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martes, 4 de febrero de 2020

El aplauso búlgaro

La revista digital, CTXT, siempre interesante su lectura, entre sus artículos de opinión, incluye el firmado por el periodista catalán, Guillem Martínez. Un irónico y buen artículo, con preámbulo definitorio. 

Sobre el artículo, únicamente tengo, desde mi total respeto, una discrepancia, y es sobre lo que el autor escribe: "Y porque no hicieron nada". Aquí mi desacuerdo, dado que entiendo si hicieron y mucho, continuando haciéndolo. A mi criterio, todo unos  gravísimos comportamientos antidemocraticos y, a su vez, llenos de cinismo y de conscientes ilegalidades, así como continuas  faltas de respeto. Merecedores, como mínimo, de su inhabilitación permanente, para ocupar cargo político publico alguno, ni de beneficiarse de retribución publica por haberlo ocupado.  



Los reyes, la princesa y la infanta presiden la Solemne Sesión de Apertura de la legislatura. Fotografía,  DAVID CORRAL / CONGRESO DE LOS DIPUTADOS



El aplauso búlgaro


a 03/02/2020

medio digital CTXT

por: Guillem Martínez 


Guillem Martínez


Esta legislatura viene con una mochila tóxica llamativa. El peso de la crisis social, económica y territorial está esbozando algo que, en otra sociedad con otro periodismo, sería una crisis de régimen




Yo estuve allí. Solemne inauguración de la XIV Legislatura. Han sacado los tapices a la fachada, y han traído los Chunda-Chunda All-Stars, que tocan el himno de España y esas cosas. Los polis visten de portero de discoteca, y el personal del Congreso va con un uniforme en modo fiestuqui Ferrero Rocher. Parece, en efecto, que han tirado la casa por la ventana. Se dice, entre los corros de periodistas bien informados de MAD, que incluso iban a traer una tuna, pero que ha sido imposible, que están boquerón porque el PP se peló en 2013-15 medio millón de euros públicos en evitar que la sangre de Bárcenas llegara al río. Pero eso no desluce la fiesta que se presenta, como siempre, con un programa atractivo y netamente federal. A saber: a las 7:00 se ha iniciado el ya tradicional encierro de vaquillas en la Carrera de San Jerónimo, luego ya todo ha sido un no parar, empezando con el concurso de marmitako, pasando por un acto de concienciación del coronavirus, consistente en el lanzamiento de un inmigrante asiático desde un campanario anejo, y finalizando con una vistosa Santa Missa catalana, amenizada por L’Escolania de Nens i Nenes Procesistes de Viena. Estos actos vienen a dibujar la riqueza y el singular gracejo de los pueblos de España, así como, más notoriamente si cabe, el hecho de que España está edificada sobre un cementerio indio. Por lo demás, doña Letizia, arbitrio de la elegancia siempre fiel a la moda española, ha apostado por un vestido evasé del polémico diseñador Primark, las infantas han vuelto a faltar al cole –están a dos pellas de Tom Sawyer–, y todas las expectativas del día se concentran en ver si el rey finalizará su discurso con una frase de la niña de El Exorcista. Lo que daría sentido, explicación y excusa al único, hasta ahora, discurso programático de su reinado. El 3-O de 2017, aquella invitación al diálogo. En los tribunales.

El caso de la cosa. Y este, me temo, es el caso de la cosa, amiguitos. Esta legislatura viene con una mochila tóxica llamativa. Su solución o su peso asfixiante serán, precisamente, esta legislatura. El peso de la crisis social, económica y territorial está esbozando algo que, en otra sociedad con otro periodismo, sería una crisis de régimen. Con todas las letras. Los tramos y bandos más involucionistas en todo este pack, el epicentro de la más profunda involución y reformulación del R’78 (régimen del 78), vienen modulados por el discurso del rey el 3-O, que ha dado para un juicio por rebelión sometido a cachondeo en Europa, dos campañas electorales de las tres derechas españolas, y para una agenda política para parte de la política y el periodismo español. A su vez, el republicanismo nunca ha estado tan presente en una cámara. Incluso, en un Gobierno post-78. Pero se trata de un republicanismo con amplios tramos inquietantes.

