiento militar.

Toca volver al punto de partida, al golpe del pasado fin de semana y sus consecuencias para el futuro del país otomano. Toca finalizar este breve repaso con más interrogantes que respuestas. Cabe preguntarse: ¿qué hará Erdogan después del forcejeo del 15 – 16 de julio? ¿Buscará el diálogo con la oposición moderada y/o la minoría kurda? ¿Aprovechará esta oportunidad para instaurar un régimen (aún más) autoritario? ¿Modificará la Constitución, introduciendo el sistema presidencialista rechazado por el Parlamento? ¿Reforzará el papel de Turquía en el seno de la OTAN? ¿Apoyará incondicionalmente la ofensiva contra el Estado Islámico? ¿Seguirá buscando la integración de su país en la Unión Europea? ¿Hará las paces con Rusia?

No hay que olvidar que en Turquía, al igual que en los demás países musulmanes, cada gesto tiene una doble, cuando no múltiple lectura.

domingo, 10 de julio de 2016

Sigue existiendo la OTAN ?

El prestigioso periódico The New York Times, publica un interesante artículo  de opinión sobre la OTAN, de  Jochen Bittner, periodista, abogado y publicista. Colaborador de diversos medios de comunicación. Además es editor de política para el periódico semanal alemán: Die Zeit. Especialista entre otros aspectos políticos, en política de seguridad e inteligencia. Por considerar, que su opinión bien puede ser  del interés para nuestros lectores, lo incluimos en elblogdefcosvi.


Sigue existiendo la OTAN ?

Por: Jochen Bittner

07-07-2016

The New York Times


Los Tratados se hacen para convertir una voluntad en una obligación. Pero ¿qué sucede cuando esta voluntad cambia? Los votantes británicos acaban de dar un ejemplo,  sin embargo mal informados, desestimando la idea de que los tratados de la Unión Europea aportan valor a su país.  Como puede ser incómodo ?, no hay razón para tener una mirada crítica a un acuerdo más antiguo,  que une a las naciones de Occidente;  el tratado de la OTAN.

Hace 67 años se firmó el tratado que contiene la promesa de que un ataque contra uno de los estados miembros de la organización, será considerado como un ataque contra todos. Esta cláusula de solidaridad, el artículo 5, fue escrita por los políticos de otra generación, poseedores de una de las experiencias más duras en el orden mundial. Por supuesto, nunca se puede saber hasta que se prueba, pero vale la pena preguntar: ¿Es el mismo pensamiento que mantiene la Organización del Tratado del Atlántico del Norte, sobre dicha clausula, vive o está muerta? 

Seguro, solo fue una maniobra. Pero Cuando Polonia pidió a sus aliados de la OTAN, el mes pasado ayuda para combatir la hipotética invasión que se pudiera verter sobre el país, desde el Este, Alemania se molestó. El ejército, llamado Anakonda, con 25.000 soldados procedentes de más de 20 países, la mayor desde el fin de la guerra fría. Fue pensado como un mensaje a Moscú, una demostración de fuerza, antes  de la cumbre de la alianza de esta semana en Varsovia. Berlín envió su propio mensaje  a Polonia, aportando un total de 400 soldados, ninguno de ellos de tropas de combate. 
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En la parte superior del modesto compromiso de Berlín, el canciller de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, criticó el último ejercicio de la OTAN en Europa del Este, señalándolo; "fuertes ruido de sables y gritos de guerra." La alianza, el señor Steinmeier, dijo, haría bien "no entregar ninguna excusa para un nuevo, viejo enfrentamiento”.

Esta es una lógica que se puede esperar tener noticias de la Federación de Rusia, en lugar del ministro alemán de exteriores. El señor Steinmeier también dijo que Alemania no estaba eludiendo su responsabilidad y que nadie podría considerar el despliegue previsto de cuatro batallones adicionales a Polonia, Estonia, Letonia y Lituania como una amenaza para Rusia. Pero aun así, su declaración fue, en la mejor ambivalencia.

La ambivalencia puede causar grandes daños a una alianza cuyo valor disuasión, reside únicamente en su credibilidad. Alemania no es el único país europeo que difumina  la línea entre la disuasión y el belicismo, Francia también Fuentes de la OTAN me dicen, oficialmente que no quería llamar Anakonda a un ejercicio de la OTAN, por temor a disgustar al gobierno ruso - como si el Kremlin no se había expandido considerablemente el presupuesto militar de Rusia en los últimos 15 años, independientemente de la provocación exterior.