El juramento de los Horacios, pero poquito. Momentos antes de la sesión solemne, ERC, JxC, CUP, BNG y Bildu han presentado ante la prensa del Congreso un manifiesto republicano: "No tenemos Rey". "Democracia, libertad, repúblicas". Mola. Bien. Si bien adolecía de cosa simbólica. El republicanismo, cuando es simbólico, apaga y vámonos. El simbolismo ese venía acrecentado por la presencia en el acto de JxC, un partido en evolución imparable hacia la derecha populista, y por ERC, un partido en las antípodas del republicanismo. O, al menos, de su patrimonio, la honestidad republicana. Tan recientemente como la semana pasada, un grupo de presos de ERC y JxC fue al Parlament, a una Comissió sobre el 155. Y mintieron. Se desdijeron de lo que declararon en el juicio y presentaron un republicanismo-titadine, sustentado en la falsedad documental de la realidad. Esa gente debe salir de la cárcel, porque la cárcel es un abuso sustentado en la estética del discurso del 3-O. Y porque no hicieron nada, salvo mentir a su sociedad. No hicieron, en ese sentido, ni un referéndum, para lo que se cuidaron mucho de darle matarile, en su día, a la Junta Electoral. Pero también deben dimitir de toda actividad política. Precisamente, por criterios republicanos. Por mentir, vamos. Rayos, ya han empezado los discursos. Para no rebajar a la anécdota una tradición robusta. Llamada republicanismo.

Bateting. Batet, la Presidenta del Congreso, se arranca con un sentido homenaje a Galdós. El último Galdós, el autor dramático, que ya no el novelista, fieramente comprometido con el socialismo y el republicanismo, iba a ser, por cierto, el Presidente de la República en 1917, en el caso de que ese año hubiera triunfado la huelga general. La cita de Galdós indica, por tanto, la estética de estos discursos inaugurales. Lo admiten todo. Lo que indica que sirven para poco. Son cultura pop/buen rollo. Nadie, en fin, en la política española, salvo la derecha, dice lo que piensa. Y menos en un discurso inaugural. Aún así, el discurso de Batet tiene algunos trazos que le dan sentido frente a otros. Parece el discurso de una directora de un centro escolar en el que recientemente ha habido un caso de bullying. Recuerda demasiadas veces el abecé de la democracia, aquello de que se ha de respetar al otro y cosas así, algo raro en una XIV Legislatura, más propio de un monográfico teletubby de ciencia política, y que viene a recordar que aquí, en efecto, ha pasado algo raro. Concluye con una apropiación de la monarquía, ubicándola en el epicentro del concepto consenso –desde 2017, como que no–, y en la línea contraria a las ulteriores apropiaciones de la disciplina, más efectivas y realizadas por parte de PP y Vox. Finaliza con un viva-la-Constitución y viva-el-rey, un final de discurso inaugural poco frecuente en el entorno, donde nadie finaliza ningún discurso con un viva-la-V-República, por ejemplo. Los vivas son gritos antiguos. En la actualidad sólo se utiliza la partícula viva en las bodas –esas ceremonias codificadas hace centurias– y en la política, topos en el que da canguelo que haya codificaciones centenarias. El rey toma la palabra.

Feliping. El discurso del rey está, como todos, refrendado por el Gobierno. El del 3-O, por cierto, no lo estuvo. Es decir, lo estuvo, pero el Gobierno no tocó una coma. Cabe suponer que el Gobierno Sánchez está más preocupado que el de Rajoy ante el hecho de que un rey practique la escritura automática, y se exponga con ello a las aportaciones de Lacan. Este discurso, por tanto, ha sido trabajado para que diga lo mínimo posible, para que sea lo contrario al discurso del 3-O. Así, el discurso dice, otra vez, obviedades sobre los mecanismos y trasfondos democráticos, impropios de una XIV Legislatura. Parece centrarse en la unidad familiar de la monarquía –un llenapistas en todos los discursos del rey, que parece denotar cierto estrés por la transmisión de la institución–, dibuja a la monarquía como “símbolo de la unidad y permanencia” del Estado –se podría haber optado por otros simbolismos, pero se ha optado por este–, y repite, a nivel chupito, una alocución, inquietante en su uso en los últimos años: "pueblo-español". Tras una reivindicación del sistema del 78 como lo más –algo insuperable, se diría–, la cosa finaliza con un aplauso multitudinario de la Cámara. Bueno, de la cámara que aplaude. PSOE y las tres derechas, fundamentalmente. Lo que viene siendo el antiguo bipartidismo. Que, lo dicho, aplaude. Y aplaude. Y aplaude. Aplaude. Más tiempo de lo decoroso. Uno observa a los de Vox y parece que, además de polígonos de tiro, dispongan de polígonos de aplausos, donde van a afinar su puntería aplaudiendo. Aplauden una cantidad de minutos inusitada. Y siguen aplaudiendo. Es indudable que Casado –queda patente su virtuosismo; ese hombre podría aplaudir hasta de espaldas, o con la luz apagada– hizo un máster en aplausos en la URJC. Y aplauden. El rey no ha dicho mucho. Pero le aplauden. Finalmente, cuando todo esto empieza a ser ridículo, Sánchez deja de aplaudir, y los del PSOE dejan de dar palmas al momento. Pero ellos siguen aplaudiendo. ¿Qué aplauden? Ni idea. Tal vez, simplemente, no aplauden a Batet. O tal vez no hay nada en esta sala, salvo los aplausos. Búlgaros. Y siguen aplaudiendo. A nada. A, quizás, un símbolo de la unidad y la permanencia de más cosas de las que comprendemos. A una agenda.

sábado, 20 de octubre de 2018

El empleo ya no es solución

El acreditado medio digital independiente, CTXT, adjunta un muy real e interesante artículo sobre la situación del empleo, cuyos autores son Sara Menéndez y José A. Llosa, ambos pertenecientes a WorkForAll,  un  interesante equipo de estudio y análisis, con un objetivo que es la lucha contra la pobreza y la exclusión social. WorkForAll efectúa una buena labor de investigación multidisciplinar coordinado desde la Universidad de Oviedo (España), centrado en el análisis de la situación social actual y su problemática.

Por considerar que dicho artículo bien puede ser del interés de nuestros lectores, lo adjuntamos en el elblogdefcosvi.




Umbral de pobreza
Magnífico dibujo e idea de J.R. Mora, ilustración incluida en el articulo publicado en ctxt y firmado por: Sara Menéndez y José A. Llosa ( Workforall)  



El empleo ya no es solución

La desregulación sistemática a la que se somete el mercado laboral merma posibilidades lejos de generarlas, coartando así la función de inclusión social activa que se le presupone a la inserción laboral

Por: Sara Menéndez y José A. Llosa (workforall)

ctxt

a 17/10/2018


El modelo social europeo concentra todos sus esfuerzos y la inmensa mayoría de sus fondos en la inserción laboral. Este equipo de investigación, centrado en el análisis de condiciones laborales, está, paradójicamente, cada vez más convencido de que el trabajo como medida de inclusión tiene muchas lagunas en la inmediatez del momento actual, y no pocas sospechas si pensamos en el futuro del empleo. La desconfianza del trabajo remunerado como medida de inclusión social eficaz responde a dos sucesos sociales que ya analizamos en publicaciones previas: los trabajadores pobres y el trabajo de cuidados.

Como sabemos, en 2008 la crisis económica agudizó y aceleró la precarización del mercado laboral, un fenómeno que se estaba instaurando por medio de la flexibilidad laboral. En palabras de Luis Enrique Alonso, la precariedad es un elemento “estructural” del actual modelo económico, un factor esencial para su funcionamiento óptimo. El mercado laboral necesita, así, la inestabilidad de nuestros contratos y salarios para que las empresas puedan mantener el lugar que desean en él. De ahí se derivan varios fenómenos significativos. Uno de ellos, el que pone más claramente en jaque la insuficiencia de la inserción laboral como medida de inclusión, es el de los trabajadores pobres.

Según la OCDE, España es el quinto país del mundo con mayor tasa de trabajadores pobres. El quinto del mundo y el primero de Europa. Si acudimos a los datos oficiales del INE, se observa claramente que desde 2013 el desempleo va decreciendo, pero el porcentaje de trabajadores pobres aumenta. Se trata de dos fenómenos relacionados, pues la temporalidad de los contratos convierte las trayectorias laborales en una rueda de fases sucesivas de empleo temporal y desempleo. Ocurre especialmente en grupos sociales más vulnerables, como son las madres solas, personas mayores de 45 años, parados de larga y de muy larga duración, que se ven en la tesitura de aceptar condiciones laborales de muy mala calidad. Y la pobreza, ya sea trabajando o no, lejos de ser un bache vital, se cronifica y se hereda.