Si los ejercicios pueden crear divisiones en la Alianza Atlántica, el presidente ruso necesita mucha imaginación para darse cuenta de cómo dar a la OTAN la prueba definitiva: utilizar la guerra híbrida para hundir los Estados Unidos , y los europeos en duda sobre lo que es necesaria una acción militar y lo que con la diplomacia es posible. El presidente Vladimir V. Putin podría, por ejemplo; agitar sentimientos separatistas entre los rusos étnicos en Lituania y proporcionar armas a los exaltados. Entonces todo lo que tendría que hacer es esperar  y ver la alianza militar más poderosa en la historia, ya que se desintegrarían disputas sobre cómo reaccionar.

Es fácil imaginar cual sería el hipotético escenario: Polonia y los países  Bálticos exigirían una respuesta  contundente con el fin de evitar otra anexión como la de Crimea. Los alemanes y los franceses llamarían para las negociaciones con Moscú, dudando de que se invocara el  artículo 5. Los griegos, italianos y españoles dejarían claro que sus economías ya habían sufrido bastante de las sanciones a Rusia después de la anexión de Crimea. Y gran parte del público en toda Europa, manipulado por la propaganda rusa, se preguntaría si los rusos no tendrían de algún modo la tentativa de apoyar a sus compañeros en los países bálticos. ¿No era en realidad el imperialismo de Estados Unidos que establece todo esto, se podría argumentar, al igual que los agentes de Washington estaban detrás del golpe en Kiev?

Los autores del tratado de la OTAN en 1949 podrían depositar con razón,  algo que se podría llamar patriotismo occidental. Al menos este sentimiento existía a nivel de gobierno. Pero hoy se ha dado paso al relativismo y la duda. Lo que solía ser principios de política exterior sólidos como una roca, son ahora moneda de cambio en las campañas electorales, tanto de izquierda y derecha.

Partido Socialdemócrata del señor Steinmeier está buscando un nuevo socio de la coalición y tratando de abrirse a los votantes que ven a la OTAN como, al menos, un coagresor  en el tablero de ajedrez de Eurasia. Y Donald J. Trump se abalanza sobre la OTAN para inflamar los sentimientos de injusticia en los Estados Unidos, por acusar a los aliados europeos de "estafar" a los contribuyentes estadounidenses. Barack Obama ha utilizado diferentes palabras para llegar el mismo punto. Él ha llamado a los europeos "free riders" ( más o menos, es: desean los beneficios, pero sin costos) que no estaban dispuestos a compartir "fair share” (más o menos, es:parte justa) en la defensa, una afirmación que sin duda no está mal.

La OTAN intenta contrarrestar esta disminución, enumerando su  mayor sable. Fuentes dentro de la alianza dicen que la disuasión nuclear es una de las principales prioridades. Un artículo (  An article publicado días antes de la cumbre de Varsovia, en la revista de la OTAN parece articular la nueva posición. Lo que se necesita ahora, el artículo dice, “está haciendo hincapié en los últimos recursos y carácter disuasorio de las armas nucleares."  Sede de la OTAN quieren hacer los Estados bálticos lo que antes era Berlín Occidental: un cable trampa nuclear. Pero el gobierno alemán podría rechazar esto, como una provocación aún mayor hacia Moscú - y lo que está encaminada a fortalecer la resolución pueden provocar más fisuras en la alianza.

La OTAN siempre fue un matrimonio de conveniencia, pero no uno sin ningún afecto. Sin embargo, con todas estas dudas, se sacude la alianza - su cohesión política, sus cadenas y las disputas sobre los costos de la seguridad de causa-efecto agrietado - es difícil imaginar que Europa y los Estados Unidos serían, si tuvieran la oportunidad en 2016, escribir otro artículo 5,  en absoluto.


Nota: Rogamos disculpen de existir algún error de traducción. Traducción efectuada por elblogdefcosvi, del inglés de Norteamérica

viernes, 6 de mayo de 2016

AMERICANOS

Adrian Mac Liman, periodista, escritor y colaborador en muchos medios de comunicación,  de nuevo escribe en su blog: Ventana al Mundo, con su certera pluma, un interesante artículo de opinión. El cual adjuntamos al  el blog de fcosvi, por interpretar que seguramente será del  interés para nuestros lectores.   

Adrian Mac Liman



AMERICANOS 

Por Adrian Mac Liman

A 05/05/2016

Blog: Ventana al Mundo


Hace unas semanas, cuando los modernísimos aviones F 22 de la Fuerza Aérea norteamericana aterrizaron en el aeropuerto Mihail Kogalniceanu, situado al borde del Mar Negro, en las inmediaciones de Constantza, los politólogos rumanos acogieron su llegada con un escueto aunque contundente ya era hora. Los famosos cazas invisibles efectuaban una misión disuasoria en los países de Europa oriental - Polonia, Rumanía y los Estados bálticos - amenazados, según la jerga de la OTAN, por la agresión rusa. El mensaje enviado por el actual inquilino de la Casa Blanca debía tranquilizar a sus aliados europeos e increpar a los dueños del Kremlin, acusados de haber desencadenado una guerra hibrida en los confines con el nuevo… mundo libre. Una retórica muy parecida a la de los años 50 ó 60 del siglo pasado, cuando Moscú y Washington dialogaban por intermedio de sus arsenales de ojivas nucleares. Hoy en día, la llamada guerra híbrida tiene por escenario la península de Crimea o el Este de Ucrania, territorios que Rusia sigue considerando su patio trasero. Muy distinta es, sin embargo, la percepción del Pentágono o el Departamento de Estado, que fantasean con un sinfín de puntas de lanza en los confines del Este europeo.

Es obvio que para convertirse en autentica amenaza, las elucubraciones de los estrategas de Washington o de Bruselas necesitan el respaldo popular. No hay que extrañarse, pues, al comprobar que los medios de comunicación de Europa oriental publican resultados de los sondeos efectuados por el Instituto Gallup, que se hace eco sistemáticamente del miedo de los pobladores de la región ante la amenaza rusa. Los argumentos esgrimidos recuerdan las ofensivas mediáticas de la Guerra fría.

¿Pura propaganda? A veces, el miedo es real. Los habitantes de la localidad rumana de Deveselu, convertida desde finales del 2015 en una de las principales bases militares del llamado escudo antimisiles, no disimulan su temor ante un posible ataque balístico. El día en que los rusos se enfaden con los americanos, seremos las primeras víctimas de la guerra. Los misiles nos alcanzarán a nosotros. A nosotros no nos preguntaron si queríamos tener aquí a los americanos. Es cierto que  han invertido mucho dinero, pero…

Cuando los americanos se instalaron en Deveselu, se insinuó que la base contaría con 44 misiles de intercepción. El coste del operativo ascendió a 550 millones de dólares. No se trataba de una operación relámpago; la OTAN había escogido el municipio rumano en… ¡ 2011 ! Sin embargo, los temores empezaron a perfilarse tras la materialización del proyecto. 

¿Un caso aislado? No; ni muchísimo menos. La Alianza Atlántica espera contar con una fuerza de intervención naval en el Mar Negro, compuesta por buques de guerra turcos, búlgaros y rumanos. En el Báltico, la otra extremidad de los confines con Rusia, cazas holandeses y españoles vigilan el espacio aéreo de Estonia y Letonia, países que carecen de medios suficientes para dotarse con aviones de combate modernos. Mas los incidentes aéreos registrados últimamente tuvieron por protagonistas aparatos rusos y… norteamericanos.

En febrero, los ministros de defensa de la OTAN, reunidos en Bruselas, tuvieron que pronunciarse sobre la viabilidad de un plan de inversiones por un monto global de 3.000 millones de euros, destinado a incrementar la presencia militar estadounidense en el Viejo Continente. Para su puesta en práctica se barajan varias opciones. Mientras el conservador Donald Trump, que se perfila como candidato del Partido Republicano a la presidencia de los Estados Unidos, aboga por el envío de tropas a Europa, lo que algunos tildan abiertamente de reocupación, el actual Presidente, Barack Obama, Premio Nobel de la Paz, estima que sería conveniente aumentar la presencia militar de la Alianza en la frontera con Rusia utilizando contingentes británicos y… alemanes. Pero la propuesta, formulada en la minicumbre de jefes de Estado celebrada en Hanover, tropezó con las reticencias del inglés David Cameron y la alemana Ángela MerkelCameron alegó que las tropas británicas están desplegadas en otras latitudes – léase en antiguos países pertenecientes al Commonwealth – mientas que la Canciller germana tuvo en mente el mal recuerdo que dejaron las tropas alemanas en el frente del Este, tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial. Queda pues, la última opción; la que el Nobel Obama trata de descartar: la presencia estadounidense. La decisión se tomará en julio, durante la cumbre de la OTAN que se celebrará en Varsovia


Cabe preguntarse – y es una mera especulación – si los pobladores de Europa oriental emularán a los ilusos protagonistas de Bienvenido Míster Marshall  quienes se echaron a la calle con aquél inolvidable Americanooos, os recibimos con alegrííííííaaaa…