El informe Trabajadores Pobres y Empobrecimiento en España de la Fundación 1º de Mayo (2012) recoge los factores de riesgo de caer en la pobreza laboral. Por un lado, tenemos los clásicos: los contratos temporales, las jornadas parciales, el trabajo informal y el autoempleo. Es muy importante tener presente este último, porque si bien el emprendimiento parece la forma de escapar de relaciones laborales perversas o del desempleo, se acompaña de unas condiciones que nos pueden sumir en la pobreza a una gran velocidad. Pero se suman factores sociodemográficos, como el ser mujer, ser joven, ser mayor de 45 años, tener un nivel educativo bajo, ser inmigrante o tener diversidad funcional. 

Existe otra condición determinante para caer en riesgo de pobreza y exclusión social, que es el tener hijos. Prioritariamente debido a una inatención desde la política pública a los asuntos relativos a crianza y cuidados. Este es un fenómeno común en los países del área mediterránea de Europa, con una mayor tradición de otorgar a la familia extensa el rol de apoyo instrumental, especialmente para el cuidado de hijos y mayores. Esto parece ser un freno, o excusa, de la Administración a la hora de poner en marcha recursos eficaces de conciliación y de cuidados. Pero contar con esa familia extensa, o que ellos quieran o puedan desempeñar labores de cuidado, no es un derecho, sino una circunstancia. Máxime cuando la movilidad geográfica por motivos laborales es un problema entre la población joven. Resulta insostenible exigir movilidad a los trabajadores, especialmente a los jóvenes, mientras que no hay políticas de crianza, y a la vez solicitar un empuje demográfico ante sociedades indefinidas.

Aun así, con familia o no, estas tareas y trabajos no remunerados recaen en un porcentaje significativamente mayor en las mujeres, una de las condiciones que alimentan la feminización de la pobreza. Así, la realidad del trabajo femenino ya la conocemos: parcialidad, desempleo, acoso a la maternidad, techos de cristal... En este sentido, no olvidemos el colectivo de familias monoparentales, encabezadas por mujeres en 3 de 4 casos, como uno de los más vulnerables a caer en riesgo de pobreza.

Sin embargo, habría que pensar en las causas de esta situación que nos dan respuesta de las soluciones. Mientras no haya reconocimiento para el trabajo de cuidados, no haya políticas de crianza más allá de los parches de conciliación, y mientras los cuidados se nos sigan atribuyendo a nosotras, no hay más posibilidad que situarse ante un marco social discriminante para todas las mujeres.

En definitiva, y volviendo a la idea inicial, debemos repensar la inclusión social, y no construirla sólo desde el empleo. Debemos recordar las personas que no van a poder acceder a ningún tipo de trabajo remunerado en lo que les queda de vida laboral. Además, poniendo el foco en otras vías de inclusión social, quizá podamos ayudar, en cierta medida, en la consecución de unas mejores condiciones de trabajo cuando los colectivos más vulnerables no se vean obligados a caer en la espiral del trabajo pobre. Así, empleo no es una solución, no es una manera de seguir tirando, sino que actualmente forma parte del problema.

En el fondo de este planteamiento radica la necesidad de pensar en el trabajo de las personas en nuevos términos. La visión reduccionista de la producción capitalista sigue siendo tan válida hoy, como en el momento de su formulación: el empleo representa la venta del trabajo. A partir de ese punto, el trabajo se convierte en elemento central de la vida en sociedad, ya que el trabajo, como motor de producción, es la moneda de cambio económica. Es difícil pensar en la justicia social en base al trabajo como empleo, ya que sustenta un modelo de mercantilización de nuestra vida, que siempre, y de manera incondicional, terminará superponiendo el valor de mercado sobre la dignidad de las personas.

En términos concretos, los momentos de crisis son momentos de reflexión. Igual que en Mayo del 68, que también está de aniversario, los estudiantes franceses reflexionaban de modo rupturista que “es proletario el que no tiene ningún poder sobre su vida cotidiana y lo sabe”; el cambio de enfoque sobre el trabajo como empleo nos lleva, necesariamente, a que esa reflexión sea perfectamente vigente en la actualidad.


NOTA: Este artículo recoge y amplía parte de la intervención de Sara Menéndez en la Comisión Especial de estudio de la situación pobreza y desigualdad social de la Junta General del Principado de Asturias.

El salario mínimo de Alemania ha disminuido la desigualdad salarial

Artículo publicado en inglés en Social Europe,  cuyo autor es Carlos Vacas- Soriano, y traducido al español por el mismo autor. Artículo publicado también en  el acreditado medio digital independiente CTXT.

Carlos Vacas-Soriano es investigador de la unidad de empleo de Eurofound, Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo. 

Carlos Vacas-Soriano trabaja en temas relacionados con el salario y las desigualdades de renta, los salarios mínimos, las bajas retribuciones, la temporalidad laboral y la segmentación. 

Por considerar que dicho artículo que se refiere a un asunto que concierne a todos los asalariados, por lo cual, puede ser del interés de nuestros lectores, lo adjuntamos en el elblogdefcosvi. 


salario mínimo 
Magnífica ilustración, idea y título de J.R.Mora, que se adjunta al articulo de Carlos Vacas-Soriano en CTXT



El salario mínimo de Alemania ha disminuido la desigualdad salarial


El notable incremento del nivel salarial entre los trabajadores peor pagados solo puede explicarse a través del salario mínimo que se introdujo en 2015


por: Carlos Vacas-Soriano 

CTXT
análisis 

a 17/10/2018

Los salarios crecieron y la desigualdad salarial disminuyó en la mayoría de los países de la UE en 2015. Alemania no es uno de los países donde los salarios hayan subido más, pero, en cambio, ha conseguido reducir la desigualdad salarial más que ningún otro. El presente análisis demuestra que la política de salario mínimo que Alemania implantó en 2015 hizo que mejoraran de forma significativa los salarios de los trabajadores peor pagados, sobre todo los que poseen menor cualificación, los jóvenes o aquellos que trabajan en el sector servicios.

Los salarios y la desigualdad salarial son objeto de intensos debates entre los académicos y los legisladores europeos. Antes de la crisis, las discusiones giraban en torno al incremento salarial por debajo de los niveles de productividad y el creciente diferencial de remuneración entre la población activa en general.

Recientemente, han pasado a versar sobre los grandes descensos salariales en algunos países europeos que fueron duramente castigados por la crisis y la lenta recuperación de los salarios en general. Pero el análisis de los microdatos más recientes del sondeo EU-SILC para 2015, demuestra que se está produciendo una inversión de esa evolución negativa en muchos Estados miembros de la UE.

Los salarios aumentan y la desigualdad salarial cae

La media de los salarios reales aumentó en más de dos terceras partes de la UE en 2015, pero se observan diferencias considerables entre los distintos países de la zona (véase la primera columna de la tabla más abajo). Los salarios crecieron en la mayoría de los países del este de Europa y, de hecho, lo hicieron en un grado mucho mayor que en la mayoría de los países al oeste de Europa, en los que el crecimiento salarial fue moderado o incluso negativo, en particular en los países mediterráneos. Las excepciones a esta tendencia fueron Dinamarca, Alemania, Irlanda y Francia. Asimismo, la desigualdad salarial disminuyó en aproximadamente dos terceras partes de la UE (véase la última columna de la tabla), aunque no existe una relación significativa entre los niveles de salario medio y los niveles de desigualdad salarial. 

Las tres tendencias que se desprenden del análisis son: 

1. Fuerte crecimiento salarial (4% - 12%), principalmente porque han mejorado los salarios de los trabajadores peor pagados (quintil 1), lo que provoca un descenso de la desigualdad salarial. Esta tendencia se observa en buena parte del este de Europa (los países bálticos, la República Checa, Polonia y Rumanía), aunque no en Bulgaria, en particular, ni en Hungría, donde los salarios crecieron de manera más sólida entre los mejor pagados.
2. Crecimiento salarial moderado (1% - 3%), mayormente debido a las subidas salariales entre los trabajadores mejor pagados, que conduce al alza de la desigualdad salarial. Esta tendencia se observa en Dinamarca, Irlanda, Francia, Italia y Finlandia.
3. Descenso de los salarios o estancamiento (crecimiento del 1% o menos) junto con caídas en la desigualdad salarial por lo general, principalmente como consecuencia de las reducciones salariales entre los mejor pagados (quintil 5). La tabla muestra esta tendencia en la mayoría de los países que se encuentran por debajo de Croacia, y de manera más significativa en Suecia y el Reino Unido.

Alemania se parece al segundo grupo de países porque los salarios reales crecieron de forma significativa (3,5 %), aunque ese porcentaje se mantuvo por debajo del de los países del este de Europa. No obstante, el crecimiento a lo largo de la escala salarial es completamente diferente en su caso: los salarios aumentaron de forma desproporcionada entre los asalariados peor pagados (en casi un 20 % en el quintil salarial 1), y esto explica por qué Alemania registró la mayor reducción de la desigualdad salarial de todos los países de la UE en 2015. 

Cambio en el salario real medio por quintil salarial y cambio en la desigualdad salarial, Estados miembros de la UE, 2015. 

Nota: los países están ordenados en función de la magnitud del crecimiento salarial. 
Fuente: EU-SILC

El impacto de la política de salario mínimo en Alemania

El notable incremento del nivel salarial entre los trabajadores peor pagados de Alemania solo puede explicarse a través del salario mínimo que Alemania introdujo en 2015. Esta fue una importante decisión cuyo objetivo era luchar contra el creciente número de trabajadores que no estaban cubiertos por la base salarial y contra el aumento de trabajos poco remunerados en el país. Nuestro análisis de los datos demuestra que esta decisión política supuso una drástica ruptura de la dinámica salarial del mercado laboral alemán, en el que la desigualdad salarial se había incrementado en 2014.

Algunos grupos del conjunto de la población activa se beneficiaron de este desarrollo más que otros. Como ilustra el gráfico más abajo, las mejoras salariales fueron considerablemente mayores entre los grupos de menor y mayor edad; los trabajadores con menor nivel educativo; las trabajadoras; los trabajadores de media jornada; los asalariados que trabajan en empresas más pequeñas, y los asalariados que trabajan en categorías profesionales con menor cualificación (sobre todo los trabajadores manuales, pero también los trabajadores cualificados, aunque en menor medida). En lo que respecta a los diversos sectores económicos, los asalariados del sector servicios obtuvieron los mayores beneficios. Por ejemplo, los que trabajan en actividades artísticas, de entretenimiento y recreativas percibieron el mayor aumento salarial, aunque los empleados de otros sectores (incluyendo el sector de la información y comunicación, y las actividades inmobiliarias, profesionales y administrativas) también recibieron aumentos considerables. Los aumentos entre los trabajadores del sector de la construcción y el sector minorista, aunque fueron menores, fueron superiores a la media. 

El principal motivo de que el relativo aumento de los salarios fuera mucho mayor entre estos grupos de trabajadores es que por lo general se encuentran en la parte más baja de la escala salarial, que es donde la medida del salario mínimo tuvo el mayor impacto. Esto explica por qué cuando se observa el crecimiento salarial entre los trabajadores del quintil más bajo (en comparación con los niveles de los puntos azules en el gráfico) las divergencias según las características de la persona (edad, educación, sexo, etc.), si bien siguen existiendo, tienden a moderarse. Por ejemplo, las diferencias relativas entre los trabajadores de diferentes grupos de edad en el quintil salarial 1 (puntos azules) son menores que las diferencias entre los grupos de edad del total de la población activa (barras verdes).


Cambio relativo en los niveles de salario real medio (del total y del quintil salarial 1) según las características del trabajador, Alemania, 2015 (%)
Fuente: EU-SILC

Asimismo, los efectos beneficiosos de la política del salario mínimo sobre el crecimiento del salario real y la cohesión salarial del mercado laboral alemán parecen haberse producido sin mayores costes. Los datos sobre empleo muestran que las perspectivas profesionales de los trabajadores que más se han beneficiado de la implantación del salario mínimo no han sufrido ningún deterioro, y esto prueba que los miedos sobre los potenciales efectos de desempleo de la política eran excesivos. De hecho, el porcentaje de desempleo en Alemania ha descendido de forma gradual desde una cifra superior al 5% en 2014, a una cifra inferior al 4% en 2017, el porcentaje más bajo de los 28 países de la UE después de la República Checa.

Para obtener más información sobre los detalles de este análisis, véase el documento de trabajo: Desarrollo salarial en la UE y el impacto del salario mínimo en Alemania.

jueves, 28 de julio de 2016

De la nada hacer panes

Guillem Martínez, escritor y periodista, colaborador de El País y de CTXT, revista digital.

Guillen Martínez   publica en CTXT un magnifico y acertado artículo de opinión, sobre lo sucedido en el día de ayer en el Parlamento catalán. Entendiendo que puede ser de interés para nuestros lectores lo adjuntamos en elblogdefcosvi


La postura de nuestro blog es bien conocida, estamos en contra del  procés, por entender que todo es una enorme vuelta de rosca  más a la fábula del asno y la zanahoria. Lo único que se persigue  por parte de los impulsores; es mantenerse en el poder. A nuestro juicio todo un escándalo y con ello el afloramiento  del enorme general déficit democrático existente. Las víctimas; la ciudadanía.  






De la nada hacer panes

por: Guillem Martínez 

ctxt 

27-07-2016


Se reanuda el partido, aunque el Parlament ha votado otra resolución, es decir, nada. Algo menos que nada, una propuesta de Procés Constituent única en el mundo, débil, literaria, sin ánimo de verse realizada


Hola. Saludos desde el Parlament. He venido a ver una cosa que tenía que haber pasado ayer. Por lo que, como quien dice, estoy aquí desde ayer. Llevo tanto tiempo en el Parlament que he iniciado una relación sentimental -el roce hace el cariño- con una máquina de cocacola.

Bueno. Ayer por la tarde tenía que haber sucedido lo siguiente. No se lo pierdan. En mitad de la sesiónZzzz se tenía que haber levantado alguien de Junts pel Sí o la CUP. Tenía que haber pedido introducir un punto nuevo en el orden del día. Otro grupo --Junts pel Sí o CUP-- tenía que haber secundado la propuesta. La Mesa ( mesa del Palamento)hubiera admitido ese cambio de orden. El sentido de esta ceremonia, por cierto, es que quedara claro que la Mesa no proponía ese cambio en el orden, para que posteriormente el TC ( Tribunal Cosntitucional) no la empurara.  El cambio en el orden hubiera consistido en la incorporación de una votación de una resolución de ratificación del Informe de la Comissió de Procés Constituent. Hubiera habido una presentación de la propuesta, una breve discusión y una votación secreta --otra vez, para evitar que el TC caneara a los diputados partidarios del sí--. Todo hubiera quedado épico. Si bien no se trataría de una propuesta épica. No es una ley, no transforma nada. Es una resolución. Una resolución es un objeto intermedio entre la propuesta no de ley y la canción "I love you for sentimental reasons ". Vamos, nada. Esa nada tenía varias funciones. A) Darle vidilla al Procés, que no la tiene. Calentar a la parroquia en verano, de manera que llegara a septiembre como una moto. El Procés, en fin, desde que es gubernamental, se reformula cada septiembre propagandísticamente, alrededor de la mani del 11-S (11 de septiembre, dia nacional de Catalunya ) , y sin ningún cambio efectivo, salvo novedades léxicas. La otra función era, B), dar argumentos a la CUP, y presión, para que se estire en la moción de confianza a Puigdemont  ( Presidente del gobierno autonómico  catalán)--es decir, para que vote los presupuestos--, también en septiembre/el mes del Procés. Esta legislatura, en fin, primero iba a ser la última autonómica. Luego, iba a dejar a Catalunya en "las puertas de un Estado". Finalmente, esa legislatura plis-plas, que tenía que durar 18 meses, se está consumiendo en su propio trámite: votación de un Presi, votación de Presupuestos, votación moción de confianza. Para superar cada uno de esos jalones, Junts pel Sí ha sacado de la sacristía el Procés, esa cosa no pensada --esa es la sensación-- para crear un nuevo Estado, pero sí, por lo visto, para gobernar en una situación de fin de Régimen.

Ayer, lo dicho, estaba todo dispuesto. Los protagonistas de la cosa iban por los pasillos con la cara en modo histórico. Se reunían. Hacían corros. Se dejaban fotografiar haciendo historia. Pero, al final, no hicieron nada de lo que estaba previsto. Es importante saber por qué. Por dos razones. La primera --la más importante, creo-- es que CDC, o como se llame esta mañana a primera hora, estaba negociando en Madrid tener grupo en el Congreso(parlamento Español) donde, por cierto, y con un par, ha pactado con el PP, en lo que puede ser un indicativo del valor real del Procés. No convenía, vamos, que el negociado Procés les tocara las expectativas. Económicas. Dos millones para el grupo. La segunda razón es que la semana pasada llegó al Parlament una advertencia del TC, conforme si hacían lo que tenían pensado ayer, incluso si se hacían los locos y simulaban que no era una propuesta de la Mesa, les harían lo que el invierno a los cerezos. Es decir, tomen nota: suspensión de la Mesa, una multa de hasta 30.000 euros diarios a los chicos y chicas de la Mesa hasta que cambien de opinión, y pasar la cosa a Fiscalía, para que iniciara causa penal. Con la última reforma del TC, Erdogan style, el TC, recuerden, es poli y mili, por lo que puede ponernos una cabeza de caballo en la cama, directamente y sin pasar por la casilla de salida. Sin duda, el nuevo rol del TC como portero de discoteca del Régimen hizo enfriar los ánimos a los promotores de la cosa. Que esperaron unas horas y pidieron informes a los letrados.

La cosa al final ha pasado hoy. Al finalizar el turno de preguntas de ControlZzzz. La Presi del Parlament ha dicho: "Senyor Turull, per què em demana la paraula? ( traducción: porqué me pide la palabra)". Turull, de CDC/JUnts pel Sí, ha dicho lo que tenía que haber dicho ayer. Anna Gabriel, de la CUP, se ha unido a la petición. "Són conscients de l'advertència del Tribunal Constitucional?", Forcadell dixit. Más que un diálogo épico, les sale un diálogo teatralizado, como si estuvieron haciendo Els Pastorets, obra de teatro que se representa cada Navidad en todos los pueblos, tan mala que es buena, como el Don Juan o como Brácula, con B de Barbate. Se inicia un turno de palabras, ágil y, hasta cierto punto, novedoso. Albiol (PP), que parece el representante para Catalunya y Iowa de Derribos Tribunal Constitucional, gruñe. Arrimadas/C's, sin diferenciarse de la escuela Albiol, aporta un discurso más matizado. El independentismo no-procesista --es decir, por un Estado, no por una campaña de propaganda renovable cada septiembre--, por cierto --toma exclusiva--, informó de lo que pasaría ayer y asesoró a C's y al PSC. Supongo que para reírse hoy. Preparados para el día de hoy, en todo caso, los grupos piden la lectura de artículos concretos del Estatut, de la advertencia del TC, o del informe de los letrados. Hablan diversos miembros de la Mesa de C's y PP, para desvincularse del bombardeo indiscriminado del TC. Forcadell repite varias veces que la propuesta no es de la Mesa, para que conste. Finalmente, se vota votar la propuesta. Gana con los votos de JxS y CUP.

Lluís Llach, Presi de la Comissió de Procés Constituent, toma la palabra y presenta la cosa. Luego presenta a Marta Rovira, ERC/JxS, para que lea el informe. "Ho faig en plena consciència de las transcendència d'aquest fet" ( traducción: "lo hago en plena consciencia de las transcendencias de este hecho", dice LLach. Es el último momento épico del día.

Marta Rovira resume el informe. No es mucho. Frases rituales, un intento de vincular la revolución 15-M con este otro negociado --cuando Mas (anterior Presidente del gobierno autonómico)  abrazó el Procés fue, precisamente, para intentar paliar el 15-M local--, explicación de fases --tenemos tres; la primera, es decir, ésta, es de participación ciudadana, la segunda es el meollo/copón y la tercera sería la ratificación--. Se utilizan palabras que no existen en ningún proceso de autodeterminación, como "desconexió" , "dret a decidir", y que, precisamente, hacen dudar sobre la efectividad, la función y la naturaleza de éste.

Si quieren, aquí va el informe completo. No sólo no es, lo dicho mucho, sino que es algo hecho con cierta rapidez, desconocimiento e improvisación. Un trabajo desgarbado. El do de pecho de todo es una Assemblea Constituent, que no se especifica si se vota o no se vota. Es una figura traída de los procesos constituyentes sudamericanos. Nuestra prensa patria se pasa la vida buscando venezolanos, y al final estaban todos en CDC. Esa Assemblea "dispondrá de plenos poderes. Sus decisiones serán de cumplimiento obligatorio para el resto de poderes públicos, personas físicas y jurídicas". Y, glups, "ninguna de sus decisiones será susceptible de control, suspensión o impugnación por parte de otro poder, juzgado o tribunal". Supongo que aludían al Estado español, pero, al no especificarlo --otra vez rapidez, desconocimiento e improvisación--, queda dibujado un Estado de excepción democrático, que no reconoce ningún tribunal internacional. Con todas las letras. Esta propuesta llega al New York Times y se acaba el Procés, vamos. Llega a Turquía, y le hacen una calle al Procés. La idea, no obstante, es que sólo llegue a Catalunya. Es, lo dicho, un bien de consumo interno, que no está diseñado para ser aplicado, diría yo.

En la votación C's y PP abandonan la sala. PSC se queda, pero de cuerpo presente, y CSQEP (Catalunya Sí que es Pot) vota no. Gana la resolución con los votos de JxS y CUP.

El Parlament, vamos, ha votado otra resolución. Es decir, nada. Algo menos que nada, una propuesta de Procés Constituent única en el mundo, débil, literaria, sin ánimo de verse realizada.  El Tribunal Constitucional en breve llenará esa nada de sentido a través de, todo apunta a ello, represión.

Hay partido. Donde, nuevamente, no había nada.